lunes, 28 de septiembre de 2015

Panamá es el Canal y mucho más

Recomiendo la lectura de éste artículo escrito por mi amigo Alfredo Motta y publicado en el diario La Prensa

Panamá es, sin duda, un destino con un sinnúmero de atractivos, pero en el muy amplio mercado turístico mundial, por más que hayamos invertido en promoción, la identidad del país como destino es difusa, porque durante las últimas décadas se ha hecho un esfuerzo loable, pero disperso, para promocionar los innumerables atractivos turísticos del destino por igual.
La principal línea aérea panameña, con el apoyo de los ciudadanos, ha sabido aprovechar nuestra ubicación geográfica al crear el hub de las Américas. Por eso, el aeropuerto de Tocumen es el de mayor crecimiento en la región latinoamericana. Más de tres cuartas partes de los visitantes que llegan lo hacen por tránsito a otros destinos y pasan solo unas horas de conexión en el aeropuerto, mientras que la mayoría de los turistas que se quedan viene por razones comerciales, con estadías promedio de tres noches. Es así que el segmento de mercado con mayor participación es el de turismo corporativo. Este es de los que más dinero gasta en el destino, y una gran mayoría de buenos restaurantes depende de este segmento de mercado.
Por otro lado, los segmentos con mayor potencial de crecimiento son el turismo de convenciones, de compras, cultural y el recreativo; y dentro de estos segmentos de mercado hay subsegmentos específicos.
Es en estos que debemos enfocar nuestros esfuerzos de mercadeo, empezando por una clara y específica definición de la identidad de Panamá como destino turístico.
Para el gran mercado de turismo recreativo en general, competitivamente Panamá ofrece atractivos que los demás también tienen: playas, montañas, selvas, ruinas históricas, etnias, folclore, gastronomía y otros. Tenemos bellezas, pero la cruda realidad es que varios de los otros destinos nos llevan la delantera, porque tienen años de experiencia, están más desarrollados, cuentan con mejores infraestructuras y son mucho más conocidos por su identidad, muy bien definida para cada subsegmento. Sumado a esta realidad, tratar de promover tantos atractivos confunde al mercado, porque no se define una identidad del destino, y como dice el dicho: “El que mucho abarca, poco aprieta”.
TripAdvisor, la red social de turismo más importante del mundo, publicó una lista con las 25 maravillas del mundo para el año 2015 (según sus usuarios) y entre estas se encuentra el Canal de Panamá. El país es conocido mundialmente por el Canal, y este es el singular atractivo que los otros destinos parecidos a Panamá no tienen. Además, estudios de mercadeo colocan al Canal como el principal atractivo turístico del país, en segundo lugar está el Casco Antiguo de la ciudad, y luego los demás. Entonces, lo lógico y sensato es que nuestra identidad turística sea el Canal de Panamá.
Si vemos al país como un gran centro comercial, que ofrece una gran variedad de tiendas, el Canal es entonces el ancla que nos diferencia. Alrededor de esta vía acuática se pueden crear muchos productos turísticos, por eso debemos comenzar enfocando la promoción con una sola identidad, un solo ícono, el Canal de Panamá. Aprovechemos la inauguración de las nuevas esclusas y la ampliación de la vía para lanzar una promoción e invitar al mundo a ver una de las 25 maravillas del mundo.
Panamá no es más que un canal; Panamá es el Canal y mucho más.

domingo, 27 de septiembre de 2015

En la búsqueda de los valores

Buen artículo de Lourdes Del Carmen Sandoval Amores aparecido hoy domingo 27 de septiembre de 2015 en en el diario La Prensa.

¿Cuáles son las diferencias que hay entre la sociedad panameña de hace 20 años y la actual? Pudiéramos decir que hoy día tenemos más habitantes que antes, que vivimos en una ciudad más moderna y que, en materia económica, hemos crecido de una manera impresionante.
Sin embargo, también tuvimos que aprender a vivir en una sociedad sin valores, como el respeto, la tolerancia y la lealtad, entre otros. Es por esto que me pregunto: ¿qué tanto hemos crecido y a costa de qué lo hemos hecho?
Los valores son inculcados en el hogar y en los colegios, por lo menos, ese es un escenario común. No obstante hay excepciones, pues muchos niños crecen en hogares disfuncionales sin una madre o un padre que les transmita los valores éticos, y hay otros que no asisten a las escuelas para recibir una educación formal.
Es por esta razón que vemos a muchos jóvenes con problemas en su diario vivir, que se dedican al robo y a otras malas prácticas. Sin embargo, no solo quienes han crecido con esas deficiencias están incapacitados para convivir en sociedad, practicando los valores.
Lo digo porque mucha gente se ha deshumanizado al punto de atropellar a una persona, verla tendida en una avenida y seguir adelante, como si nada hubiese sucedido.
En lo personal, el atropello de la ciclista Mónica Licona (q.e.p.d.) me dejó indignada y estoy segura de que como este caso hay muchos parecidos, que no han salido a la luz.
Vivimos en una sociedad egoísta, en la que cada uno vela por su bienestar personal e importa más llegar puntual a una reunión de trabajo, que pasarle por encima a cualquier peatón o ciclista; en la que, simplemente, hemos perdido el significado de ser humano.
Las redes sociales han influido de manera negativa en esta pérdida de los valores y del sentido humanitario.
En mi opinión, es un irrespeto que se tomen fotografías de accidentes de tránsito en los que alguna persona perdió la vida, y se difundan como si fuera un premio de lotería, sabiendo que esa persona es padre, madre o hermano de alguien. ¿Cómo es posible que a cualquiera que pase por el lugar en el que ha ocurrido un accidente se le ocurra tomar fotos para mostrar cómo quedó el cuerpo de la víctima?
Muchos medios de comunicación han ayudado a darle valor a los actos mencionados, porque para quienes los dirigen una “buena noticia” es la foto en primera plana de un hombre muerto por disparos.
Como panameña, debo decir que hay circunstancias en las que es muy difícil ser tolerante, por ejemplo, cuando un policía de tránsito emite una boleta por una infracción que no cometimos, solo porque busca la manera de que le demos dinero para no imponer la boleta.
Es muy triste que los policías pongan a los ciudadanos ante esa disyuntiva, pero en esos momentos es cuando nuestros valores deben prevalecer y demostrarles que nosotros queremos un Panamá con autoridades honestas, que verdaderamente cumplan con su emblema de “proteger y servir”.
Como estos casos, hay muchos otros que nos tientan y nos hacen perder los valores. Ha llegado el momento de hacer lo posible y lo imposible por rescatar las buenas costumbres que nos caracterizaban como sociedad. De esta forma le demostraremos al mundo que además de contar con inmensos rascacielos y un país hermoso, somos ciudadanos con un sentido de humanidad único y que vivimos como hermanos.
Si no cambiamos, solo tendremos un país moderno y con una de las economías más prósperas de América Latina, sin embargo, seremos un país vacío que no le aporta al mundo nada que verdaderamente valga la pena.


En la búsqueda de los valores

viernes, 11 de septiembre de 2015

Un día "diferente"...

Hoy, 11 de septiembre de 2015,  es un día duro, triste o "diferente" por decir lo menos...
Veamos:
Hoy EEUU (y una significativa parte del mundo) conmemora uno de los días mas tristes de su historia.

Venezuela (y gran parte de América) comparte la indignación, frustración e impotencia de
recibir la noticia que Leopoldo Lopez fue condenado a mas de 13 de cárcel por el simple 
hecho de pensar y hablar.

Europa y el Medio Oriente sufre la indignación de ver a millones de personas escapar de 
una guerra civil que ha producido la mayor cantidad de desplazados de la historia.

Nuestros vecinos de Colombia se ven afectados por injustas decisiones del presidente de 
Venezuela las cuales han impactado a mas de 20 mil hombres, mujeres y niños.

Y, proporciones guardadas, en nuestra querida Panamá, miles de personas sufren las 
inclemencias del tiempo, que han producido damnificados producto de las inundaciones 
que se dieron ayer.

Aprovecho entonces para elevar (y los invito a acompañarme) una oración al 
Todopoderoso, sin importar su fe, por aquellos que ya no están y por los que seguimos 
luchando. Por los que creen y por los que no. Por quienes deben perdonar y por los que 
necesitan de ese perdón.

Oremos por el amor, el respeto, la solidaridad y la fraternidad de todos los seres humanos 
para con nuestros semejantes.

Que Dios nos bendiga a todos...

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Bancos Facilitadores de la Corrupción

Y otro artículo mas de Don Arturo Araúz U.

El impulso del sector bancario en Panama se inicio  a raíz de la promulgación del Decreto de Gabinete 238 del 2 de Julio de 1970 que unido a la creación del Centro de Convenciones Atlapa, puertos en el atlantico y pacifico, Canal de Panama y por supuesto la envidiable posición geográfica, consolidaron esa actividad.
Todo lo anterior dio la oportunidad a miles de panameños de clase media y media baja egresados de Colegios y/o Universidades con carreras afines al sector financiero y bancario de aprovechar esa gran oferta laboral, generalmente bien remunerada, logrando asi reducir significativamente la brecha que había entre ricos y pobres. O sea que se inicia asi el resurgimiento de una clase media importante pilar del crecimiento económico de Panama.
Ademas ese Decreto al fomentar la creacion de nuevos bancos, produce una sana competencia entre ellos que da como resultado  la oferta de prestamos personales y comerciales, financiamientos para adquirir viviendas, gastos en la educación, compra de vehículos, etc. a tasas razonables y sobre todo a largo plazo.
La dirigencia o regulaciones bancarias deben permanentemente ser celosas guardianes de estas conquistas, especialmente cuando aun continuamos recibiendo reconocimiento y calificaciones halagadoras de los organismos financieros internacionales.
Si bien es cierto que existen varios requisitos que exigen los bancos para aceptar depósitos cuyo monto es superior a dólares diez mil, el principal es que el depositante debe justificar  o demostrar que la procedencia del dinero es licito.
Sentimos que algunos bancos públicos y privados flexibilizan esa regulacion aceptando depositos en efectivo de dudosa procedencia.
Me contaba Cecilia la odisea, por no decir otra cosa, que paso recientemente cuando intento depositar dólares doce mil. Fueron incesantes las preguntas obligándola a conseguir una serie de informaciones, algunas de ellas inclusive pecaban de confidencial. Nos preguntamos entonces si esas mismas exigencias son aplicables con los depósitos millonarios provenientes de personas medianamente asalariadas y sin mayores recurso que lo justifiquen.
El sistema permite ademas que se pueda dar el caso que, la gerencia, miembros del comité de credito o junta directiva de un banco vendan propiedades de ellos y sean ellos mismos los que gestionen el préstamo a su comprador en el banco que dirigen lo cual a todas luces es moralmente inaceptable.
Todo lo anterior merece una reflexión sana para evitar trastocar nuestro fuerte sector bancario, que como dijimos al principio aun goza de reconocimiento tanto nacional como internacional.
Arturo Arauz

Exdiputado.

Sobre la enseñanza del idioma inglés

Otro artículo interesante de mi amigo Don Arturo Araúz.


Arturo Araúz
Como legislador de la República de Panamá (1999-2009), presenté a consideración de la Asamblea Legislativa, como se denominaba entonces, un anteproyecto de ley que buscaba establecer la enseñanza obligatoria del idioma inglés en todas las escuelas del país. 
Una vez se sometió ese anteproyecto a una amplia discusión con  los interesados en todo el país, en especial con las autoridades y los gremios educativos, surgió la Ley del 2 del 14 enero de 2003.
Aunque debemos aceptar que esa legislación se aplica ahora a media velocidad, reconocemos el esfuerzo que hacen las autoridades del Ministerio de Educación, tanto de este gobierno como de los anteriores, para promover la enseñanza de ese idioma.
Con esa finalidad se creó la carga horaria necesaria en todas las escuelas oficiales y particulares del primer y segundo nivel de enseñanza, para poder cumplir con la obligatoriedad de esta ley. Por su parte, las universidades aplican exámenes básicos de inglés, como un requisito necesario para que los graduandos de cualquiera profesión obtengan su título.
Reconocemos el esfuerzo del actual gobierno en cuanto a promover la enseñanza, por medio del entrenamiento de los educadores en el exterior. Sin embargo, consideramos que sería  más económico y eficaz la contratación de docentes extranjeros para que se encarguen de  ese proceso de entrenamiento en nuestro país.
El artículo 9 de la Ley 2 permite la inmigración temporal y selectiva de especialistas en la enseñanza intensiva del  inglés que sean contratados por el Ministerio de Educación o por las universidades oficiales o particulares, únicamente para capacitar y perfeccionar a nuestros educadores, en caso de que resulte algún déficit o necesidad de estos especialistas.
Por lo anterior, nos atrevemos a recomendarle al Gobierno nacional y, en especial, al Ministerio de Educación que tome en consideración esta sugerencia, legalmente respaldada por lo que establece el artículo 9 de la Ley 2 del 14 de Enero de 2003.

Leyes mordaza a la libertad de expresión

Comparto un artículo publicado por Don Arturo Araúz U. en el Diario La Prensa.


Arturo Bolívar Arauz Urriola
En mi condición de legislador de la República de Panamá, durante el  periodo 1999-2009, presenté a la consideración de la Asamblea Legislativa un anteproyecto de ley que derogaba las leyes mordaza de prensa,  que  fue sometido a una amplia discusión no solo en el ámbito nacional, sino  internacional, especialmente por parte de la Sociedad Interamericana de Prensa.
Tomé esa iniciativa, porque era evidente que las leyes que regían en ese entonces, representaban un atentado directo a la   libertad de expresión. Me refiero, en especial, a Ley 68 y 11 de 1978.
Producto de esa amplia discusión en la Asamblea y  la sociedad civil, esa iniciativa se aprobó. Así surgió la Ley 55, del 20 de diciembre de 1999, que derogó los artículos 15, 16, 17 y 19, de la Ley 11 de 1978, que eran lesivos a la libertad de expresión, al igual que se derogó, en todas sus partes, la Ley 68 de 1978, que creaba la Junta Técnica de Periodismo.
Vemos, ahora, con cierto grado de sorpresa, cómo esos mismos gremios de periodistas que nos apoyaron en la derogatoria de esas leyes mordaza, hoy respaldan una iniciativa legislativa que, a todas luces, interfiere, trastoca y restringe la libertad de expresión en Panamá. 
Por ejemplo, el actual anteproyecto de ley propone la  creación de una “comisión técnica-académica de periodismo” y un “tribunal disciplinario”, lo que supone reactivar  las funciones de la tenebrosa Junta Técnica de Periodismo, que contemplaba la Ley 68 de 1978 (derogada), cuyos miembros decidían quién era periodista y quién no.
   Por lo tanto, sugerimos que esta nueva iniciativa se someta  a una gran consulta nacional, que nos lleve a eliminarla o, en su defecto, a que se  limite únicamente a aspectos laborales y/o administrativos, sin afectar la libertad del pensamiento.
En  mi concepto,    se justifica la revisión de los asuntos laborales, especialmente en lo que a la remuneración económica se refiere, porque   a pesar del excelente trabajo que realizan los  periodistas en nuestro país –muchos de ellos sin horario de entrada ni salida– no se les reconoce económicamente esa labor profesional.

EL AUTOR
fue legislador de República de Panamá

¿Ya le pasó la “goma política”?

Muchos están aún pasando la goma o resaca política. En toda contienda electoral siempre hay ganadores y los no ganadores.   Aunque, para...