martes, 7 de julio de 2015

COMENTARIO DE RUBÉN BLADES AL ARTICULO DE IBSEN, ESCRITOR VENEZOLANO

En un artículo publicado en el diario El País, titulado "La cara Visible del Fracaso de la Revolución",  reproducido en un blog modestamente titulado "Entorno Inteligente", el escritor venezolano Ibsen Martínez pareciera satanizar en favor de su interpretación política un comentario que siempre hago durante la canción "El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés", (dedicada en 1983 al hoy mártir beatificado, el Salvadoreño Oscar Arnulfo Romero).  No estoy seguro si este escritor es el mismo que conocí hace décadas, por intermedio de Cesar Miguel Rondón. Ibsen, ¿el escritor de teatro y de telenovelas?
De ser así, hola Ibsen, que sorpresa, ¡Ibsen!
El punto es que al final de esa canción acostumbro comentar que, "Matan a la gente, pero no matan a la idea". Lo hago como parte de mi convicción de que la muerte comienza por el olvido, que necesitamos constantemente enfrentar a la maldad que continúa intentando destruir nuestra posibilidad, la de todos y una forma de hacerlo es reconociendo el sacrificio de los que han caído por defender el ideal de la justicia. 
Me resisto a dar la ultima palabra a los asesinos, y ayudarlos a creer que la Muerte que causaron con su odio resulto la triunfadora final.
Pues resulta, según el articulo de Ibsen, que en un concierto dado por mí ¿en los años 90?, un mexicano pasado en tragos respondió al comentario exclamando, ..."ojalá mataran a todas las pinches ideas y dejaran tranquilas a las personas, güey". Acto seguido, nuestro Ibsen criollo desarrolla una opinión sobre lo que grito el borracho, (que ignoramos si recordó lo que dijo al día siguiente). En el plantea que "las pinches ideas", (que incluirían reconocer y agradecer el sacrificio de Monseñor Romero siguiendo la línea embriagada que inspiro al escritor), no solo resultan mala onda sino que pueden además resultar "peligrosas". Luego, aumentando incluso la dimensión del argumento etílico, nos advierte que las "pinches ideas", esos pensamientos que andan por ahí sin supervisión, como ganado en soltura, "tienden a matar en proporciones genocidas".  Tuve que volver a leer el párrafo, como tres veces.
Solo atiné a reaccionar pensando:  Veeeeeeerga!!!, (acento a lo maracucho).
Me sorprende que Ibsen, (el venezolano, no el noruego) me utilice como ejemplo para forzar una denuncia sobre el "peligro de las ideas", sean estas "pinches" o no. Desafortunadamente, el escritor no brinda una explicación que nos permita identificar cuando una idea deja de ser buena para convertirse en "pinche", ni como puede dejar de ser "pinche" para convertirse en buena. Imagino que si la idea proviene del sector ideológico que él apoya entonces será, en el peor de los casos buena, y en el mejor de los casos,  extraordinaria.  De ser así, el articulo adquiere un sesgo cognitivo que exhibe una de las razones por las cuales la “oposición" no logra aun producir un mayor respaldo de la población en Venezuela, aunque se caiga en pedazos la credibilidad de su gobierno y el pueblo por fin reconozca la inexcusable mediocridad de la administración de Maduro. Quizás Maese Ibsen equipara mi comentario al tipo de consigna panfletaria de los años 60, utilizadas por la Izquierda y por los ambidextros para estimular a las masas, intentando simplificar complejas realidades en frases fáciles de repetir. Pero ni eso justifica su descalificación de lo que dije.
La actitud anti-panfleto, que también comparto y de la que trato de alejarme en mis letras, no quiere decir que el argumento de algunas consignas sea erróneo. “El pueblo unido jamás será vencido”, por ejemplo, suena a demagogia pero no lo es. ¿Que puede vencer a un pueblo unido? Nada. Los pueblos se vencen a si mismos, sea por actuar como dedos y no como manos, sea por compartir de la corrupción de sus dirigentes. La cara invisible del fracaso de la revolución es mucho más compleja, Ibsen, comenzando por la pregunta ¿hubo alguna vez tal revolución, mas allá de los cambios constitucionales, golpes, rebeliones armadas y ahora desplantes pseudo "socialistas"? Y que decir de la decepción, o fracaso del sistema democrático, cuando fue administrado en tu tierra a la manera adeca y copeyana?
La Venezuela que produjo a Chávez como alternativa política procuraba la sacudida social que desplazara a los partidos político-empresariales y su codicia insaciable, los que durante décadas propiciaron la corrupción y el robo de los recursos públicos, dejando al país sin oportunidades, en especial para el sector popular. Esa sacudida, legítima por ser el producto de la cólera de un pueblo vejado, fue reemplazada con un  sistema mal diseñado, desprestigiado y descartado en otras latitudes y que, a pesar de su promesa inicial de transformación se convirtió en una rígida y absurda línea ideológica que partió al pueblo venezolano en mitades, convirtiendo a la posibilidad nacional en una caricatura que hoy ni la irreverencia de un Zapata podría concebir.
La actual administración, sin el carisma de Chávez maquillando su ineficiencia, se esfuerza en crear mística y apoyo popular utilizando la demagogia y la represión, algo insostenible.  Como decía mi mamá, bruto trabaja dos veces; y a veces, ni así! 
Pero, y esto debe ser considerado objetivamente en otro foro, el problema de Venezuela parece no radicar solamente en los desaciertos del actual gobierno. La interioridad del fracaso, al igual que la del éxito, siempre resulta mucho mas compleja. Por eso, la responsabilidad por lo que ocurre en Venezuela también alcanza a los grupos opositores. Por eso, nadie merece o debe esperar nuestro apoyo incondicional.  
No logro entender por qué, cada vez que se discute sobre realidades sociales de un país, el que sale del poder culpa de todo lo malo que ocurre al que está ahora al mando, como si con cada nuevo gobierno toda la realidad nacional volviera a nacer, "ab ovo". Sobre el comentario en el articulo describiendo el aumento del crimen en la Venezuela de hoy, resulta mas imparcial considerar que la responsabilidad por la criminalidad en general radica en la pasada y presente ausencia de políticas de estado que enfrenten y ofrezcan factibles alternativas y oportunidades al jetsam y flotsam humano, producto de la desintegración familiar y de su exclusión dentro del marco de producción -o explotación- capitalista, el que los regímenes democráticos adeco-copeyanos y sus adláteres en las grandes fortunas mal habidas ayudaron a crear, problemas que el presente régimen se ha encargado de empeorar con charlatanerías, e ineficiencias épicas.
Si la presente aplicación de un seudo-socialismo ha resultado hasta el momento un desastre, podemos asegurar lo mismo sobre la aplicación de la democracia, tal y como resulto interpretada por los gobiernos de corte capitalista del pasado cercano.
No perdamos el tiempo discutiendo cual de los dos sistemas resulta ser el peor. 
Lo que se requiere con urgencia es honestidad en el análisis del problema actual, la imaginación para desarrollar una propuesta viable, posible, con los fondos para producirla y la voluntad para aplicarla. Este es un problema internacional, Venezuela no es el único lugar que registra un incremento en la criminalidad en América.
De ello me ocuparé y escribiré muchas veces mas, en el futuro. Al momento pregunto, ¿existe en Venezuela un plan ofrecido por la Oposición para enfrentar, o por lo menos disminuir, el problema del crimen en el país?.  No me refiero a pronunciamientos retóricos, ni a discursos, o promesas. Hablo de una planificada propuesta, con explicación de motivos, fechas para la ejecución de proyectos, e identificación de fondos, públicos y/o privados, con los cuales hacerlos realidad . ¿Ese plan se ha hecho público?  Mas allá de la necesaria denuncia de un problema, también resulta necesario que los críticos presentemos propuestas para su solución, o al menos alivio. 
Amigo Ibsen, no puedo aceptarte que la frase, "Matan a la gente pero no matan a la idea" sea "una pinche idea". Tampoco que la sugieras como ejemplo de las expresiones que pueden producir muertes en "proporciones genocidas". 
Lo que sí ha contribuido a producir genocidios, por siglos, es la indiferencia cívica, el silencio internacional ante la violencia racial, social o política, y la ceguera ideológica de gente que se considera, con la mejor intención, como los únicos poseedores de la razón aunque no puedan ver nada ubicado mas allá de las orillas de su prejuicio.  
En el sector que supongo integras existen estos ejemplos también; no todos están solamente dentro del desgobierno que con razón opones.  Las ideas no son peligrosas. Deben ser evaluadas objetivamente y se sostendrán o no en el tiempo, de acuerdo con la razón y el mérito que posean. Censurarlas antes de ser siquiera discutidas no es democrático, ni es inteligente. Generalizar, el agrupar indiscriminadamente conceptos que no han sido examinados, condenándolos sin un juicio previo, eso es lo que define a las dictaduras que imagino también opones.
En Panamá, por ejemplo, hacemos un esfuerzo por lograr que nuestro pueblo no generalice un sentimiento anti-inmigrante que se empieza a sentir por el éxodo que desde tu país al mío va en aumento a consecuencia de la situación política. 
Algunos venezolanos, especialmente los de alto poder adquisitivo, llegan con una actitud de superioridad y de soberbia como la que contribuyo a producir la reacción popular que llevo a Chávez al poder y que en parte ayuda a explicar la caótica situación, enredada y dividida, que hoy se vive en esa hermana nación.  
Compran dos casas en un barrio de lujo y de pronto se creen dueños del país, y con una condescendencia que ofende, tratan a sus anfitriones como si fuesen siervos.
Pero esos son algunos, no todos. Por eso, no debemos generalizar. Hay muchos venezolanos que han venido a nuestro país con respeto, agradecen nuestra acogida y se integran a nuestra sociedad y costumbres. Si permitimos la generalización, si no utilizamos el criterio objetivo, entonces se condenaría a todos por unos cuantos. Eso no puede ser excusado. Ni en Panamá, ni en Venezuela. 
Ojalá amigo Ibsen no te unas a los que creen que quienes no coinciden con sus ideas y posturas son idiotas. En la antigua Atenas, la palabra "idiotes" describía a la persona egoísta, obsesionada con su exclusiva posibilidad de avance económico y su interés personal, desligándose de los asuntos de la cosa pública, los que atañen al interés colectivo, el de la comunidad. Desde esa perspectiva, para los antiguos griegos todos nacíamos idiotas, hasta que la formación y la educación se encargaba de transformarnos en ciudadanos. Una forma de no ser idiota es evitar la generalización. 
A mis casi 67 anos he aprendido que lo importante al discutir es no perder el sentido del humor y mantener la honestidad y ecuanimidad en la presentación del argumento, algo así como lo que intentó nuestro amigo Cabrujas, con "El día que me quieras". 
El enfrentar su desilusión política no lo llevo a la quema de todo lo aprendido. Luego de un examen honesto rescato, como Eneas, sus lares y penates y avanzo hacia un nuevo inicio, formado desde una perspectiva mas educada y objetiva.
Irse por el camino que escogió Ibsen si puede representar un peligro serio y confieso que no acabo de entender sus motivos, a menos que haya mal interpretado la lectura.
Resumiendo: 
El escritor Ibsen, venezolano, 
a) Redactó un análisis político partiendo de lo que oyó decir a un borracho en un baile, 
b) Utilizo mi frase, "Matan a la gente pero no matan a la idea", (dedicada a la memoria del Salvadoreño Oscar Arnulfo Romero), para identificarse con lo planteado por el beodo ("maten a las pinches ideas para que dejen tranquilas a las personas", 
y,
c) Agregó de su propio albedrío su opinión concurrente, sobre lo efectivamente peligrosas que pueden resultar las "pinches ideas".
Pregunto: ¿el "dejar tranquilas a las personas", incluiría el "no molestar" a las que asesinaron a Romero? 
¡Ojo con la generalización, güey!  
Que no se puede tener la corona de espinas y las treinta monedas de plata a la vez.
Un abrazo,
Rubén Blades | Los Angeles, 3 de julio,  2015 


http://rubenblades.com/rb/2015/7/3/comentario-al-articulo-de-ibsen-escritor-venezolano.html

sábado, 4 de julio de 2015

Más ‘raspao’ para el mundo

Los invito a leer y compartir éste artículo que escribió mi sobrina: Juliette Chevalier


El mundo es super cool, a menudo damos esto por sentado. Vivimos en la burbuja del lugar en el que estamos y con la gente de la que nos rodeamos. Pensamos que América es el centro del universo y nos olvidamos de que la mayoría de la población mundial está, de hecho, del otro lado del charco.
El semestre pasado tuve la oportunidad de darle la vuelta al mundo en un recorrido que tardó 112 días a bordo de un bote. Salí de Estados Unidos y crucé el Pacífico para luego recorrer Asia, África y terminar en Europa.
Visité el país más budista del mundo, un McDonalds vegetariano y tres de las siete maravillas del mundo. Volé en un globo aerostático por encima de las 2 mil 200 pagodas de Bagan, me tiré en paracaídas en Namibia, nadé con tiburones blancos en Sudáfrica y me puse un sari cuando visité el Taj Mahal. Pero sin importar lo radiantes que fueran los lugares que vi, la realidad es que ninguno le llega a los tobillos a mi Panamá.
El mundo es súper cool, pero Panamá es mejor, más que nada porque es mí país. Aunque yo no lo fundé, lo defino y lo represento por el simple hecho de portar mi documento de nacionalidad, mejor conocido como cédula. Y sí, por supuesto que estoy parcializada. Pero considero que eso es irrelevante, porque después de ver todo lo que otras naciones tienen que ofrecer sigo con una pregunta que no puedo sacarme de la cabeza: ¿Qué es lo que en realidad hace único a Panamá? ¿Qué lo diferencia del resto de los países latinoamericanos que, con igual sazón y calor, invitan al resto del mundo a visitarlos?
Sin ganas de pelear contra esa gran fuerza que es la globalización, si algo aprendí de mi travesía es que entre más globalizado es un país, más pierde su esencia. No es que no necesitemos a los inversionistas de afuera, o las marcas internacionales o los edificios altos. Necesitamos todo eso. Panamá se fundó con esa diversidad global que nos caracteriza desde los tiempos de las ferias de Portobelo, antes de que tan siquiera el país fuera considerado como un Estado soberano. Pero ahora los edificios altos tapan el sol que ya no alumbra en mi ventana, yo me visto igual que lo hace el resto del mundo y cada día mi ciudad se parece menos a Panamá y más a Miami, perdiendo así su identidad.
De manera semejante a alguien que reflexiona sobre qué quiere llegar a ser como persona, creo que a Panamá le toca pensar adónde quiere llegar como nación. El país vive una etapa clave de su historia: contamos con dinero para hacer los cambios que queremos ver reflejados en las calles y la motivación para hacerlo ya. Tenemos dos opciones: la primera, podemos convertir a la ciudad de Panamá en una de las más apáticas del mundo, con rascacielos uno al lado del otro, pero sin lugares para ir; o podemos hacer que sea una de las más reconocidas, por la música en las calles, por los conocidos grafitis, de polleras y tembleques, por nuestras excelentes obras teatrales y la creatividad que rodea nuestras calles.
No dejemos que la avalancha de la globalización haga a un lado la receta de nuestro sancocho, el raspao o el helado tableño. Preservemos, apoyemos y valoremos la cultura e identidad nacional. Démosle color y sabor al cemento, y no permitamos que nadie nos diga qué tenemos que hacer ni cómo.
¡Hagamos de Panamá un país único, por ser nuestro!

domingo, 21 de junio de 2015

CARTA DE LEOPOLDO LOPEZ GIL A SU HIJO PRESO, LEOPOLDO LOPEZ MENDOZA


Muy querido y admirado hijo,
El celebrar el Día del Padre me ha hecho pensar mucho en ti, también recordado a mi padre, tu abuelo, a quien mucho quise y admiré. Cuando escribía esta carta sentí que estaba hablando con él, que él te hablaba, que se dirigía a ti. No me extrañó oír su voz hablándome de la lucha de su familia por una mejor Venezuela.
Le oí relatar los horrores de las cárceles gomeras, las penurias de la abuela, de sus hermanos, los escapes de los esbirros y la soledad del exilio. Lloré al recordar cuanta lucha significó y cuan fútil parecen hoy a quienes no tienen en su alma un seo idealista.
Hoy la patria pareciera haber retrocedido al abrazar con fuerza la barbarie venezolana que tan bien describió Rómulo Gallegos. Solo que peor pues aquella era autentica y la de ahora es extraña por ser importada.
La codicia, el apetito voraz por el poder y el dinero han hecho de nuestro pobre país un charco tan oscuro que el petróleo luce cristalino por comparación.
Esta tierra siempre ha tenido la suerte de generar hombres de valor y principios, hombres que desde nuestras gestas emancipadoras acometieron sus tareas con compromiso y desinterés como lo exige el verdadero amor a la patria.
Tú eres uno de esos hombres, siempre presto a la construcción de sueños, atreviéndote a convertir las ideas en realidades. Haces eso con tal dedicación que muchos siguen tu ejemplo y tu llamado. Enfrentas las adversidades con tal valentía que muchas veces te toman por Quijote. No, no eres ningún Quijote, eres un Alonso Quijano.
Por ser tú un hombre con los pies en la tierra te pido hoy como tu padre un regalo, te pido que depongas esa muy ejemplar demostración de entrega como es la huelga de hambre y regreses a la normalidad biológica en la injusta y absurda condición de prisionero del régimen tiránico.
Tu eres padre como yo, Venezuela pudiera verte como tal también, tu obligación tal como nos enseñaron nuestros preceptos religiosos te obligan a quererte y cuidarte a ti mismo como lo harías con tu hermano prójimo.
Tu sacrificio dio suficientes frutos, otro centenar de jóvenes se manifestaron en similar sacrificio. El mundo volteó la mirada a Venezuela y se conmovió con nuestra realidad. Basta ya de ese sacrificio, pues hoy ya peligra tu salud y sería irresponsable no voltear la mirada a tu propia condición.
Le dijo Sancho a don Alonso, cuando este le despedía:
– “No se muera, tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin mas ni mas…” A esto vamos a agregarle, a diferencia del Quijote, que tu no enfrentas molinos imaginarios. El enemigo es real, es duro y hay que enfrentarlo con decisión y coraje.
Aspiro tomes mi consejo como un pedimento de padre y abuelo, es una rotunda y humilde suplica por tu salud. Sabes que quisiera tenerte a mi lado, pero que por razones que todos conocemos no estaremos juntos. Sabes cuanto te quiero y cuanto te admiro y sabes que siempre respaldare tu decisión a seguir el sendero por ti escogido.
Te recuerdo tu compromiso con tu familia y el país, tienes que tener fuerza y fe.
Te Bendice
Tu padre

Día del Padre


Hoy el mundo celebra el Día del Padre...



Quiero aprovecha para compartir unas líneas sobre mi padre: Juan Bautista McKay De Gracia. 

Soy el hijo de un maestro de calle 13 y de una maestra de calle 14. 

Mi papá fue hijo de un firmante de la independencia de 1903 y de una, orgullosamente, “chola” de Las Lajas.

Su padre muere cuando el apenas tenía alrededor de 8 años. Se gradúa del Instituto Nacional y varios años después se gana una beca para estudiar en la Universidad de Cornell de donde se gradúa en el año 1936 con dos títulos de Ingeniería. ¿Cuántos ingenieros habría en 1936 en Panamá?

A mis 2 hermanos y a mí, siempre nos dijo que no nos podría legar riquezas, sino una buena educación, pero que mejor riqueza, verdad? Los 3 hermanos terminamos nuestras carreras en prestigiosas universidades y somos exitosos.

Si bien es cierto, mi papá ejerció la Ingeniería hasta que murió en el año 1977, su verdadera pasión profesional siempre fueron los libros y enseñar. Fue profesor de la Universidad de Panamá y de la USMA. Inclusive enseñó sin cobrar cuando decían que no se podía cobrar si se estaba jubilado.

Mi papá nos enseñó muchas cosas, entre las que quisiera destacar los valores, aplicados en la vida profesional y personal.
Por otro lado, siempre promovió la unidad familiar, no sólo de su familia inmediata, sino con todos sus hermanos, cuñados y sobrinos. Quizás por esa influencia escocesa la cual amplía el círculo familiar a un “clan”.

Hoy, a casi 38 años de su partida, aún me encuentro con muchos de sus alumnos quienes me dicen que fue el mejor profesor que jamás tuvieron, aparte que lo recuerdan como una persona intachable, buen consejero y excelente colega. Era amigo de sus amigos y sobre todo practicaba lo que predicaba.

A sus hijos y sobrinos, nos legó una vida de ejemplos y sacrificios, pero principalmente una vida de honestidad y rectitud.

Hoy me confieso supremamente orgulloso de portar el nombre de Juan Bautista McKay y como les he dicho a mis hijas, ojalá al partir de éste mundo, la mitad del número de personas que nos han hablado bien de mi papá lo hagan de mi. Si eso sucede, habré hecho un buen trabajo como hombre y como padre.

No importa los años que han pasado, sigo extrañando a mi papá y sólo alcanzo a imaginar lo feliz que hubiera sido disfrutando nuestros éxitos y principalmente a sus nietos…

Gracias Chief!

domingo, 12 de abril de 2015

¿Desbalanceado?

Cuando escribí mi primer artículo sobre cómo había visto la Cumbre de las Américas, dejé por fuera de adrede, algunos elementos que me pudieran servir de pilares para su secuela.

Por un lado no mencioné el foro de empresarios que agrupó a algunos de los empresarios más exitosos del continente. Me llamó la atención la respuesta que le diera Carlos Slim a la pregunta sobre cual era el secreto de su éxito y respondió cándidamente que la Familia. Es como que obvio, dado el hecho que la familia es la primera escuela y fue la educación la respuesta a la prioridad número 1 de la región. Ojalá los políticos de toda la región así lo entiendan.

Pocas veces vemos tantos millones juntos y me encantó verlos sin los guardaespaldas que por regla general los acompañan, traduciéndose esto en lo seguros que se sintieron en este istmo.

Otro elemento que casi no mencioné, fue la referencia casi “papagayista” que hicieron los mandatarios latinoamericanos, de su condena al decreto emitido por la Casa Blanca donde se declaraba a Venezuela como una amenaza de seguridad para los Estados Unidos y el cual sirvió de plataforma de distracción para la propia Venezuela. Si bien es cierto el decreto no ha sido derogado y sinceramente no creo que se derogue, la intención de este decreto más que declarar a Venezuela una amenaza era el mensaje que se enviaba al congelar fondos y cancelar visas a ciertos funcionarios del gobierno venezolano, allegados al presidente Maduro.

Un delegado de la Casa Blanca fue enviado con antelación a reunirse con el Palacio de Miraflores y a pesar que llevaba el mensaje expreso del presidente Obama sobre que Venezuela no era una amenaza, el real interés de Maduro es la liberación de los fondos, de otras maneras de nada sirvió todo el alboroto.

Raúl Castro era uno de los grandes protagonistas de la Cumbre. Y efectivamente, así lo fue. Su personalidad, muy diferente a la de su hermano, causó una buena sensación ante quienes lo vieron y escucharon. A pesar de ser un militar, vino vestido como debía ser, de civil. No se quejó a su llegada de la más de media hora que tuvo que esperar para bajarse de su avión, por la avería sufrida por el avión donde arribó el mandatario mexicano que lo antecedió.

Se mostró inteligente, cauteloso y hasta pausado en su hablar y en su actuar. Me llamó la atención que, a pesar de contar con la atención del mundo, no pretendió “robarse el show”, más bien me dio la impresión que no quería mostrarse demasiado. Inclusive, si se dieron cuenta ni siquiera asumió el papel de liderazgo de la izquierda regional, el cual hubiera sido lógico asumir.

Llamó la atención igualmente su no asistencia a todos los eventos protocolarios y ni siquiera en eventos afines a su ideología. Captó mi atención que a sus más de 80 años, no estaba tan lúcido como en otras ocasiones y varias veces se tuvo que apoyar en su canciller para ofrecer cifras y demás, pero eso sí, demostró que sigue siendo ducho en las matemáticas.

Un mandatario que ni se sintió fue el presidente de Nicaragua, líder revolucionario y que curiosamente, a pesar de profesar un gobierno de izquierda, está dirigiendo su país con un fuerte componente empresarial y ya puede presentar un crecimiento y prosperidad envidiable para algunos de sus antecesores. Curioso su silencio…

Para concluir de manera positiva, el foro empresarial ofreció grandes posibilidades, que deberán ser capitalizadas no solo por los gobiernos, sino por la sociedad civil, la que de verdad es civil y no la patrocinada por los propios gobiernos y por la juventud, siempre con el norte de ciudadanos mejores educados, más participativos y mucho más responsables.

Si le dejamos todo a los gobiernos, quien nos garantiza que no seguiremos viendo más de la mediocridad e ineficiencia que vimos en algunos de los discursos presidenciales, carentes de contenido real y llenos de resentimientos y complejos por lo que no se tiene.

Hay que proteger la libertad de expresión y algo muy importante, la libertad de prensa, tan mancillada en países como Ecuador. No debemos desfallecer en la protección de los derechos humanos, los cuales, junto a los valores cívicos, éticos y morales, son la base sobre la cual se deben cimentar nuestra sociedad.


Ahí está ahora nuestra misión. ¡Manos a la obra!

Mi balanza (Cumbre de las Américas - Panamá 2015)

Se acabó la Cumbre de las Américas y al igual que todo, habrá ganadores y perdedores, en muchos casos depende de quién lo diga o escriba. Por eso dependerá hacia qué lado se incline la balanza. Yo trataré de ser lo más neutral posible, aunque por mucho de lo sucedido me cueste.

A mi juicio el gran ganador fue Panamá, esa bella tierra que me vio nacer y de la cual me siento tan orgulloso. Como dijeron los mandatarios que nos visitaron, el gobierno y en especial el pueblo de Panamá, ganaron imagen, visibilidad, credibilidad y nos volvimos a proyectar como una tierra donde se hacen buenos “cocinados” y se promueve la paz. La exposición que conseguimos por unos cuantos millones, es inmensurable. Como dijo Caracol Televisión: ¡Panamá es América!

Ganó América, pues todos los países se pudieron sentar en una mesa a decir, lo que ellos mismos en varios casos, no permiten que se les diga en sus propios países. El sueño del libertador se cumplió y ¡de qué forma!
Otro ganador, a mi juicio fue el presidente de los Estados Unidos de América, quien se lució con una diplomacia poco tradicional para un estadounidense; aparte de conseguir acercar al coloso del norte a la región, recompuso su relación con su contraparte suramericana Brasil, quienes se habían distanciado por haber sido éstos último espiados por los primeros. Se reunió exitosamente con el grupo de países centroamericanos y con los del CARICOM. En fin, EEUU salió airoso como la potencia dominante de la región, el respeto y aprecio de muchos países, cosa que infortunadamente habían perdido gracias a las actitudes equivocadas de su antecesor.

Otro ganador, fue el presidente boliviano Evo Morales. Un hombre inteligente, que se supo manejar y que dijo y se proyectó como quiso. Un hombre convencido de su ideología y amigo de sus amigos. Me pareció una persona sincera y que cree en lo que dice. Se reunió con sus grupos afines ideológicamente y hasta 6 goles le metió a sus “compañeros” en el juego amistoso de fútbol en que participó; interesantemente, fue de los pocos dirigentes que visitó el canal y hasta abrió compuertas.

Tanto la primera ministra de Jamaica, el presidente de Perú, así como el de Uruguay, pronunciaron discursos valientes y que marcaron territorio. Se destacaron de la mayoría.

El presidente de Colombia formuló, a mi juicio, una de las principales propuestas de la cumbre, siendo esta, la creación de la Red Interamericana de la Educación. El apoyo unánime que recibió para el proceso de paz fue solo superado por la reconciliación cubano-norteamericano. Esto no debe haberle gustado a un pequeño sector que lo adversa en su propio país. Si no hubiera sido porque al principio parecía un “yo-yo” tirándose el mismo flores, hubiera sido uno de los mejores discursos de las plenarias.

Del lado de los perdedores hay igualmente varios mandatarios y aquí es donde trataré que no se me salga el cobre, pues mi historia y trayectoria de democracia y valores está luchando contra la objetividad, integridad y responsabilidad que me obliga este escrito.

Hay que iniciar por la presidenta de Argentina. No sé si alguien le entendió algo de lo que dijo, pues parecía una manda de santo en procesión de Portobelo (dos pasos para adelante y uno para atrás). Llegó tarde, se bajo del avión entrada la noche con unos lentes oscuros que quien la veía podría pensar que estaba llegando a una playa al mediodía, pero bueno.

Otro perdedor fue el presidente de Ecuador. Cómo puede un dirigente vanagloriarse de no permitir la libertad de expresión porque lo que dicen los medios opositores no le complace. Trató de dar clases de historia, sin embargo no le fue tan bien.

Y el gran perdedor fue definitivamente el presidente Maduro de Venezuela. No solo vino con el ánimo de “robarse el show”, sino que creo que, sinceramente, pensó que le podría robar protagonismo al encuentro Castro-Obama. El repudio de su propio pueblo se hizo eco en toda América, con el “cacerolazo” que le propinaron venezolanos y panameños que de esa manera manifestaban su repudio a un gobierno ilegítimo e impopular. Inmiscuirse en los asuntos internos, apropiándose de funciones del gobierno  panameño para luego criticar la intromisión en el suyo, tampoco le quedó bien. Y la tapa del coco es que el presidente Obama no le dedicó más de 10 minutos en un pasillo, a pesar de todo lo que vociferó.

¿Ustedes se imaginan lo elegante y con talla de estadista con que hubiera quedado, si en lugar de haberse puesto a gritar boberías en la plenaria, hubiera anunciado la liberación de todos los detenidos por razones políticas que están en las cárceles de esa querida Venezuela?

Perdedores, los canales de televisión locales. De verdad que, con raras excepciones, daban vergüenza. Desde sus directores para abajo. Me cuesta entender como la salida de un avión (no importa quien vaya a bordo) sea más importante que el discurso de un mandatario. Algunos de los reporteros se proyectaron como improvisados y con una falta de cultura impresionante. Tienen mucho que trabajar.

Agrego un comentario sobre el incidente con el camarógrafo de un canal de tv; cuando trabajábamos para las grandes cadenas internacionales en situaciones más complicadas y peligrosas que las que se viven ahora, detrás de nuestros carnets de identificación decía claramente, que nos comprometíamos a cumplir las leyes y disposiciones que establecieran las autoridades. Lo demás queda para la imaginación.

Una lástima que un grupito de personas hayan tratado de deslucir el Foro de la Sociedad Civil haciendo exactamente, lo que tanto su propio gobierno ha criticado por tantos años, la exclusión. El trabajo de la sociedad civil panameña es digno de aplaudir.

Para resumir, felicito al presidente Varela que se proyectó de una manera espectacular, balanceado y con talla de estadista. Igualmente a la vicepresidenta De ST. Malo, quien supo guardar su lugar y quien con sus intervenciones en los foros demostró el valor que tiene. Nuestro ministro de seguridad logró que, salvo un par de incidentes, la ciudad mantuviera una envidiable calma y seguridad. El ministro de turismo tiene ahora una gran labor por delante para capitalizar en todo lo bueno que se dejó ver.

Panamá lució sus mejores galas no hay dudas. Felicito al pueblo panameño que supo guardar su compostura y su mejor comportamiento. Le dijimos al mundo que somos un pueblo de paz, que nos gustan los buenos negocios y sus visitas a esta bella tierra que unió al continente y que hoy se proyecta como líder de crecimiento.

Nos toca ahora velar por que se cumplan los acuerdos de la cumbre y muy en especial el fortalecimiento de la sociedad civil y el de la mejor inversión que pueden hacer los pueblos: La Educación, denominador común de todos los foros realizados.


Como dice la canción: ¡Y que Viva, Viva Panamá!

UN PAPA PARA TODOS

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