sábado, 4 de julio de 2009

¡Yo quiero un consulado!

Publicado el sábado 2 de julio de 2009 en LA ESTRELLA DE PANAMÁ.

Aclaro, no pretendo defender ni atacar a ningún colega ante los señalamientos de las últimas semanas sobre las deudas pendientes de algunos cónsules con el Fisco. Voy a hablar por mí y por la gran cantidad de personas decentes que hemos ejercido como cónsules, cónsules honorarios o encargados de Asuntos Consulares.

Hace unas semanas el hoy ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, expuso en un artículo de opinión, por su propia experiencia, entre otras cosas, lo que se debía hacer con nuestros consulados. Estoy totalmente de acuerdo con él. No entiendo por qué los consulados que no son de marina mercante están bajo la supervisión de la Autoridad Marítima de Panamá.

Para todos los consulados su primordial misión debería ser la representación y asistencia de los nacionales panameños fuera del país. Entre nuestras muchas funciones debemos servir como auxiliares del Registro Civil y Notarios Públicos, otorgar visas, coordinar la emisión de pasaportes, visitar detenidos panameños en las cárceles, representar a panameños fallecidos. Lastimosamente para la AMP (dicho por sus funcionarios, en seminarios de la Cancillería), los consulados de marina mercante son los principales y a los que se les debe dar prioridad, pues rinden “beneficios” al Estado. Una persona seria preguntaría: “¿a quién se le habrá ocurrido decir semejante estupidez? ”, ¿verdad? Pues, se sorprenderían?

Dentro de la AMP hay (o había) funcionarios a los que les cuesta entender que en la mayoría de los países no usan el dólar como moneda, donde los servicios públicos y bancarios se facturan electrónicamente y solo se reciben pagos por ésa vía y que las cosas funcionan diferente que en Panamá.

Acusar a Fernando Solórzano de lo sucedido en la AMP es injusto. Él es una de las pocas personas que siempre asistió a los cónsules (para generalizar) en nuestras funciones. No se puede decir lo mismo de otros funcionarios debajo de él, protegidos políticamente y que infortunadamente nunca supieron hacer su trabajo, por falta de capacidad o de voluntad.

Señalar a la Cancillería también es injusto; pues ellos nos recordaban mensualmente sobre lo que dice la Ley. Lamentablemente, hay países donde los estados de cuenta de los bancos no llegan dentro de los cinco días siguientes y por ende no pueden prepararse los informes dentro de los famosos 15 días establecidos. Esto significa que hay que cambiar las leyes obsoletas. Pero nadie nos hace caso a quienes representamos al país afuera. Salvo raras excepciones. Se olvidan de uno. Piensan que todos los que servimos como cónsules regresamos al país llenos de dinero, carros, etcétera. !Qué equivocación!

Existimos quienes nos ofrecimos para servir al país y me siento orgulloso de haber rescatado a, por lo menos, un panameño de las cárceles, resuelto problemas de cientos de panameños, haberlos casado e inscrito nacimientos, acompañado a paisanos a graduaciones, hospitales, eventos deportivos y promovido comercial y turísticamente el país. No, no puedo aceptar que nos tilden a todos de ladrones o sinvergüenzas. Porque muchos hemos ejercido nuestro puesto con decencia, honor e hidalguía, incluso poniendo plata de nuestros propios bolsillos.

Agradezco al señor ex presidente Martín Torrijos la oportunidad que me dio de servir a mi país. Lo hice con la mejor disposición y entrega. Pero jamás podré aceptar de ninguna parte que se juegue o pretenda ensuciar el nombre y apellido que me dieron el ingeniero de Calle 13 y la maestra de Calle 14.. ¡a mucha honra!

-El autor es Encargado de Asuntos Consulares de la Embajada de Panamá en Colombia.Jbmckay57@gmail.com

UNA SOLUCION PARA HONDURAS

Publicado en El Panama America. Sabado 4 de julio de 2009.

ANALISIS
Una solución para Honduras

Juan B. McKay
DIRIGENTE CIVICO

Infortunadamente en la crisis desatada en el hermano país centroamericano, no habrá ganadores. Todos perdieron. Perdió la democracia y perdió el pueblo catracho.

Por un lado, un presidente constitucional que no sólo no atendió los llamados de atención que le hiciera el resto de quienes conforman el estado hondureño, por el otro los miembros de los Órganos Judicial y Legislativo que no supieron como manejar una situación que se les salía de las manos por segundo. En un lado diferente una entidad castrense que lastimosamente recibieron la peor parte, pues fueron la parte visible del incidente; y, finalmente, el pueblo hondureño como un todo, pues se vio inmerso en una disputa de poderes que poco le rinde beneficios al país de Morazán.

Encima de todo, una inoperante OEA volvió a demostrar su incapacidad y desconocimiento de las realidades de los mismos países que la conforman y que al igual que otros organismos regionales parecieran un caballo con orejeras; para ellos el gris no existe sino el blanco y el negro. Si se mantiene la imposición del retorno del Presidente Zelaya a Honduras como si nada hubiera pasado, estoy seguro que habrá sangre en las calles.

Dirigentes nacionales e internacionales que pensaron que podían sacar réditos políticos de la situación, salieron como dice el dicho “trasquilados”. No importa que suceda ahora mismo, todos perdimos. Hasta lo que no tenían mucho que perder…

Y ahora, ¿cómo se soluciona este impasse? Sin ser el gran experto que muchos analistas pretender ser, podría aportar lo que “viendo los toros desde la barrera” podría resultar un “empate técnico” para todos.

Al presidente José Manuel Zelaya (Mel para los hondureños) se le garantiza su seguro retorno y permanencia en el país, presenta a consideración del Congreso de Honduras su renuncia irrevocable, alegando que “aunque convencido que era lo mejor para el país, sus actuaciones previas al Golpe de Estado no tuvieron el impacto ni el resultado que el esperaba y por ende, despojándose de ambiciones personales y pensando sólo en el bienestar de Honduras, se desprende de su investidura como primer mandatario de los hondureños”. Se le rinden todos los honores de ex Presidente de la República.

El Presidente interino Roberto Michelletti, convoca a unas elecciones adelantadas, las cuales deberán celebrarse dentro de los próximos 60 días; renuncia al cargo de Presidente de la República y a su curul en el Congreso hondureño. Se designa un “presidente interino”.

El Órgano Judicial de Honduras retira todos los cargos que puedan existir en contra del Presidente Zelaya y se le concede una amnistía total y completa por cualquiera otro que pudiera surgir y que esté relacionado con la presente situación.

Quienes iban a participar de las elecciones programadas para noviembre ya estaban listos y hasta se les facilita las cosas, pues tendrán menos gastos en sus campañas. Quienes favorecen al Presidente Zelaya, deberán reconocer que la renuncia de su dirigente es por el bien del país. Quienes lo adversan no deberán cantar victoria, pues deberán prepararse para una campaña política donde los ánimos estarán bien caldeados y todos querrán tener los votos de la mayoría.

Hermanos, ayudemos a abrir las puertas de una rápida y efectiva solución a un problema que podría ensuciarnos a todos. No le echemos más leña al fuego.

jbmckay57@gmail.com

Y tú, ¿de donde eres?

Corría el año 1989, cientos de panameños habíamos emigrado, algunos por razones políticas, otros por razones económicas y otros escapand...