sábado, 26 de julio de 2014

¿Dónde quedó la plata?

Recomiendo la lectura de éste artículo de Alfredo Ramírez Pabón, publicado hoy en La Prensa

ALFREDO RAMÍREZ PABÓN
enfoquejovenpty@gmail.com
26/07/2014 - El subsidio electoral es el apoyo económico que le da el Estado a los partidos políticos y candidatos independientes para su debido funcionamiento. En Panamá, los subsidios electorales se dividen en preelectoral y poselectoral.

Mediante la reforma electoral de 1997, se estableció el subsidio electoral directo a los partidos políticos, y se fijaron los lineamientos de cómo deben ser desembolsados.

Según esto, el monto debe corresponder al 1% de los ingresos corrientes presupuestados para el Gobierno central en el año previo a las elecciones. Dado que los ingresos corrientes presupuestados para el Estado el año anterior a las elecciones (2013) fueron de $6,985,421,347, entre 2014 y 2019 los partidos políticos recibirán $69,854,213.47, cifra que dobla los $33.7 asignados en el quinquenio anterior.

De estos $69.8 millones, $27.9 (40%) fueron repartidos de manera igualitaria antes de las elecciones. Esto quiere decir que a cada uno de los seis partidos políticos que participó en las elecciones del pasado 4 de mayo le fueron entregados alrededor de 6.9 millones de dólares.

Ahora bien, luego de celebrados los comicios los partidos vigentes tendrán a disposición el saldo del subsidio total, es decir, $41.2 millones. El 20% de este monto será distribuido entre todos de manera igualitaria, y el resto, basado en los votos obtenidos por cada uno en las elecciones. Todo el saldo debe ser pagado durante el próximo quinquenio (2014-2019).

No hay duda de que estos subsidios cumplen la importante función de garantizar el funcionamiento de la estructura política panameña. Sin embargo, no se toma en consideración los aportes privados que reciben los partidos y que, junto al financiamiento del Estado, pueden dar lugar a que manejen sumas extraordinarias de dinero.

Es nuestra opinión que esta situación da lugar al gasto excesivo de los partidos, tal y como lo vimos en las elecciones pasadas.

En Panamá se requiere una mejor fiscalización de estos subsidios. En los últimos años se han presentado numerosas quejas respecto a la mala utilización de los fondos por parte de las dirigencias de los partidos. Se han hecho denuncias de que los subsidios otorgados a los partidos son utilizados para la compra de votos y otras actividades cuya finalidad no es la de fortalecer legítimamente al partido.

Es por esto que creemos que se debe hacer una mejor fiscalización de los subsidios otorgados, porque se trata de fondos públicos. Los partidos deben rendir cuentas detalladas de aquellos gastos en los que hayan incurrido durante los cinco años de recibir el subsidio, y el Tribunal Electoral, asegurarse de que se hayan empleado para pagar los gastos que se reporten, no para otras actividades.

Además, se debe regular la cantidad de dinero que manejan los partidos políticos. No parece razonable que estos reciban millones de dólares por parte del Estado, e igualmente se nutran de aportaciones privadas. Debe existir una cifra límite en cuanto al dinero que puedan recibir.

Tal y como mencionamos antes, al no haber regulación clara en este tema, ello da lugar al desagradable tipo de campaña que vivimos las pasadas elecciones, cuando el gasto en política fue absurdo y sin control.
Estamos seguros de que nuestra opinión es cónsona con la de la mayoría de los panameños que tuvimos la desdicha de ser parte de una contienda electoral nunca antes vista, en la que el gasto rompió todos los récords. Es por esto que solicitamos a las autoridades correspondientes que tomen las medidas necesarias para evitar el mal uso de los fondos públicos porque, al final, nos pertenecen a todos como ciudadanos.

Tú, panameño, ¿qué opinas?

viernes, 18 de julio de 2014

El problema del respeto en Panamá


Por considerarlo de MUUUUCHO interés, reproduzco este artículo que ojalá lo leyera todo el mundo!


Esta mañana, mientras esperaba a que el empleado de la caja de una gasolinera terminara de preparar una factura para otro cliente para que me atendiese, un individuo se acercó a la caja, ubicándose justo enfrente del cajero, como para que se diese cuenta de que estaba ahí, esperando.  Se le notaba cierta impaciencia, e inmediatamente supe que intentaría colarse.
Tras esperar unos cuantos segundos, se inclinó hacia el empleado y le dijo —30 dólares en la dos.  Yo le indiqué, respetuosamente, que estaba primero en la fila, a lo cual me contestó en mal tono que solamente lo había dicho para que el cajero lo supiera.  Le respondí que aún así, yo estaba primero en la fila.
Lo siguiente que hizo fue preguntarme si yo ya había echado gasolina a mi auto, y como le respondí que no, triunfalmente me contestó que él sí, como si eso cambiase algo, con lo cual seguí con mi posición: yo estaba en la fila primero.  Haciendo gestos de disgusto mientras decía cosas restando importancia a mis palabras, me dejó entender que me había comprendido pero que no estaba de acuerdo con mis actos.  Como yo estaba esperando y no tenía más nada que hacer, y me sentía bastante molesto, simplemente me quedé mirando a este irrespetuoso a la cara, mientras él esquivaba mi mirada.  Cada vez que me veía mirándole, hacía más gestos y muecas de disgusto, claramente incómodo con mi mirada, hasta que finalmente dejó de ignorarme y habló.
—¿Entonces, qué pasó? —dijo de una manera bastante agresiva.
—No pasa nada —le respondí, mientras seguía fijando mi mirada sobre él.
—¡Yo estoy tranquilo!
—Yo también estoy tranquilo.
A partir de allí hubo silencio y malos gestos de parte de este personaje hasta que el empleado de la gasolinera terminó lo que estaba haciendo y me atendió.  Mientras repostaba, vi cómo volvía a su auto, me miraba de malas maneras, y se iba.
Desde que volví a Panamá en septiembre del 2013, he vivido muchas experiencias similares, que siempre me hacen entristecer y meditar sobre el tema.  En este maravilloso país existe un gran problema de educación, no académica, sino de esa que empieza en casa y que implica aprender a respetar a los demás, a cuidar las cosas, a entender que nosotros no somos la única persona importante y que definitivamente el mundo no se debe postrar a nuestros pies.
En Panamá, la mayoría de la gente parece creer que son los únicos con prisa y que los demás pueden (y deben) esperar.  Las filas no se respetan, tanto filas de personas como de automóviles, y las maniobras que los conductores realizan para saltarse las colas en el tráfico son realmente temerarias, incluso conduciendo en sentido contrario cuando vienen autos de frente.  Y en general, algo que me molesta y entristece mucho es que cuando les indicas que lo que están haciendo está mal, se molestan y se indignan, se ponen agresivos, algunos te insultan, y no dudo que algunas personas podrían llegar a los puños por esto.  Al final, parece que el que obedece las reglas y respeta a los demás, y no titubea en abrir la boca cuando ve que le están faltando el respeto es el que está haciendo las cosas mal.
Sin embargo, ¿cómo podemos corregir esto?  Está claro que el cambio debe venir desde la educación y el ejemplo que dan las familias.  Pero está tan arraigada esta forma de hacer las cosas, que seguimos en un círculo vicioso en que los padres siempre enseñan a sus hijos a saltarse las reglas y sentirse orgullosos de ello, y estos hijos al crecer darán el mismo ejemplo a su progenie.  Así pues, podemos descartar que este cambio cultural vaya a darse sin otro tipo de acción previa.  Natalie me decía que por este motivo el cambio debería iniciarse en las escuelas; sin embargo, en las mismas el enfoque está en lo académico, y tratar de inculcar a los niños este respeto por los demás probablemente significaría preparar incluso al personal de las cafeterías escolares para que no permitan actitudes descorteses, lo cual sería bastante costoso, y no sé qué tan efectivo.
Yo honestamente no sé cuál podría ser la solución, y me pregunto si hay algún ejemplo de otro país que haya luchado contra esto con éxito.  Imagino que los países europeos, donde hay en general una bastante buena educación, habrán tenido que pasar por algo similar, pero seguramente habrá sido una evolución de cientos de años.
¿Tú qué opinas?  ¿Se te ocurre alguna manera de mejorar la educación en los hogares?  ¿Conoces de alguna historia exitosa sobre esto?
Publicado originalmente en: http://www.perroviajante.com/2014/07/16/el-problema-del-respeto-en-panama/

lunes, 14 de julio de 2014

¿SE ACABÓ EL MUNDIAL?

Se acabó el torneo deportivo que mas personas vieron por televisión: La Copa del Mundo de la FIFA, Brasil 2014.

La final fue un evento que superó todas las expectativas con mas de 1,000 millones de tele espectadores, esto sin contar a los miles que la vieron en pantallas gigantes.

No había acabado de terminar y los “genios del fútbol” enseguida empezaron a emitir todo tipo de opiniones; que si Alemania no se lo merecía, que si Argentina había jugado mejor, que si Messi no debió haber seleccionado como el mejor jugador del mundial, etc.

Es curioso, pero se han dado cuenta que todos estos expertos toman en consideración para emitir sus opiniones su propio punto de vista y se olvidan de los otros 999.99 millones de personas alrededor del mundo que también vieron los partidos.

Con esto en mente, paso a recordarles a todos (incluyendo a los de Fox y ESPN en español, que hasta cualquier chiquillo sabe mas de fútbol que ellos), que esta copa es organizada y financiada por el organismo mas poderoso del mundo: la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).

Dice el dicho que quien paga la fiesta, escoge la música. Todos los que aceptamos la invitación para esta fiesta, debemos pues someternos al ritmo en que nos tocan (en todos los sentidos de la palabra). ¿Pedirle peras al olmo en ésta época? No estoy tan seguro que es posible…

Empecemos de atrás hacia adelante… Los únicos dos reconocimientos que no son subjetivos fueron los de James de Colombia y el Pogba de Francia. No se puede engañar a nadie con la cantidad de goles anotados y la edad de un jugador. Dicho esto, no comentamos sobre éstos dos.

Sobre el mejor portero del mundial, no veo como no se lo dieron Keylor de Costa Rica; ¿sólo dos goles en todo el mundial? Y varios parados en tanda de penales… Pero esa fue la decisión de los organizadores.
Si Messi merecía ser catalogado el mejor jugador del mundial, se pueden tejer todas las posibilidades posibles. Les pregunto si Di María hubiera jugado los últimos dos partidos, ¿cuántos goles hubieran metido entre los dos?  ¿Habría ganado Argentina la copa del mundo? ¿Si se hubiera hecho merecedor del título? No creo que debe confundirse el mejor jugador con quien mas goles metió.

Bien merecido tiene James su distinción. Pero les garantizo que para muchos cuando vean TODOS los partidos del mundial podrán aceptar la decisión de la FIFA,  pues fue eso una decisión de la organización regente del fútbol mundial.

Otro cuestionamiento fue el de “fair play” o juego limpio para Colombia. Seguimos en la misma; pregúntenle a un colombiano si era bien merecido o no. Cuando salen de Colombia, muchos dicen que “lo que le hicieron a Neymar Jr.” los descalificaba. Y Yo les pregunto, la mayoría de “los expertos” coincidieron en que no fue una falta intencional. Los criticones son, coincidencialmente, los mismos que no vieron problema alguno sobre la falta de Neuer en la final contra Higuaín y que el único que no la vio fue el árbitro. De hecho el vio que Higuaín era el que hizo la falta.

Notas tristes del mundial, fue el pobre arbitraje. Se les acusa de estar influenciados por la propia FIFA y deduciendo de algunos comportamientos específicos, pasarán muchos años para que esa imagen se borre de la mente de muchos. Yo, que no soy el súper experto ni trabajo para las cadenas de deporte en español, sugeriría dos cosas como mínimo. Árbitro que tiene fallas graves en la cancha, no puede volver a pitar en un torneo mundial. Que lo haga en otros niveles, pero no en copas del mundo.

Sobre la inclusión de la tecnología, tan disponibles por estos días, hay voces a favor y en contra. Lo demorado que sería si cada jugada debe revisarse. Lo lucido que serían los tiros de esquina y lo justo y equitativo que se convertiría el deporte mas visto y jugado del mundo.

Podría convertirse en un deporte de caballeros (como originalmente fue concebido) y de elegancia. Sobre si esto le restaría lucidez y brillo a los juegos, está por verse. A lo mejor podría hacerse como en el tenis donde cada bando tendría un número máximo de apelaciones o solicitudes de revisión.

Sea lo que sea que nos espera en Rusia 2018, ojalá la FIFA le otorgue a la CONCACAF y a la CONMEBOL el cupo adicional que se merecen. Ojalá veamos a nuestra marea roja en esa próxima cita mundialista. Ojalá tengamos el privilegio de volver a ver a los grandes “cracks” de todo el mundo de nuevo en la cancha.

Ojalá la FIFA se de cuenta que los “típicos grandes” no lo son tanto (pregúntenle a España, Italia, Portugal, solo para mencionar a algunos). Que en la CONCACAF ya no hay gigantes (o que hay unos nuevos) y que la sintonía para las transmisiones son tan grandes en América (que sigue siendo un continente y no un país) como en Europa.

Para finalizar, un par de líneas para nuestros hermanos latinoamericanos, nada le gana a LA HUMILDAD. Vergüenza la canción de argentinos en contra de Brasil, la arrogancia de varias otras selecciones latinoamericanas y lo peor de lo peor, los cronistas deportivos de las principales cadenas de deportes en español. 

No confundamos el nacionalismo con el abuso o el maltrato.

Moraleja: Si abusas y te burlas, no pidas que se solidaricen contigo cuando vas de bajada…

¡ARRIBA MAREA ROJA! Nos vemos en Rusia 2018

miércoles, 9 de julio de 2014

Cuando Las Cosas No Van Como Quisiéramos

Por: Julián P. Palacio O.

El mundo ha tenido estos días muchas noticias; localmente el decreto de la regulación de precios de emergencia está teniendo varias situaciones que han afectado su efectividad; la situación en Israel y Palestina se ha tornado muy pesada y hay riesgos de que pueda empeorar tomando niveles internacionales; y lo más sonado el día de ayer: la grave derrota que tuvo Brasil en el mundial de fútbol 2014.

Cuando las cosas no van como quisiéramos todas las personas podemos tener distintas reacciones; esto pasa en todos lados, a toda hora; eso es parte de la vida y nadie debe realmente sentirse apenado por lo ocurrido.

Voy a centrarme en el resultado del juego para poder aplicar los ejemplos a la vida; ya había pasado con el equipo de España, muchas personas que daban alma, vida y corazón por España después andaban diciendo: “Yo sabía que los iban a eliminar de una vez”.

Ahora pasó lo mismo, muchas personas en medio de la dificultad del equipo que decían ‘ir hasta la muerte’ han negado su apoyo al mismo. Así mismo pasa con algunas personas en la vida; se ‘quitan la camiseta’ en medio de la dificultad; ¿Cuántas veces no hemos visto a parejas que en medio de una dificultad en su matrimonio, ni siquiera problemas entre ellos sino por situaciones externas se ‘quitan la camiseta’ y deciden renunciar al equipo?

Pasa también cuando al alguien le falla un plan; deciden demasiado rápido renunciar a su meta y buscan otro rumbo. Quiero mostrar mi admiración a todos los que han dicho que fueron, son y seguirán siendo fanáticos de ese equipo que ahora está caído y es víctima de burlas; muy seguramente este equipo se volverá a levantar y volver a brillar como es su tradición.

Cuando las cosas no van como quisiéramos mucha gente comienza buscando culpables a la situación; que si no estaba Neymar, si faltó Ronaldinho, Robinho o Kaká; que si fue culpa de Chiquidrácula; que si el clima y demás. Aquí entra un cliché muy usado en el fútbol: Cuando ganan, gana el equipo; cuando pierden, pierde el técnico. Me tocó ver tanto a jugadores y al técnico y todos aceptaron su propia responsabilidad por lo ocurrido.

Así mismo en la vida cada uno de nosotros debe aceptar su responsabilidad por las desavenencias que pueda tener en la vida; es cierto que hay factores externos, pero cada uno de nosotros debe tener presente que son las cosas que están bajo nuestro control las que nos asegurarán el triunfo en nuestros planes.

Cuando las cosas no van como quisiéramos es donde nuestra fe se pone a prueba; muchos retan y hasta le reprochan a Dios por la situación sin saber incluso que estas pruebas lo que hacen es hacernos crecer como personas y como creyentes en el ser supremo. Quiero tomar el ejemplo del juego de ayer; David Luiz uno de los actuales emblemáticos jugadores de Brasil al terminar el juego lo primero que hizo en la mitad de la cancha fue postrar sus rodillas en el suelo y elevar una oración a Dios. Muy seguramente dentro de su corazón existía la tristeza, la rabia, la frustración, el dolor y todos los sentimientos que pueden ocurrir cuando las cosas no van como quisiéramos, pero él lo puso todo ante Dios y luego entonces se paró a enfrentar la situación. Esto le ha dado a este joven un reconocimiento mundial, posiblemente más grande que haber levantado la copa por el sexto campeonato de Brasil que no podrán hacerlo en este mundial.

Así mismo; cuando la dificultad se nos presente, presentémosle nosotros a Dios a esa dificultad; esta es la más clara forma de slair adelante puede debemos recordar esa frase que dice: “Dios y yo: Mayoría absoluta”.

Entonces, tomemos la lección presentada por este acontecimiento de ayer; hago constar que personalmente yo le voy a Alemania desde hace muchos años, pero tengo que respetar al rival y reconocer las cosas buenas que nos enseñan en cada una de las situaciones de la vida.

Que disfruten hoy su día…

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sábado, 5 de julio de 2014

GRANDE COLOMBIA

Ayer fue un día complejo, como montaña rusa....
Pero hablemos sólo del Mundial Brasil 2014.

Primero ganó sin complicarse mucho la selección alemana, tal cual lo había previsto.

En la tarde, ante muchas expectativas, se enfrentó la selección a la cual siempre he seguido y única pentacampeona del mundo (disculpas a mis amigos argentinos, españoles e italianos, pero es la verdad), contra la selección de lo que considero mi segunda patria, Colombia.

Siendo muy, pero muy objetivo, el juego pudo haber terminado empate en tiempo reglamentario.

Siguiendo con la objetividad, Colombia perdió el juego en los primeros 20-30 min. El onceno cafetero salió con miedo, inseguro, sin controlar el balón en la media cancha como lo había hecho en los juegos anteriores. Es mas me pareció que jugaba al juego de Brasil, que por no tener una media cancha fuerte, sus jugadas son casi inmediatas de la defensa (que ayer jugó el mejor juego del mundial) a la delantera (que entraba tanto por derecha como por izquierda).

El segundo tiempo fue un juego totalmente diferente. Colombia, no solo recobró su confianza, seguridad y agresividad que los había caracterizado; le perdió el miedo tanto a los jugadores, como a las mas de 50.000 almas que como una gran marea amarilla, inundaba el estadio de Fortaleza.

Que el árbitro influenció, puede ser que sí. Invito a mis queridos y apasionados (con todo el derecho) amigos colombianos a ver la repetición del gol de Yepes (la mejor garantía que tenía Colombia en la zaga). Los invito a verla dos veces y se darán cuenta que si había un "pequeño" fuera de lugar.

El árbitro tuvo varios otros "errores", pero con la mano el corazón, quien no sabía que eso se iba a dar? La FIFA ya mencionó que lo están considerando para pitar la final, imagínense lo buen trabajo que hizo para el negocio (disculpen) para el deporte que dirige la FIFA.

Quizás no se cantaron todas las faltas que se debieron haber cantado, pero si dejamos la pasión al lado, tendríamos que reconocer que la misma selección que nos dio mas de 20 días alegrías, sueños y esperanzas, fue la que cedió un gol que nunca debió haber sido. Un jugador totalmente suelto ante un tiro de esquina que entra como Pedro por su casa y cuela la bola sin mucho esfuerzo en la cabaña de uno de los mejores porteros del mundial.

El gol de David Luiz, fue algo espectacular. Frialdad, cálculo y precisión! No había forma de pararlo...

Sobre el tema de Neymar Jr., sinceramente Yo tampoco vi una falta flagrante. estoy seguro que Zúñiga ni siquiera fue sobre el intencionalmente, razón por la cual tampoco fue falta.

Lástima que después de un sólo juego se pierdan dos grandes "cracks" del fútbol para el resto del mundial.

Es triste que la ilusión de mas de 48 millones de colombianos y de tantos otros que sonábamos con ver a Colombia en la final de lo que pudiera considerarse uno de los mejores mundiales de la historia, se acabara de ésta manera, pero como dijo James, esos muchachos lo dejaron todo en la cancha. Nunca se dieron por vencidos!

Pekerman, valió cada centavo que le pagaron. Que decir de un DT que a pesar de las críticas (Yo fui uno de ellos, por haber dejado a Mcnelly fuera de la convocatoria), condujo a un grupo de chiquillos a la mejor presentación colombiana en un Mundial.

Sinceramente, espero ver a una fortalecida Selección Colombia disputando la nueva Copa América y a un grupo de "culicagados" peleando de tu a tu con los mas grandes en Rusia 2018. Si bien es cierto no tendremos el placer de ver a Yepes y Faryd, estoy seguro que la Selección Colombia del 2018, estará entre las grandes favoritas.

Arriba mis amigos y familia colombiana, dejaron el nombre de su país y de todo el continente muy en alto. Ahora a recibir a la selección como los héroes nacionales que son. Unos muchachos que hicieron que TODO un pueblo que ha estado tan dividido por tantos años se uniera en la búsqueda de esa gloria inmarcesible y del júbilo inmortal!

Felicitaciones a todos mi familia, hermanos y amigos colombianos y a la selección una sola palabra: GRACIAS!

¿Ya le pasó la “goma política”?

Muchos están aún pasando la goma o resaca política. En toda contienda electoral siempre hay ganadores y los no ganadores.   Aunque, para...