viernes, 21 de febrero de 2014

Carta para ti, joven panameño

Nota escrita por mi sobrina Juliette Chevalier Alfaro que vale la pena que nuestros jóvenes lean y compartan


Te escribo porque necesito tu ayuda. No sé si sabes, pero este 4 de mayo, representamos casi el 40% de los votos electorales. Eso significa que por primera vez en la historia panameña, no somos nosotros los que necesitamos a los políticos sino que son ellos los que requieren de nosotros para poder cumplir sus sueños. Por primera vez desde nuestra independencia en 1903, dependerá de nosotros, de ti, de mí y de todos los jóvenes, decidir el camino que tomará nuestro querido Panamá, y construir el país que queremos por medio de nuestra voz y voto.

Sin embargo, por muchas razones válidas, somos una de las generaciones más apáticas a la política que ha tenido nuestra historia. Nuestros recuerdos políticos son promesas de cambio sin cumplimiento real o notorio, innumerables repeticiones del mismo discurso político, “millonarios que salen billonarios”, entre otro sin fin de cosas por las cuales nos sentimos frustrados. Pensamos que no hay nada que podamos hacer para cambiar el funcionamiento de lo que ya se ha convertido, tristemente, en tradición electoral. Y en efecto, en el pasado se nos hacía mucho más difícil cambiar la corriente, más en este 2014. Te informo que se nos acabaron las excusas. Tenemos en esta ocasión el poder para imponer nuestro estándar de lo que queremos que sea la política en Panamá y porque podemos, debemos.

En el mundo de la tecnología en el que vivimos hoy, donde estamos acostumbrados a basar nuestros comentarios en las obras que vemos en las calles, nos hemos acostumbrado a olvidar la importancia de lo que no se ve detrás de esos proyectos con sobre costos: la falta de una agenda de Estado a largo plazo, los altos niveles de corrupción, la desigualdad y la pobreza acompañadas de los bajos niveles de educación nacional, el total irrespeto a las instituciones de nuestro país y a la ley. Amigo, te pido que no te dejes engañar por tanta propaganda ni por esa política clientelista y populista que ha reinado en nuestro país por las ultimas décadas, sino que busquemos la manera de hacer el cambio del que tanto hablamos y soñamos.

Sé que suena difícil, y no te voy a mentir, lo será. Requiere valentía, pasión, tiempo y amor a la patria. Pero la única manera de poder conseguir el Panamá que queremos es luchando por lo que creemos y demostrando la importancia y fuerza de nuestra voz el próximo 4 de mayo saliendo a votar con conciencia. Muchos piensan que su voto no va a hacer la diferencia, que no hay ningún candidato que valga la pena y que por eso, mejor ahorrarse la gasolina. Te invito a que no caigas en el egoísmo, ya que al final nos destruyes la democracia a todos. El que no ejerce su derecho al sufragio con responsabilidad, está dejando al destino lo que le pase a su casa y a su familia, ya que la política nos llega a todos, siempre de una manera u otra, ya sea por medio de leyes, familiares, políticas publicas, etc. 

Defendamos nuestra libertad y nuestras instituciones públicas como lo hicieron nuestros padres hace menos de 30 años y lo están haciendo los jóvenes venezolanos, y votemos con conciencia, estudiando las propuestas de cada candidato. No esperemos a llegar a estar como Venezuela esta última semana para darnos cuenta de que pudimos haber hecho la diferencia cuando tuvimos la oportunidad de cambiar las cosas pacíficamente. Vayamos a votar el 4 de mayo y votemos por el candidato que presente la mejor oferta electoral; escojamos al próximo Presidente del país como contrataríamos al gerente de nuestras empresas y al administrador de ahorros, porque al final, el Estado somos todos.


JULIETTE CHEVALIER
ESTUDIANTE UNIVERSITARIA

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Y tú, ¿de donde eres?

Corría el año 1989, cientos de panameños habíamos emigrado, algunos por razones políticas, otros por razones económicas y otros escapand...