sábado, 11 de julio de 2020

Y ahora, ¿para dónde vamos?


Lo más probable que usted este entre los que se pregunta a qué se debe el “hoy si, mañana no y pasado mañana a lo mejor” de quienes deben impartir instrucciones sobre cómo enfrentar a la pandemia de Covid-19.

La cruda realidad es que ni siquiera ellos saben. De hecho, nadie lo sabe….

Hoy escuchamos a una OMS diciendo que el virus no se propaga por el aire y en 2 semanas nos dicen que a lo mejor sí. Mañana nos dicen que las mascarillas no son imprescindibles, pero en 3 semanas nos dicen que no salgas sin ellas. Ayer escuchamos a una ministra que trataba de educar y hoy tenemos que ver a otro que nos da órdenes y nos regaña tal cual fuéramos chiquillos de 1er grado.

Ayer leímos un comunicado de los médicos intensivistas, diciendo que había que paralizar al país por 15 días, o sea cierre total de todo. No se como se alimentarán las personas, pero estoy seguro que eso no es prioridad para estos médicos, que me atrevo a asegurar que, al igual que los que sientan en la mesa donde se toman las decisiones, no han dejado de cobrar sus salarios cada quincena.

Hace 4 meses empezamos, como el resto del mundo, a intentar diferentes opciones y Panamá se convirtió en el 1er país en establecer una cuarentena basándonos en el género y el último número de la cédula, toques de queda (totales y parciales) y tantas otras medidas restrictivas (varias de ellas a todas luces inconstitucionales, pero comprensibles por la gran mayoría de la población), las cuales al final solo llevaron a que un segmento de la población las cumpliera y el otro, de las maneras mas ingeniosas no fueran tan “meticulosos” en cumplirlas.

Mientras tanto, la fuerza pública viola los derechos ciudadanos, escudándose en la pandemia; el respeto y hasta la razón se les perdió y siguen haciendo propuestas que les “facilitan” un trabajo el cual no han podido cumplir y el cual utilizan como medio para violentar los ciudadanos cumplidores de las normas. El respeto se gana..

Yo no estudié medicina, pero soy un persona pensante y que razono. Tengo mas de 40 años trabajando y pensando en lo que le conviene a la mayoría. He caminado mas calles que la gran mayoría de los políticos que hoy ocupan un puesto en el engranaje estatal. Conozco mi país, desde Darién hasta Bocas del Toro, desde Punta Burica hasta Kuna Yala. Se lo que demanda buscar los fondos necesarios para alimentar a una familia, como obtenerlos y la mejor forma de invertirlos.

Lo vengo diciendo hace mucho tiempo, mientras en esa mesa no se sienten empresarios, profesionales de Recursos Humanos y Clubes Cívicos, no saldrán decisiones coherentes, cónsonas con el momento que se vive, no sólo en Panamá sino en todo el mundo.

Como sociedad civil debemos demandar que esa mesa convide y acepte las recomendaciones y observaciones de quienes tenemos otras perspectivas para enfrentar al enemigo, en una guerra inédita, tal cual la describiera el presidente de la república. Quien mas consulta menos se equivoca, ¿no?
Hace algún tiempo alguien me preguntó: ¿Y tú, que propones hacer? Me encanta ese tipo de preguntas, pues me hace demostrar que no estoy en el grupo que critica por criticar, sino que, con base en la experiencia, podemos elevar a la consideración de quienes nos dirigen, ideas de cosas que podrían hacerse.

Empezaría por la promoción de 2 campañas de publicidad. La primara versaría sobre la concientización de una ciudadanía que ya se cansó del #QuédateenCasa y que necesita de nuevos insumos que le motiven a cumplir con ciertas instrucciones específicas. Debemos hablar sin pretender atemorizar. Los panameños somos especialistas en desafiar a la autoridad, por lo tanto, debemos sumarlos, más que amenazarlos.

La segunda campaña serviría para destacar los “rostros” del personal de salud que en los últimos 4 meses no han dormido suficiente, se han contagiado, se recuperan y, aun así, siguen en la primera fila de combate. El famoso “pueblo” debe darle una cara mas allá del “Buenas Tardes Panamá”. Debemos reconocer ese esfuerzo que 24/7 vienen haciendo una cantidad significativa de hombres y mujeres que están dejando todo el pellejo en el “frente de combate”.

Debemos resaltar más a los que atienden a los enfermos y no los que andan visitando centros de salud para posar para una foto o conceder una entrevista. No estamos en campaña política, ¿en qué idioma hay que decírselos?

La fuerza pública debe estar visible y disponible para velar por el bienestar de la gente; no es correteando al que compra más de un six-pack que se protege la salud. Debemos reforzar la presencia en los lugares más frecuentados hoy por hoy: Los supermercados y farmacias. Ser amables, atentos y serviciales. Sabemos que los hay. Pero desde que les dieron un pito y un tolete (y la libreta de poner boletas) Papa Dios les debe hacer los mandados. ¡No! Así no es como construimos una comunidad solidaria.

Para concluir, formulo una pregunta: ¿Qué hubiera pasado si los gobiernos de turno, en especial el MEDUCA, los gremios y sindicatos hubieran escuchado, atendido y puesto en práctica la promoción de valores cívicos, éticos y morales que desde la época de la dictadura emprendieron los clubes cívicos del país? Imagínese usted que la honestidad, la honradez, la responsabilidad, la solidaridad y el respeto, por solo mencionar algunos, fueran la guía práctica del comportamiento de los panameños.

¿Y aún nos preguntamos por qué otros países con población similar a la nuestra han podido manejar de una mejor manera la situación y no que por el contrario ocupemos los vergonzosos primeros lugares, ya no por comercio, abanderamiento ni logística, sino por muertos y contagiados, proporcionalmente a nuestra población?

Debemos todos poner de nuestra parte: El gobierno debe dejar de ser la mamá regañona y la población debemos dejar de ser los niños rebeldes. Al final debemos superar esa “cultura caribeña” bajo la cual nos queremos abrigar para empezar a empinarnos y rescatar a nuestro querido y maltratado país.




martes, 19 de mayo de 2020

Como funciona la CSS

Excelente pieza didáctica de mi hermano el Dr. Carlos "Calicho" Abadía Abad.

Carlos David Abadía Abad

Este artículo tiene el objetivo de que conozcamos cómo funciona cada uno de los cuatro programas principales que componen la Caja del Seguro Social (CSS). Es importante tener muy claro este funcionamiento, que toma mayor relevancia en estos momentos. Les solicitamos a cada uno de ustedes , que lo trasmitan a sus contactos, para que más panameños estén bien informados.

La Cuota Obrero-Patronal:  esta cuota representa el 22% del salario. El obrero paga el 9.75%. y el patrón 12,25 %.  El 9.25% del total del 9.75% que paga el obrero, va al programa de I.V.M; mientras que el 0.5% se destina al Programa de Enfermedad y Maternidad. Ese 0.5% es exclusivamente para cubrir las prestaciones económicas de ese Programa, o sea incapacidad por enfermedad común, licencia por maternidad. No cubre gastos de salud. 

De la cuota Patronal que es de 12.25%,  se destina el 8 % al Programa de Enfermedad y Maternidad  para el financiamiento total del gasto de salud del trabajador. Es por esa razón que cuando nos pensionamos, dejamos de tener ese financiamiento y  se nos descuenta  el 6.5% de nuestra pensión, para cubrir nuestros el gastos de salud . El otro 4.25% de la cuota patronal va a contribuir con la cuota de pensión del trabajador.   

Programa de Administración: este programa es la muestra de solidaridad del Estado hacia los asegurados. En otros países se descuenta un % de la cuota que financia las pensiones, para el gasto administrativo. En Panamá, el gobierno central financia los gastos administrativos de la institución. Compuesto por el 0.8% del total de los salarios que se cotiza a la Caja, parte de los impuestos de bebidas alcohólica y otros ingresos menores.  Esto gastos cubren  desde el salario del Director General, hasta el papel que se utiliza para confeccionar los cheques de los pensionados. Lastima que los diferentes gobiernos  han utilizado este Programa como el nicho para pagar favores electorales y politiqueros.

Programa de Riesgo Profesionales: fue creado en los años 70 y es el que se responsabiliza por los gastos que genera los accidentes y enfermedades profesionales. Es financiado totalmente por la empresa, por medio de una formula que se aplica según el tipo de trabajo. Una oficinista se le calcula un % menor que un trabajador de la construcción.

Programa de Enfermedad y Maternidad:  este programa cubre todos los costos de las prestaciones de salud del cotizante y beneficiarios. Aquí deseo aclara una errada percepción que se tiene sobre el gasto de los beneficiarios. La proporción cotizante -beneficiario: es de 1.8   beneficiario por cada cotizante. La deficiencia de ese Programa no es por falta de dinero, que por cierto según las últimas cifras que se conocieron, tiene una reserva liquida de mas de 1,100 millones de balboas. Su deficiencia es por no tener un sistema de atención Primaria de Salud. Como señalo al inicio, se financia con 8% de la cuota patronal, y dividendo que deben proporcional sus fondos.

Programa de Invalidez, Vejez y Muerte(IVM): Este es el Programa que paga las pensiones de vejez y se financia con la cuota obrero de 9.25% y 4.25 % de la cuota patronal, o sea 13.5% del total de la cuota. Además debe recibir ingresos que deben generar sus reservas.

Espero poder haber aclarado algunas lagunas que se tienen sobre su funcionamiento.
Ahora que se ha traído al tapete la posibilidad de un diálogo sobre la CSS, quiero insistir en que dicho encuentro, que yo lo denomino “ Mesa de Soluciones”, debe tener fecha de conclusión que no debe ser más de 2 meses. El problema se conoce, se saben cuáles son los remedios y lo que se requiere saber son las fórmulas y dosificación de dichos remedios. Por otra parte, no podemos ir a ese encuentro con la actitud de hacer negociaciones -ni políticas, ni gremiales-. PANAMA, debe ser el único norte.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Viene el cuco


“Los pueblos que desconocen su historia, están condenados a repetirla”, frase atribuida al escritor George Santayana, pareciera estar cobrando vigencia en nuestro querido terruño. Y con esta afirmación no me refiero a las “leyendas urbanas” sobre si Balboa era el pillo y no Pedrarias, o si Manuel A. Guerrero estaba escondido debajo de una cama el 3 de noviembre, sobre quién mató a Remón o, entre las más modernas, sobre quien fue el verdadero gestor del golpe militar de 1968.

Si bien es cierto, los historiadores tienen una tarea pendiente para con las nuevas generaciones sobre estos temas, en esta ocasión quiero realmente aludir a un proceso que quizás inició durante el quinquenio 2004-2009, se descontroló durante la administración posterior y desde entonces pareciera que los presidentes de turno, prefieren sacrificar la estabilidad del país por preservar una falsa lealtad castrense.

No son pocas las personas que se quejan y protestan por los abusos cometidos por alguna unidad perteneciente a las ramas de la fuerza pública, las cuales fueron desmembradas de un ejército central, posterior a la recuperación de la democracia en 1990. Los últimos años de la dictadura, le recuerdan a algunas generaciones, los vejámenes y abusos que cometían una significativa cantidad de las mal llamadas fuerzas de defensa.

Eran buenos para corretear a quienes luchaban por la libertad y democracia, pero resultaron unos cobardes para enfrentarse a otro ejército. Buenos para negociar canonjías con los carteles de la droga, pero no tanto para luchar contra la delincuencia organizada. Buenos para abusar de los indefensos ciudadanos, quienes en no pocas ocasiones terminaban presos, por el simple hecho de defender sus derechos, pero muy malos para poner en práctica la propia constitución diseñada por el régimen que los apadrinaba.

Lo mas triste es que, como un resorte y escondida detrás de falsos pretextos de luchar contra el delito organizado, se ha iniciado un nuevo ciclo de abusos castrenses contra una población que, a diferencia de las generaciones anteriores, tiene una candente voz a través de las redes sociales y nuevamente ha iniciado un clamor por justicia y en defensa de sus derechos.

Vemos como los policías de tránsito hubieren regresado a las “cuotas de boletas” que les eran impuestos otrora, cuando éstas eran una fuente de ingresos para el erario público y en lugar de orientar, le faltan el respeto a los conductores y a la inteligencia de los mismos. No estoy defendiendo a quienes “juegan vivo” sino que los policías no deben escudarse detrás de éstos para “sugerir” arreglos que eviten perder el tiempo en la ATTT y sus juzgados.

También como los miembros de la fuerza pública, abusan de sus rangos y desgracian el uniforme que portan, cuando son los primeros en infringir las normas de control, diseñadas para toda la comunidad, no solo para los civiles.

Se protesta porque en gobiernos anteriores, se le permitía a las diferentes ramas de la fuerza pública “controlar” los desfiles patrios, que deberían ser de carácter cívico, con delegaciones interminables, cuando parecían que lo que se buscaba era “amedrentar” a una población que lo que requiere es un policía amigo, que cumpla su deber y entienda que no está por encima de la ley, sino lo contrario, deben “proteger y servir”.

Mas recientemente, altos rangos de la policía han llegado a sugerir que, hay que controlar la forma como las mujeres se visten, pues pareciera que esa es la razón por la cual se dan abusos durante las fiestas de carnaval; peor aún, han llegado a implicar que el mal gusto o inhabilidad de selección de las mujeres de sus parejas, es lo que pareciera “justificar” las agresiones que éstas sufren, llegando inclusive a ser asesinadas por sus cónyuges.

Los panameños no queremos militares ni policías abusando de civiles. Las nuevas generaciones no deben caer en los mismos errores que cometieron sus padres y abuelos.

Los negocios fáciles no compensan la falta de libertad, justicia y democracia. Los buenos miembros de las diferentes ramas de la fuerza pública, no deben permitir que otros con rangos superiores, en muchas ocasiones por amiguismo o conveniencia, desgracien el uniforme que orgullosamente portan y la patria que juraron defender.

El autor es Comunicador y Dirigente Cívico

Artículo publicado originalmente en La Prensa el 14-3-2020
https://www.prensa.com/impresa/opinion/viene-el-cuco/


viernes, 13 de marzo de 2020

Yo quiero mi propio país

Vivimos en un país donde pareciera que el mundo se va acabar. Que somos “absolutos” e imprescindibles y nos hemos convencido que el resto del mundo gira a nuestro alrededor.

Yo creo que somos un gran país, que tenemos todo para ser exitosos, pero que nos falta la gente que quiera serlo. A veces pareciera que estamos desesperados por sufrir. Hay quienes quieren que hubiera cientos de casos de Covid-19 para quejarse del mal control e irresponsabilidad de algún funcionario, porque “el pueblo” nunca tiene la culpa de nada, siempre hay que buscar el culpable en la acera de enfrente.

No se si han escuchado la famosa historia de los científicos que estudiaban ranas y a los visitantes les llamaba la atención que la piscina donde estaban las ranas panameñas era la única que no tenía tapa. Cuando preguntaban por qué, les respondían que esto se debía a que cuando una rana intentaba salir, todas las demás la jalaban para abajo para que no saliera.

Por el otro lado están los que se convencen que para poder ascender, deben pisar en la cabeza a todos los que se encuentran en su camino, sin siquiera voltear a ver sobre la cabeza de quien están caminando. Se les olvida que todo lo que sube baja.

Elegimos gobernantes que se convencen que son emperadores y que nunca tendrán que rendir cuentas por sus exabruptos y abusos contra la cosa pública. Lo mas triste es que esos gobernantes no se eligen solos, los elige “el pueblo”. Bueno, siento que eso desaparecerá cuando los encargados de impartir justicia hagan el trabajo por el que les pagan.

Estos gobernantes designan a algunas personas muy capaces en puestos claves, pero en algunas ocasiones deben cumplir con “compromisos de campaña” que los obligan a designar a varios que no se destacan por su capacidad ni su manejo. Estos son los mas peligrosos, pues se convencen que como son “amigos del emperador” tienen la autoridad para crear su propia “republiquita” donde son soberanos para hacer y deshacer lo que se les venga en gana.

Estos son los que no saben (o no les da la gana de) practicar valores. Los que desconocen el verdadero significado de la palabra ética, responsabilidad, honradez, puntualidad y pareciera que nunca les hablaron de “rendición de cuentas”.

Pero esto no sucede solamente en el órgano ejecutivo (me disculpan los tradicionales haters), sino que lo hemos visto suceder y repetirse en, por ejemplo, la Universidad de Panamá (la Universidad Nacional no existe aquí en Panamá), donde la mentada “autonomía universitaria” no se interpreta hoy con la intención del legislador original.

La Universidad no está por encima de las leyes de la República y quienes la dirigen y visitan, deben cumplir con las leyes y ajustarse a las autoridades. Estar en el campus no debería ser que poseen una licencia para delinquir sin repercusiones.

Similar situación se da en la comarcas, donde no solo hay un desbalance en los derechos que tienen, donde por ejemplo pareciera que sus diputados son electos, proporcionalmente por menos ciudadanos que los de otras regiones del país. Los habitantes de las comarcas son tan ciudadanos de Panamá como cualquier otro y deben estar sujetos a las leyes de la República, por encima de las suyas. Son ciudadanos del mismo país de quienes residen en Colón, Chiriquí, Los Santos o Veraguas.

Si seguimos en este paso, ya no solo nos cobrarán para movernos de una parte del país a otra, sino que a lo mejor nos exigirán una visa para visitar a nuestros familiares, estableceremos dormitorios para delincuentes en las universidades y los jefes de cualquier departamento establecerán sus propios reglamentos (como los de la ATTT, CSS y tantos otros) para brindar el servicio para el que fueron contratados.

Somos un país muy pequeño para estar permitiendo que arbitrariamente se divida, porque hay quienes quieren tener el equivalente de su propio país. Debemos promover, proteger y defender la unidad nacional y entonces, podremos realmente referirnos al famoso “pueblo” que tantos dicen querer.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

SIGAMOS MOVIÉNDONOS


Corría el año 1981, trabajaba como productor en RPC-TV y recuerdo como si fuera ayer mismo, que un grupo de jóvenes llegaron para proponerle a Don Jimmy De la Guardia, gerente general del 1er canal de TV, la transmisión de un evento singular y sin precedentes para Panamá: La Teletón 20-30.

La idea no era nueva, ya en los Estados Unidos de América y en Chile se hacía con relativo éxito; para Panamá era algo novedoso y evidentemente despertaba desconfianza. Se le había planteado la idea a otras organizaciones, sin embargo todos decían que era muy arriesgado.

En diciembre de ese año, ese grupo de “locos” no solo organizaron este magno evento en beneficio de las personas con discapacidad en Panamá, sino que establecieron un hito y elevaron la vara con la que se miden todos los eventos en el país.

La Teletón 20-30, sigue marcando una fecha especial del año que, previo a la navidad, une a los panameños en un gran sartén donde se combinan diferentes orígenes, colores, culturas y gente de todas partes. Es el evento de los panameños y de quienes han escogido a este pedacito de tierra como su hogar.

Hacer la Teletón 20-30 no es tarea fácil y con el pasar de los años no se ha hecho mas fácil, todo lo contrario. Se elevan los costos de producción y organización, se complica la venida de artistas de calidad y se ha reducido la capacidad de algunas empresas en colaborar como lo hacen cada año.

Este año, la Teletón 20-30, ha reforzado ese “appeal” para despertar un gran interés de parte de la gente del común. Así hemos podido percatarnos de publicidad, no solo en los medios tradicionales, sino en anuncios en las paradas de buses, en los buses mismos, redes sociales y como se dice vulgarmente en Panamá “hasta en la sopa”, lo que ha despertado un interés inusitado de participar y aportar a las grandes causas en favor de las personas con discapacidad, hacia quienes va orientada la Teletón 20-30 este año.

Artistas de primera línea, incluyendo a algunos de los panameños mas destacados a nivel internacional, desfilarán por el escenario ofreciendo sus talentos y solicitando su cooperación para que nos metamos la mano en el bolsillo y nos solidaricemos con aquellos que menos tiene o pueden.

2019  nos presenta una cuesta empinada que subir, pero estoy convencido que si hablamos de Teletón 20-30 con 1 sola persona mas y esa persona aporta su granito de arena, como lo hacen los cientos de hombres y mujeres que decidieron que era hora para que “sigamos moviéndonos” por el bien de nuestra querida Panamá y todos los que aquí vivimos, se sobrepasará la meta.

La Teletón 20-30 es el evento insignia de Panamá y el que mas gente mueve. Seamos parte y aportemos de corazón para que este sábado al finalizar la noche podamos brincar de alegría cuando se alcance la meta que se establecerá y muchos niños abriguen esa esperanza de una mejor calidad de vida.
¡SIGAMOS MOVIÉNDONOS PANAMÁ!


Juan B. McKay A.
Socio Vitalicio
Club Activo 20-30

viernes, 27 de septiembre de 2019

Cuidado con "lo malo de lo bueno"

Artículo tomado de La Estrella de Panamá escrito por Sharon Alemán, que considero vale la pena leer con detenimiento...

Cuidado con 'lo malo de lo bueno'

Los teléfonos móviles, las computadoras, tabletas y/u otros equipos o aparatos electrónicos, así como el internet, las aplicaciones informáticas y redes sociales, son parte de nuestras vidas; y, de una u otra forma, también, de las actividades de muchos niños y adolescentes.Los teléfonos móviles, las computadoras, tabletas y/u otros equipos o aparatos electrónicos, así como el internet, las aplicaciones informáticas y redes sociales, son parte de nuestras vidas; y, de una u otra forma, también, de las actividades de muchos niños y adolescentes.
Sin embargo, en lo que respecta a los menores, consta en publicaciones que especialistas han determinado que, particularmente, en edades muy tempranas, ello puede generar efectos negativos “en su neurodesarrollo”, “en aspectos cognitivos”, así como “en la forma en que se relacionan y se comunican”.
La revista digital Guiainfantil.com expresa que “... la Asociación Japonesa de Pediatría empezó una campaña para restringir el uso prolongado de los móviles y tabletas, sugiriendo control y más juegos a los padres”. A la vez, manifiesta que “Ahora son la Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Canadiense de Pediatría las que revelan 10 razones por las que los niños menores de 12 no deben usar estos aparatos sin control”.
Según informa la precitada publicación, ellos tienen claro que “los bebés de 0 a 2 años no deben tener contacto alguno con la tecnología; los de 3 a 5 años, debe ser restringido a una hora/día; de 6 a 18 años la restricción debería ser a 2 horas/día”.
¿Por qué limitarles el contacto con los aparatos o dispositivos aludidos? La publicación en comento enuncia los aspectos en que pueden afectar a los menores, a saber:
“1. El desarrollo cerebral de los niños. 2. Retraso en el desarrollo del niño. 3. Obesidad. 4. Alteraciones del sueño. 5. Enfermedad mental. 6. Conductas agresivas. 7. Falta o déficit de atención. 8. Adicción. 9. Demasiada radiación. 10. Sobreexposición”.
Teniendo en cuenta las consecuencias que advierten especialistas en la materia, ante la exposición muy temprana y/o sin control; es preocupante ver, frecuentemente, a niños “pegados a las pantallas” facilitadas por sus padres; lo que evidencia que muchos consideran “normal” algo que no lo es y no debe ser considerado como tal.
Pero el uso de los aparatos o dispositivos indicados conlleva más que la posibilidad de los citados efectos; además, los menores que tienen conexión a internet están expuestos a diversos riesgos/peligros; y es posible que accedan a sitios que no son aptos para ellos.
Entre los riesgos/peligros existentes, conforme a publicaciones relativas al tema, los denominados “cyberbullying” (en inglés), acoso o intimidación por internet y/o redes informáticas; “grooming” (en inglés), adultos que engañan y buscan hacerse amigos de menores por la red, para abuso sexual, prostitución infantil, producción de material pornográfico y/u otros fines ilícitos; y “sexting” (en inglés), la solicitud y/o el envío de fotografías y/o videos de naturaleza sexual.
En general, es una realidad que el incremento del uso de los mencionados aparatos o dispositivos ha contribuido al aumento de varios delitos; y que, entre las víctimas, hay cada vez más menores.
Al contar con acceso al internet/redes informáticas, sin una supervisión adecuada, muchos menores están expuestos, constantemente, a acosadores, pedófilos, pederastas y otros con conductas desviadas. A la vez que, para cumplir retos, lograr “likes” o por distintos motivos, algunos menores pueden incurrir en actos contrarios a la Ley y/u ocasionar daños, por culpa o negligencia, siendo sus padres responsables solidariamente, conforme al Código Civil, con la obligación de reparar los perjuicios que ocasionen los hijos bajo su autoridad y que habitan con ellos; así como los maestros respecto a los perjuicios causados por sus alumnos, mientras estén bajo su custodia; salvo que prueben que emplearon toda la diligencia para prevenir el daño.
Por otro lado, consta en noticias, publicadas en el internet, que Francia ya adoptó medidas. El Parlamento francés aprobó una Ley que promovió la “prohibición ampliada” del uso de teléfonos celulares, tabletas, relojes inteligentes..., con conexión a internet, en los salones de clases de escuelas primarias y secundarias, con excepciones (menores con discapacidad, fines académicos...).
Nuestra Constitución Política consagra, en su artículo 56, “El Estado protegerá la salud física, mental y moral de los menores...”. Se desprende de lo anterior que, tal protección, es un asunto de todos.
Los temas en cuestión ameritan ser revisados, para que, oportunamente, se impulsen las acciones, preventivas y correctivas, pertinentes (campañas para educar/alertar a la población, nuevas normas y/o la actualización de las vigentes, otras).
Se debe concienciar a los padres/tutores legales sobre los efectos negativos que pueden causar el uso de celulares, tabletas y/o similares, desde edades muy tempranas, sin restricción y/o sin supervisión; así como los riesgos/peligros para los menores que tienen conexión a internet, de modo que estén vigilantes sobre sus contactos, “amigos” en redes sociales, si sus cuentas son públicas o no, las aplicaciones informáticas que utilizan, los sitios a los que acceden, lo que publican...
Es fundamental que los menores estén informados y advertidos sobre los riesgos/peligros existentes; y a los que se exponen si se comunican con desconocidos, comparten información personal, fotografías, videos y/o propician encuentros con quienes “conocen” en la red. Además, es preciso educarlos sobre cómo usar responsablemente la referida tecnología, así como las consecuencias ante el uso indebido de la misma; para que sean usuarios y ciudadanos responsables, entre otros, en el ámbito digital.
Asimismo, es menester tener cuidado con lo que se comparte, públicamente; especialmente, sobre los hijos/familiares menores, pues se puede comprometer su seguridad y/o terceros podrían usar sus datos personales, fotografías, videos..., para fines ilícitos.
Debemos utilizar los referidos dispositivos o aparatos, el internet y las redes informáticas, con inteligencia y precaución, responsablemente. El acceso de los menores a todo ello debe ser acorde con la edad, informado, controlado y bajo supervisión, para que contribuya a su formación, entretenimiento y a potenciar sus talentos, sin afectar o limitar su desarrollo, su vida y/o la de otros; e igualmente, para que facilite su comunicación, de la forma más segura y responsable posible...; de modo que no constituya un medio expedito para que los menores se conviertan en víctimas, o en infractores.
Abogada

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Si, soy católico

En los últimos días he sido testigo casi que silente de acusaciones de parte y parte por el vídeo que circuló, primero por redes sociales y luego por medios tradicionales, de unas muy serias acusaciones de posibles delitos sexuales, contra 3 sacerdotes de la iglesia católica.

Para quienes practicamos la fe católica de una manera activa o los que la practican de una forma mas pasiva, nos hemos sentido atacados por formar parte de una de las instituciones más grandes que ha existido.

Muchos de estos creyentes, somos personas que defendemos nuestra fe como la esencia en la que se basa la religión católica apostólica romana, aunque en algunos casos hemos cuestionado algunas de las decisiones que provienen de hombres, que al igual que todos, fuimos creados a la imagen y semejanza del Todopoderoso y que nos podemos equivocar.

La iglesia como institución ha cometido errores, muchos de los cuales fueron reconocidos públicamente por San Juan Pablo II en su momento, actuando como jerarca de la Iglesia Católica, pidió ser perdonado en representación de todos sus antecesores.
No olvidemos que el primer Papa, San Pedro, negó a nuestro señor Jesucristo 3 veces, tal cual se le había anunciado y, aun así, fue escogido como la roca sobre la cual se fundaría la Iglesia cristiana. 

Era un hombre…

Hay quienes se sentirán felices que un católico este escribiendo como lo hago en este momento, pues se sentirán que han ganado un round en esa lucha incongruente en la que se han sumido algunos, a quienes no puedo denominar nada más que fundamentalistas cristianos, que al igual que sus contrapartes musulmanes, todos los que no sean como ellos, son pecadores y morirán en la hoguera del último día.

Se equivocan, de un lado del otro…

No estoy escribiendo estas líneas para promover un “olvido” por los crímenes cometidos. Si la iglesia quiere perdonarlos o mirar para otro lado, como lo ha hecho en otras ocasiones, que lo hagan, pero que sean castigados con toda la rigurosidad que exige la ley de los hombres y que paguen, como tal, por sus faltas en la tierra; ya les tocará rendir cuentas frente al creador en el juicio final.

Critico lo “liviano” de las reacciones de la iglesia panameña para tratar este tema o el del Padre Cosca (no, no se me ha olvidado) y su pronunciamiento, a mi juicio desubicado, ante temas estrictamente legales, como lo han venido haciendo en el último año.

No por esto no puedo permanecer callado ante los ataques que sufren hombres y mujeres que no solo han dedicado sus vidas a la educación, salud, promoción de valores y promotores de la moral cristiana, en una sociedad panameña que tanto lo necesita.

No se nos olvide que la educación con base cristiana nació junto a la República; de igual manera el impacto de religiosos en áreas indeseadas por las mayorías no es nueva.  Así, su presencia en hospitales, cárceles, orfelinatos, comedores y tantas otras instituciones que luchan cada día contra mil adversidades para que niños puedan sobrevivir y tener un mejor futuro.

Olvidarnos de la calidad del trabajo de estos hombres y mujeres es, por lo menos injusto. No podemos meter en la misma bolsa (de plástico o no) a aquellos que le han fallado a su juramento, a su creencia, su fe y a la sociedad a la cual estaban obligados a servir.

Seguiré siendo crítico de mi iglesia cuando a mi juicio sea necesario. Pero de igual manera defenderé las bases cristianas que me enseñaron de niño y que decidí desempolvar mas adelante en mi vida pecadora. Al igual que tantos otros, tengo un compromiso con mi fe y con aquellos religiosos con los que me ha tocado caminar las selvas del Darién, las montañas de Chiriquí, las costas de Colón y las tierras áridas de Azuero. Aquellos que promueven la educación en las áreas más “rojas” del país y los que nos han acompañado en giras médicas por todo el país.

No puedo permitir que se generalice sobre los religiosos, como tampoco se me ocurriría criticar a todos los abogados por los malos caminos que han recorrido muchos de sus colegas o que todos los médicos asuman una responsabilidad por la irresponsabilidad, soberbia o desgano de algunos de sus colegas.

Soy católico, creo en mi fe y desde este podio, ruego a todos los que hoy critican, de parte y parte, a promover que quienes cometan delitos sean castigados con todo el rigor que exige la ley y demanda la sociedad y que todos defendamos nuestras creencias, nuestros derechos y nuestras posiciones ideológicas, con el respeto y la altura que personas decentes debemos promover.

Somos un solo país, una sola sociedad, un solo pueblo de Dios, sin importar que fe profesan o si no creen en un ser todopoderoso y creador de lo bueno y lo malo. Todos merecemos el respeto que nos encanta demandar y poco practicar.

Vivamos todos como hermanos, como nos enseñó Jesús… Al final, como dice el Papa Francisco, quien soy Yo para discriminar lo que Dios ha creado, ¿verdad?

Y ahora, ¿para dónde vamos?

Lo más probable que usted este entre los que se pregunta a qué se debe el “hoy si, mañana no y pasado mañana a lo mejor” de quienes deben ...