lunes, 29 de junio de 2009

¿A quién le duele Honduras?

Por razones de mi trabajo, no puedo compartir éstas opiniones en medios de comunicación tradicionales, así que las comparto con mis amigos de FB y del blog.

Hace ya varios años, por una iniciativa de la embajada de los Estados Unidos de América en Panamá me involucré en una nueva organización que se había formado para promover la educación en democracia, denominada Civitas, la cual vió su nacimiento en las repúblicas del antiguo bloque soviético.

Desde entonces, promovimos y fortalecimos, casi siempre patrocinados por el gobierno del ex presidente Clinton (los republicanos desaparecieron ese presupuesto), la educación de los valores democráticos. En Panamá a través de Civitas Panamá aún hoy con un tibio apoyo gubernamental éstos valores se inculcan en nuestra niñez y adolescencia con el ánimo que en el futuro cercano tengamos mejores ciudadanos, que puedan evaluar, decidir, participar y cuestionar cuando así sea necesario.

Desde ayer me ha llamado la atención la cantidad de compatriotas que se han rasgado la camisa para defender la democracia hondureña, herida tras los inciertos sucesos acaecidos en la mañana y que se siguen sucediendo en el momento que escribo éstas líneas.

Me llama la atención pues para varios de ellos la democracia pareciera ser que un gobernante sea electo y que culmine su mandato. Punto!

No amigos, la democracia es mucho mas que eso!!!!!

Es evaluar quienes son los mejores candidatos, escoger al mejor, vigilar que cumpla sus promesas electorales y reclamarle cuando así no lo haga. Los dirigentes políticos son los empelados públicos mejor pagados, pero siguen siendo eso, empleados públicos!

Todos los empleados públicos podemos hacer, sólo lo que permite y especifica la ley. A diferencia de quienes se agitan en la empresa privada que pueden hacer todo lo que la ley no les prohiba.

Si revisamos con cabeza fría lo sucedido en Honduras, veremos que hay muchas incongruencias y que una vez mas los medios de comunicación utilizan éstos eventos irresponsablemente. Y lo peor es que la gente del común no revisa (o no tiene con quien verificar las informaciones). De hecho quien tuvo la oportunidad de ver Telesur y CNN es Español, ayer, podían constatar que habían dos Honduras. Eso se llama MANIPULACIÓN!!!

Por consiguiente cada quien se hizo una idea diferente de lo que allá sucedía. De hecho habían varias versiones saliendo de la misma Honduras.

Un colega (en lo de educación en democracia) muy sensato me hizo un análisis que colaboró a que me hiciera una mejor idea: Por varias semanas se habían dado choque de trenes entre el Poder Ejecutivo y todos los demás que conforman el Estado Hondureño, por razón de una convocatoria para realizar un plebiscito (luego llamado de varias otras formas), el cual mediría la voluntad del pueblo catracho para que se incluyera una cuarta urna en las próximas elecciones donde se preguntaría si se quiere cambiar la constitución para permitir la reelección inmediata.

El Presidente Zelaya dijo en TV ayer, que como la ley no permitía ése tipo de llamado el le cambió el título a encuesta, pues las razones para convocar a un plebiscito, según establece la ley vigente, no coincidían con lo que el buscaba. Agrego Yo que la ley a veces no nos gusta, pero es la ley, o no?

Si lo que se quería hacer era una encuesta (o consulta) no vinculante, por qué no se contrató a una empresa que realizara la encuesta (estoy seguro que a un costo muy inferior que el presupuestado y que pagaría el erario hondureño)?

La referida convocatoria es demandada ante las autoridades correspondientes y éstas fallan declarándolas ilegales. O sea no se podían llevar a cabo. El Presidente Zelaya, desatendiendo el pronunciamiento de las mas altas autoridades instruye al Jefe del estado Mayor Conjunto de las FFAA de Honduras para que distribuya el material necesario para que se desarrollara el plebiscito/encuesta/consulta y éste acatando la ley vigente, dice que hay un fallo en contra de dicha acción y se niega a hacerlo.

El Presidente en su derecho como Comandante en Jefe de las FFAA destituye (injustamente diría Yo) al referido oficial. Allí intervienen tanto la Corte Suprema de Justicia como el Congreso de la hermana República ordenando la restitución del oficial destituído.

El Presidente acompañado con un grupo de seguidores (de los que hay en todos nuestros países) se toman la base aérea donde había llegado el material de la encuesta/plebiscito/consulta, a bordo de un avión de la Fuerza Aérea de un país amigo.

O sea el Presidente de Honduras desatiende (por no decir desobedece) a los poderes legislativo y judicial y pasa por encima de la institucionalidad que demanda y exige la constitución del país y como dueño de rancho agita las masas afines y dice que el referendum/plebiscito/encuesta/consulta va.

Las autoridades competentes ordenan la detención del ciudadano presidente (léase empleado público). Aquí es donde vienen las otras incongruencias y situaciones con las que no puedo estar de acuerdo.

Primero entre 100 y 200 soldados irrumpen en su residencia, disparando contra la puerta de hierro posterior. Incapacitan a la guardia adscrita al Presidente de la República e ingresan a la “modesta residencia de clase media” (tal cual el la describió) que el Presidente Zelaya posee.

Según Telesur, suben a la habitación del Presidente y destruyen la puerta de las dos habitaciones. Según el propio Presidente Zelaya el los encuentra en el piso de abajo donde es detenido, lo despojan de su celular y lo llevan detenido (o secuestrado para respetar ambos puntos de vista) a una base aérea y de ahí lo sacan ilegalmente del país.

En otras palabras por un lado tenemos a un presidente que viola la constitución y por ende la institucionalidad del país y por el otro a unos militares que (según alegan) cumpliendo las instrucciones del órgano judicial, que realizan acciones que violentan la ley y la constitución.

Si Yo hubiera sido el Congreso, hubiera convocado a elecciones dentro de 90 días (adelantar las ya programadas por 30 días), pero eso tampoco es lo que los políticos quieren. De hecho hay quienes no saben que el Partido Liberal (el partido de Zelaya) ya tiene candidato y de ahí surgen la cantidad de los problemas, pues el Presidente no quiso respaldarlo (debo asumir que el ya tenía su propia agenda).

No amigos, hay que evaluar cuando y quien violó la democracia hondureña. Si Zelaya debe regresar o no, no lo sé. Ya hay medidas democráticas tomadas, no se si su génesis se basaron en la constitución o no. Pero se hicieron. Les garantizo que si Zelaya fuera a regresar el país se paraliza y sumaría en un gran caos. La OEA nunca ha servido para mucho, no creo que sirva de mucho en ésta ocasión tampoco.

Baden Powel, el fundador de los Scouts a nivel mundial, dijo: Cuando no sepan como actuar, pregúntele a los muchachos. Yo lo emulo y digo, si no saben que decir, pregunte primero a los hondureños. Es muy fácil emitir conceptos desde la distancia y no verificar las informaciones en la fuente. No le echemos leña al fuego innecesariamente.

Por el bien de mis amigos, familiares y colegas, ojalá y la decisión que se tome y las medidas que se adopten sean las que más beneficien al pueblo catracho. Ojalá prive el interés común y la sensatez y no los mezquinos intereses políticos, la corrupción y la imposición.

viernes, 26 de junio de 2009

La quinta pata del gato

Publicado en LA ESTRELLA DE PANAMA, el sábado 26 de junio de 2009.

Opinión Los panameños nos hemos distinguido por muchas cosas a lo largo de nuestra honorable existencia. Somos una “raza” de lo que yo he denominado “isleños”. Gente sana, fresca, sin complicaciones que no se trepan a la palmera a bajar la pipa para tomársela, sino que esperan a que se caiga, total, ¿para qué tenemos que apurarnos, verdad?

Por alguna razón que desconozco, durante la última década, algunos medios han dado un giro en la forma como se hace periodismo en Panamá, donde se han convencido (y aparentemente han convencido a una gran cantidad de gente) de que el buen periodista es aquel que debe criticarlo todo y que sin importar quién es el gobernante de turno, hay que recriminarle cualquier cosa, pues nada lo hace bien.

Peor aún son aquellos que nunca en su vida han caminado una calle para, ya sea hacer campaña política o para conocer cuáles son las verdaderas necesidades de nuestra gente, pero son eruditos en lo que se debe hacer para “mejorar el país”. Son aquellas personas que se consideran “catedráticos” en lo que debe hacer el próximo presidente, diputado o alcalde, pero en su vida han ido a visitar (ni siquiera para hacer una donación) un orfanato, comedor popular, centro de salud o COIF (a lo mejor tampoco saben lo que esto significa).

No, éstos no es que sean parte de ése grupo de personas (por no decirle partido) que son de los que todas las mañana al levantarse y cepillarse los dientes, se insultan ellos mismos, pues no están contentos con nada ni con nadie. Pero podrían aplicar para sumarse?

Lo que me cuesta entender es que haya personas que ni hacen ni dejan hacer. Son los que no solo le buscan la quinta pata a su propio gato, sino que como malos perdedores, se la buscan al gato del vecino también, solo para poder comparar. Son los que, como buenos panameños, nos da envidia que el césped del vecino este más bonito que el propio, pero en vez de trabajar para mejorar el de uno, prefieren llevan al perro (o al gato famoso) a que haga sus necesidades para dañar el del vecino.

Me da la impresión de que esto es lo que ha pasado con el caso del alcalde electo de la ciudad capital, Bosco Ricardo Vallarino. Me van a tener que disculpar mi ignorancia, pero cuando él presentó su documentación para aspirar al cargo, nadie dijo que algo le faltaba o le sobraba. Cuando pasó la fecha para impugnar la referida candidatura, nadie dijo que había nada que impugnar. Pero ahora que resulta ganador, entonces saltaron los “conocedores/genios/eruditos/catedráticos” a decir que él tiene impedimentos para poder cumplir la voluntad popular.

El último rey moro en España, al perder su última batalla, lloró amargamente. Su madre lanzó entonces la célebre frase: “No llores como niño lo que no supiste defender como hombre”. Aquí podría caber una analogía con el ruedo político, ¿no les parece? La verdad es que éste no es el momento de buscarle la quinta pata al gato capitalino.

Compatriotas, ésta es la hora de trabajar por el país, por la provincia y por la ciudad donde vivimos y donde queremos que nuestros hijos vivan. Si la gran mayoría de ciudadanos de Panamá dijo que querían que Bosco Ricardo fuera el alcalde, ¿no les suena ridículo pretender que una, dos o tres personas puedan estar por encima de ésa mayoría?

Y tú, ¿de donde eres?

Corría el año 1989, cientos de panameños habíamos emigrado, algunos por razones políticas, otros por razones económicas y otros escapand...