domingo, 21 de junio de 2015

CARTA DE LEOPOLDO LOPEZ GIL A SU HIJO PRESO, LEOPOLDO LOPEZ MENDOZA


Muy querido y admirado hijo,
El celebrar el Día del Padre me ha hecho pensar mucho en ti, también recordado a mi padre, tu abuelo, a quien mucho quise y admiré. Cuando escribía esta carta sentí que estaba hablando con él, que él te hablaba, que se dirigía a ti. No me extrañó oír su voz hablándome de la lucha de su familia por una mejor Venezuela.
Le oí relatar los horrores de las cárceles gomeras, las penurias de la abuela, de sus hermanos, los escapes de los esbirros y la soledad del exilio. Lloré al recordar cuanta lucha significó y cuan fútil parecen hoy a quienes no tienen en su alma un seo idealista.
Hoy la patria pareciera haber retrocedido al abrazar con fuerza la barbarie venezolana que tan bien describió Rómulo Gallegos. Solo que peor pues aquella era autentica y la de ahora es extraña por ser importada.
La codicia, el apetito voraz por el poder y el dinero han hecho de nuestro pobre país un charco tan oscuro que el petróleo luce cristalino por comparación.
Esta tierra siempre ha tenido la suerte de generar hombres de valor y principios, hombres que desde nuestras gestas emancipadoras acometieron sus tareas con compromiso y desinterés como lo exige el verdadero amor a la patria.
Tú eres uno de esos hombres, siempre presto a la construcción de sueños, atreviéndote a convertir las ideas en realidades. Haces eso con tal dedicación que muchos siguen tu ejemplo y tu llamado. Enfrentas las adversidades con tal valentía que muchas veces te toman por Quijote. No, no eres ningún Quijote, eres un Alonso Quijano.
Por ser tú un hombre con los pies en la tierra te pido hoy como tu padre un regalo, te pido que depongas esa muy ejemplar demostración de entrega como es la huelga de hambre y regreses a la normalidad biológica en la injusta y absurda condición de prisionero del régimen tiránico.
Tu eres padre como yo, Venezuela pudiera verte como tal también, tu obligación tal como nos enseñaron nuestros preceptos religiosos te obligan a quererte y cuidarte a ti mismo como lo harías con tu hermano prójimo.
Tu sacrificio dio suficientes frutos, otro centenar de jóvenes se manifestaron en similar sacrificio. El mundo volteó la mirada a Venezuela y se conmovió con nuestra realidad. Basta ya de ese sacrificio, pues hoy ya peligra tu salud y sería irresponsable no voltear la mirada a tu propia condición.
Le dijo Sancho a don Alonso, cuando este le despedía:
– “No se muera, tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin mas ni mas…” A esto vamos a agregarle, a diferencia del Quijote, que tu no enfrentas molinos imaginarios. El enemigo es real, es duro y hay que enfrentarlo con decisión y coraje.
Aspiro tomes mi consejo como un pedimento de padre y abuelo, es una rotunda y humilde suplica por tu salud. Sabes que quisiera tenerte a mi lado, pero que por razones que todos conocemos no estaremos juntos. Sabes cuanto te quiero y cuanto te admiro y sabes que siempre respaldare tu decisión a seguir el sendero por ti escogido.
Te recuerdo tu compromiso con tu familia y el país, tienes que tener fuerza y fe.
Te Bendice
Tu padre

Día del Padre


Hoy el mundo celebra el Día del Padre...



Quiero aprovecha para compartir unas líneas sobre mi padre: Juan Bautista McKay De Gracia. 

Soy el hijo de un maestro de calle 13 y de una maestra de calle 14. 

Mi papá fue hijo de un firmante de la independencia de 1903 y de una, orgullosamente, “chola” de Las Lajas.

Su padre muere cuando el apenas tenía alrededor de 8 años. Se gradúa del Instituto Nacional y varios años después se gana una beca para estudiar en la Universidad de Cornell de donde se gradúa en el año 1936 con dos títulos de Ingeniería. ¿Cuántos ingenieros habría en 1936 en Panamá?

A mis 2 hermanos y a mí, siempre nos dijo que no nos podría legar riquezas, sino una buena educación, pero que mejor riqueza, verdad? Los 3 hermanos terminamos nuestras carreras en prestigiosas universidades y somos exitosos.

Si bien es cierto, mi papá ejerció la Ingeniería hasta que murió en el año 1977, su verdadera pasión profesional siempre fueron los libros y enseñar. Fue profesor de la Universidad de Panamá y de la USMA. Inclusive enseñó sin cobrar cuando decían que no se podía cobrar si se estaba jubilado.

Mi papá nos enseñó muchas cosas, entre las que quisiera destacar los valores, aplicados en la vida profesional y personal.
Por otro lado, siempre promovió la unidad familiar, no sólo de su familia inmediata, sino con todos sus hermanos, cuñados y sobrinos. Quizás por esa influencia escocesa la cual amplía el círculo familiar a un “clan”.

Hoy, a casi 38 años de su partida, aún me encuentro con muchos de sus alumnos quienes me dicen que fue el mejor profesor que jamás tuvieron, aparte que lo recuerdan como una persona intachable, buen consejero y excelente colega. Era amigo de sus amigos y sobre todo practicaba lo que predicaba.

A sus hijos y sobrinos, nos legó una vida de ejemplos y sacrificios, pero principalmente una vida de honestidad y rectitud.

Hoy me confieso supremamente orgulloso de portar el nombre de Juan Bautista McKay y como les he dicho a mis hijas, ojalá al partir de éste mundo, la mitad del número de personas que nos han hablado bien de mi papá lo hagan de mi. Si eso sucede, habré hecho un buen trabajo como hombre y como padre.

No importa los años que han pasado, sigo extrañando a mi papá y sólo alcanzo a imaginar lo feliz que hubiera sido disfrutando nuestros éxitos y principalmente a sus nietos…

Gracias Chief!

¿Ya le pasó la “goma política”?

Muchos están aún pasando la goma o resaca política. En toda contienda electoral siempre hay ganadores y los no ganadores.   Aunque, para...