martes, 4 de junio de 2024

¿Y ahora, pa´dónde?

 

Luego de una campaña política bastante movida, por ponerlo de alguna manera, el país entero regresa a una inquietante tranquilidad. A una significativa mayoría, pasó el 5 de mayo y regresan a su habitual comportamiento a ver como sobreviven o llevan el sustento a sus hogares o para el otro Panamá, como se planifican las próximas vacaciones.

La realidad es que el discurso de izquierda trasnochada sigue sin impresionar a las masas panameñas y sus promesas no tienen la acogida entre la población a la que tanto se apeló. Pareciera que, al menos en esta ocasión “el pueblo” prefirió a una “derecha de conveniencia” para apodarla de alguna manera, pero en la contraparte legislativa, se escogió un tremendo “wacho” que ahora los mejores chefs, están tratando de sazonar a su antojo.

 Sin embargo, hay varias cosas que inquietan a la población y no estoy seguro de que se podrán solucionar en un corto tiempo. Pero muchas de estas necesidades, fueron promesas de campaña y el nuevo gobierno será medido con un rasante bastante rígido.

La crisis del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la CSS debe ser abordado y resuelto antes que se acabe el año corriente. De lo contrario al gobierno le corresponderá obtener los fondos necesarios (de donde no los tiene) para poder cubrir los compromisos con los miles de pensionados que así lo demandarán.

El tema del desempleo, otra promesa, deberá verse con urgencia, pues si de verdad se quiere reducir o que desaparezcan las infames botellas, este desempleo se verá incrementado, en lugar de reducido. A esto se le debe sumar ese supuesto 40 y pico porciento de panameños que están semi empleados, los conocidos como informales o los llamados emprendedores, todos con ingresos muy por debajo del mínimo requerido para una “vida digna”. ¿Será que habrá el “chen chen” prometido?

No se como se manejará el tema de la seguridad (o la falta de ella), pero conociendo a quien liderará el nuevo gobierno, se que procederá con una mano firme en este aspecto, aunque le toque asumir ciertas responsabilidades que le pudieran costar parte de ese poder político que necesita.

Para todo lo arriba mencionado y para tantas otras cosas que necesitará hacer, requiere de una buena relación con la Asamblea Nacional. Ojalá se separe totalmente de las malas mañas que impuso su “padrino político” y prefiera irse por el camino de la negociación política en lugar de irse de “compra política”.

 

 

 

El país requiere de una buena comunicación, de la tan cacareada unidad nacional y de la mejor voluntad de todos sus hombres y mujeres. Sin el aporte de todos, tendremos problemas muy difíciles de manejar, pues un apoyo menos a 40% de quienes emitieron su voto no son mayoría. La constitución habla de una armónica colaboración y esta debe existir, sin embargo, el triunfo que se ganó el nuevo mandatario no es ni debe interpretarse como una carta abierta para gobernar como si el país fuera una finca o un imperio y hay un solo regidor para el mismo.

No me extrañaría ver el nuevo mandatario de todos los panameños, acercándose a la oposición y reiterando su deseo de extender su mano para que juntos puedan llevar este país adelante.

Eso le aseguraría una singular independencia y la protección que requiere para no verse amenazado o peor aun chantajeado por su supuesta propia bancada y las afines. Los panameños debemos estar vigilantes que se cumplan las leyes y prive lo establecido en la constitución nacional, por sobre todas las cosas.  El presidente podría comprometerse a empujar dentro de su agenda la reforma al reglamento interno de la Asamblea nacional, misión y bandera insigne de los diputados “independientes” a cambio de su apoyo en el hemiciclo legislativo.

De igual manera el ejecutivo pudiera asegurarse una relativa paz con las comisiones de presupuesto y credenciales, vitales para un buen desempeño de sus funciones y para el bienestar del país, pues lo mas probables es que se saquen de todos los cajones los tan tristemente recordados “que hay pa´mi” y posteriores chantajes.

Bajo estas condiciones, si el criminal convicto y prófugo, pretende cogobernar desde su guarida, se encontraría que el nuevo presidente supo trabajar políticamente, cosa que no se ve en este país hace mas de 15 años.

Panamá necesita ser gobernado, por los mejores hombres y mujeres, de cara al pueblo, con transparencia y 0 tolerancia a la corrupción. Ojalá se depongan los intereses de las minorías y prevalezca el interés de la gran mayoría que sigue creyendo y confiando en que regresaremos a ser ese “Centro del Mundo y Corazón del Universo” como otrora fuimos vistos.

miércoles, 22 de mayo de 2024

No es solo criticar

 

Los panameños somos expertos en criticar y como decimos en el título de este escrito, debemos empezar a cambiar no sólo nuestra forma de pensar, sino nuestras actuaciones. Este es uno de los casos en que no podemos seguir siendo espectadores, sino que tenemos la obligación de involucrarnos y participar de los cambios que nos gustaría ver.

Dicho esto y gracias a la experiencia adquirida a través de muchos años de participar, desde diversas plataformas, en actividades cívicas, me atrevo a proponer algunos cambios que, estoy seguro de que podrían redundar en grandes beneficios para nuestro proceso electoral. Para que estos se puedan cristalizar, se deben hacer algunos cambios a nuestra Carta Magna y otros en el Código Electoral que rige el proceso de selección de nuevas autoridades.

Quienes me conocen, saben que no estoy muy de acuerdo con la famosa segunda vuelta. Esto, porque la experiencia me dice que, en el ámbito latinoamericano, salvo en contadas ocasiones, este método no ha cambiado el resultado original y por el contrario se ha prestado para negociaciones “bajo mesa” y una inversión millonaria que no necesariamente va a generar el cambio deseado por quienes la proponen.

Por el contrario, me inclino mucho mas al modelo colombiano donde se ha practicado unas elecciones “Inter partidarias” donde varios partidos o candidatos, aceptan el participar en una elección donde se podría votar para elegir un candidato de consenso en una fecha previa, suficientemente separada a la que está establecida por el código electoral para las elecciones generales del primer domingo de mayo. Esto nos pudiera generar un candidato presidencial con una mayor fortaleza.

Otra de mis propuestas sería cambiar el sistema de elección de los diputados que integran el Órgano Legislativo. Yo sugeriría una combinación de diputados nacionales con diputados provinciales. Por ejemplo, tener unos 15 o 20 diputados nacionales que se sumarían a unos 40 diputados electos proporcionalmente a su población representada, por provincias y comarcas.

Esto nos generaría una mejor y menos clientelista asamblea nacional. Se podría convertir en un real balance, tal y como sugiere nuestra constitución, tan necesario para la gobernabilidad del país. La idea es que los del primer grupo sean personas que sean conocidas y que su reputación camine por delante de ellos y que se hayan distinguido por su actuación a nivel nacional.

Otro cambio que debo sugerir es que se debe cambiar las alternativas que contemple la propia constitución para ser reformada. Debe incluirse una alternativa que permita una real y mas efectiva participación ciudadana, o sea, que no sea tan dependiente de la misma Asamblea Nacional que se pretende modernizar. Igualmente, debe revisarse quienes pueden aspirar a ser constituyentes. En mi cabeza no hay espacio para considerar que los actuales diputados puedan ser juez y parte. En este rubro, sugeriría que quienes aspiren a ser constituyentes, no hayan sido diputados en los últimos 2 períodos, o sea en los últimos 10 años. 

Hay que encontrar la fórmula para reforzar y hasta blindar el proceso para elegir o desginar ciertas figuras de control, como lo son el Contralor General de la República, el Defensor del Pueblo, el Procurador General de la Nación y el Procurador de la Administración, quien dirija la ANTAI, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, los magistrados del Tribunal Electoral y los del Tribunal de Cuentas al igual que el Fiscal de Cuentas y el Fiscal Electoral.

Estas son solo algunas de los elementos básicos y fundamentales que requiere nuestro proceso electoral. Ojalá la comisión de reformas electorales que se debe reunir pronto las tome en consideración y de serles posible, las mejore; pero mas importante que los diputados reconozcan el esfuerzo que se realiza y el tiempo invertido en preparar las propuestas que eventualmente terminan en la comisión respectiva y en el pleno de nuestra asamblea.

De igual manera los nuevos diputados comprendan que las propuestas que reciben son el reflejo del sentir de un pueblo que quiere cambios productivos que redunden en grandes beneficios para todos y no solo para un puñado de políticos, que solo sirven para “cuidar” sus puestos en ese hemiciclo legislativo.

Nuestro país requiere de una cantidad significativa de personas que quieran a Panamá y lo pongan sobre sus intereses personales. Siempre he creído que todos debemos aportarle al país que nos vio nacer, un tiempo significativo como servidores públicos, tal y como lo hizo uno de los mejores embajadores de nuestra nacionalidad, Rubén Blades.

Podemos y tenemos la obligación de imitar lo bueno y rechazar lo malo. Tenemos que participar y aportar a nuestra vida política, desde el balcón que escojamos, pero con la responsabilidad de un buen ciudadano.


Este artículo fue publicado originalmente en el Diario La Prensa el 20 de mayo de 2024

lunes, 13 de mayo de 2024

Ganadores y Perdedores

 

Por regla general después de una comilona, bebidas incluidas, uno amanece “engomado” o con resaca. Esa fue la sensación que muchos tuvieron la noche del pasado domingo, al conocerse el resultado de las elecciones en Panamá.

Como dije en artículos anteriores, aceptar una derrota, nunca es fácil, sin embargo, por el bien de Panamá, es necesario deponer intereses y promover esa unidad nacional de la que tanto se habló en campaña; bueno, no todos, pero si un significativo grupo.

La realidad es que el candidato proclamado ganador, obtuvo el respaldo del 35% de los casi 2 millones y medio de personas quienes salieron a ejercer su derecho al sufragio, lo cual indica que salió a votar una cantidad superior a lo que había sido el promedio de personas que votan en un proceso que se da cada 5 años.

Tratando de hacer un análisis un poco mas profundo de los resultados, debemos reconocer que hubo grandes ganadores, ganadores, grandes perdedores e igualmente perdedores simples.

Yo diría que el gran ganador de la jornada es Juan Diego Vásquez, que sin contar con un partido, logró amalgamar un grupo de candidatos a alcaldes, diputados y representantes de corregimiento, que lo hacen ver como un fenómeno de la política criolla y abanderado indiscutible de la oposición en Panamá. Inclusive, su grupo Vamos quedó a muy pocos diputados de tener ese tercio que le garantiza ser el fiel de la balanza y nos garantiza a los ciudadanos esa protección en contra de los desmanes políticos a los que estamos acostumbrados.

Ganadores creo que hay varios; destaco el triunfo de una joven alcaldesa en Arraiján que había sido postulada por el Partido Popular luego de haber obtenido su candidatura por la libre postulación. De igual manera se destaca el triunfo de algunos candidatos en áreas donde antes habían sido dominados por el clientelismo de partidos tradicionales. Otro ganador, por carambola, es el partido popular que, sin tener candidatura de dentro de sus entrañas, se alza con curules en el PARLACEN y un considerable subsidio electoral.

El título de grandes perdedores es disputado por varios. Iniciando por el candidato del PRD, que no solo perdió estrepitosamente, como se había previsto, sino que porcentualmente, sacó mucho menos que el que obtuviera el candidato panameñista, cuando perdió en el año 2004. Los otros dos perdedores fueron los candidatos de la fórmula presidencial de la alianza CD/Panameñismo. Considero que con esta elección el candidato del CD perderá todo el caudal político que le quedaba. Igualmente, su compañero de fórmula, que cedió la candidatura presidencial, pierde toda la fuerza que le quedaba y considero que muy pronto verá su liderazgo frente al partido eliminado totalmente.

Perdedores también podemos señalar a la actual dirigencia del PRD, que no solo apenas si salieron electos, sino que han perdido alcaldías y representantes de corregimiento a diestra y siniestra. Su poder político dentro del partido se ve seriamente afectado.

Pero pasada la “goma”, hay varios caminos. Uno, es hacer lo que hacen muchos, mirar para el otro lado, despotricar contra todos en las redes y esperar a que, dentro de 5 años, vuelva un mesías a ganar con menos del 40% de los votos.

Otra opción es que nos activemos en una organización política y desde ahí empezar a construir nuevas alternativas que redunden en beneficios para este bello país.

Una tercera opción que pudiera ser desarrollada por muchas personas, es la de crear lo que pudiera denominarse “escuela de vecinos” las cuales pudieran servir de salón de clases para, suplir la ausencia de las materias “cívica” y “lecciones de gobierno”, y compartir nuestros conocimientos para ir educando a muchos ciudadanos que están ávidos de recibir estos conocimientos que al final, rendirá grandes beneficios cívicos al país.

No podemos seguir siendo tan pasivos como lo hemos estado practicando en años recientes. Lo que le espera a Panamá en los próximos años no es fácil. Requerirá de sus mejores hombres y mujeres que, con su mejor disposición, le busquen soluciones a los graves problemas que nos lega la actual administración.

Hay que reformar el sistema educativo, el sistema pensional de la CSS, la planilla estatal abultada, la construcción y mantenimiento de infraestructuras a nivel nacional, incluyendo los caminos de producción, el sistema de disposición de desechos y promover los incentivos a la industria agropecuaria de manera que podamos competir en igualdad de condiciones con nuestros vecinos, entre otros.

Se deben hacer reformas a la constitución que contemplen el modelo de elegir a autoridades, las alternativas para reformarla y quienes podrían hacerlo.

En fin, hace falta mucho por hacer. Ojalá los “líderes” del país se sienten a pensar, no en egos o descalificaciones innecesarios, sino en como componemos el deterioro social y cívico que todos percibimos, pero pareciera que a pocos nos preocupa. Debemos aportar para construir esa nueva nación que, basada en valores se requiere para tener un mejor Panamá.

Artículo publicado originalmente en e Diario La Prensa de Panamá.

viernes, 3 de mayo de 2024

¡A Votar!

 

En la madrugada de hoy, una gran cantidad de panameños recibió, quizás un tanto sorprendidos, el anuncio del fallo de la Corte Suprema de justicia, por medio del cual se autorizaba al candidato apoyado por el convicto, prófugo de la justicia, asilado en la embajada de Nicaragua, ex presidente de la república, quien desde muy temprano compartió en sus redes un pírrico supuesto triunfo.

Llamó la atención que en esta ocasión la justicia (la misma que lo condenó y ratificó su condena) ya no estaba ni parcializada ni politizada, sino que por el contrario había actuado de manera justa y correcta. O sea, ¡la doble moral en su máximo apogeo!

Para una significativa mayoría, el fallo no fue apegado al derecho y mucho menos a los parámetros establecidos por la carta magna de Panamá. Para otros, fue apegado a las normas establecidas y de práctica en Panamá y para otros, ni siquiera le prestaron la menor atención ni esperaban con ansiedad ese pronunciamiento que podría perfectamente influenciar en futuras elecciones.

Eso solo nos viene a reafirmar la tremenda división que se esta viviendo en este pedacito de tierra que llamamos Panamá.

He visto comentarios en redes sociales que inclusive llegan a sugerir que para el año 2029, el exdiputado Juan Diego Vásquez podría postularse para presidente de la república y, a pesar de no contar con la edad requerida en la constitución nacional, la posible prohibición podría perfectamente, demandarse y la Corte Suprema fallar declarando constitucional la referida postulación.

Pero bueno, hoy estamos frente a una realidad con 8 candidatos de diferentes partidos y alianzas, que buscan disputarse el derecho a ocupar el solio presidencial por los próximos 5 años. De estos hay 3 que son de libre postulación y a los cuales no les veo la mínima opción de obtener el triunfo el próximo domingo 5 de mayo.

De los 5 siguientes, postulados por partidos, hay uno que, a pesar de contar con la base partidista más grande, ha perdido el apoyo de muchos de los dirigentes de su partido y principalmente de sus bases, por lo que se considera que sus oportunidades de triunfar son casi nulas.

El que le sigue, inició la carrera con mucha fortaleza, pero por sus relaciones comerciales y empresariales, así como por algunas infortunadas declaraciones en que se refirió a los manifestantes que adversaban la mina, como que estaban hablando paja, su pobre participación en los debates y el hecho de haber querido utilizar la figura del prófugo convicto como su mentor en anuncios publicitarios, ha ido perdiendo fuerza y por ende el apoyo popular que tanto se necesita. Irónicamente su fortaleza esta localizada en ciertas regiones donde han apoyado a algunos candidatos de dudosa trayectoria y estos a su vez han intentado promover la candidatura del candidato a presidente.

El siguiente, según el orden de las encuestas mas recientes, es uno que, durante toda la campaña, se mostró agresivo, descalificando a todos los demás, promoviendo agrandar las divisiones sociales que estamos viviendo; ha tenido diferencias inclusive con personas con quienes había trabajado desde que trató, infructuosamente de llegar al Palacio de las Garzas por la libre postulación. Éste ha venido recibiendo el apoyo de personas de un grupo social bastante focalizado, pudientes y de esos que, junto a él, aplauden la división social, y que están convencidos que, solo los que están con ellos son buenos y decentes. Esto y el hecho que ha presentado pocas propuestas y, siguiendo un patrón como preestablecido, no ha sabido reconocer sus equivocaciones y que trata de defender lo indefendible, lo han llevado a ir perdiendo el apoyo, principalmente de las clases media y baja.

Le sigue en el orden mencionado, el candidato que, si bien salió de las entrañas del partido mayoritario, se vio forzado a no solo alejarse, sino a desconectarse totalmente del partido que fuera fundado por su padre. Fue postulado por un partido aliado, quizás de los mas pequeños y ha recibido el apoyo de movimientos, grupos organizados, movimientos sindicales, profesionales y principalmente de grupos juveniles, que ven en él a la única persona que puede recuperar al país, del descalabro donde nos han sumido los actuales dirigentes de la nación.

Culmino el análisis con quien supuestamente lidera las encuestas que, si bien es cierto, no es el convicto prófugo de la justicia, su popularidad la ha basado en el apellido del sinvergüenza y no en el suyo. O sea, su identidad y sueños de ganar, estarían sujetos a que se identifique con un criminal corrupto, que le ha hecho mucho daño a este país.

 Se quien gobernaría, pero no me extrañaría que invite a sumarse a su gabinete a los mismos sinvergüenzas que han acompañado al maleante. O podría distanciarse de ellos y enemistarse con el dueño de la finca, negociar el salvoconducto para sacarlo del país y vivir en una confrontación innecesaria con hasta su propia bancada que no respondería a él sino al asilado.

En realidad, no me quisiera imaginar regresar a vivir en la zozobra e incertidumbre que vivimos unos años atrás. Donde no habrá el dinero que se requiere para poder cumplir la promesa de regalar lo que no es de ellos, pues este gobierno que sale no dejará los millones que recibieron en 2009.

Panameños: Esto va mas allá que un simple análisis de carácter político. Es un llamado a la conciencia nacional. Es una llamado a emitir un voto pensado, que nos lleve a elegir al mas capacitado y con experiencia y no al que apoya y ayudaría (nadie sabe cómo) al que tanto daño causó a la institucionalización de nuestra querida patria, cuyas consecuencias seguimos pagando todos los días.

Para concluir, los exhorto a que seamos responsables y amemos a nuestros hijos y nietos. Por ellos, llegó el momento de tomar las riendas de nuestro destino como nación. Llegó el momento de llegar a ese Panamá Posible que tanto anhelamos.  

lunes, 29 de abril de 2024

¿Por qué Martín?

 

Esta es una pregunta que me hacen varios amigos, algunos muy cercanos, sobre el por qué hace poco mas de un año decidí volver a acompañar a Martín en su camino a la presidencia de la república. En realidad, podría darle varias clases de respuestas. Estas dependerían de a quienes se las ofrezco. Empecemos por las más fáciles… Algunos de estos amigos o conocidos, no importa lo que les pueda decir, nunca van a votar por Martín. Pero si así fuera, los invito a que, siga leyendo hasta el final, por favor.

Conozco a Martín hace muchos años, muchos más de los que inclusive él se llega acordar. Ambos coincidimos en asistir al Instituto Pedagógico, en las Cumbres. Una “pequeña” diferencia en edades nos separaba y en aquel entonces yo iba de salida y él estaba en los años superiores de la primaria.

A Martín posteriormente lo traté en reuniones sociales, ya de novio con la que ha sido su esposa y madre de sus hijos y debo confesar que siempre fue el mismo tipo; o sea no ha cambiado su carácter, ni su forma de ser, ni de tratar a las personas. Un “buen tipo”, como me comentaría un amigo.

Años mas tarde me tocó frecuentar con él durante su primer intento por llegar al Palacio de las Garzas. En ese entonces mi participación fue más la de un activista. Años después, en su segundo intento, me invitó a organizar el grupo que posteriormente tomó el nombre de Los Amigos de Martín, donde quienes no militábamos en ningún partido nos agrupamos para apoyar su candidatura. En esta ocasión salimos airosos y considero que hizo uno de los mejores gobiernos que hemos tenido hasta ahora.

Lo que logró Martín en este período sirvió de base, así haya a quienes no les guste aceptarlo, para el desarrollo y crecimiento de nuestro país. No solo preparó a Panamá para recibir la calificación de “grado de inversión” sino que promovió leyes, implementó otras y fortaleció otras más que sirvieron para, entre otras cosas, que se lograra los niveles de transparencia que el país requería. Además, gracias a su gestión, muchas empresas multinacionales se han establecido en el país, creando más de 10,000 plazas de empleo de calidad y haciendo que Panamá retomara su sitial como “Puente del Mundo y Corazón del Universo”.

El legado de Martín sirvió de base para que las próximas administraciones hubieren podido hacer muchas de las obras multimillonarias que se hicieron, las cuales, si no se hubieran sentado las bases, repito jamás se hubieran hecho. Infortunadamente la institucionalidad del país se vio herida, casi de muerte, por las ansias de poder de un megalómano acomplejado, que se creyó emperador de nuestra pequeña patria. La mayoría de los desastres que estamos sufriendo hoy en día, son consecuencia de esa des institucionalización que estamos padeciendo hoy y de la cual se aprovechan los más sinvergüenzas.

A diferencia de sus sucesores, Martín fue un estadista. Un hombre que trabajó por su país. Colocó a Panamá de vuelta en un sitial de honor en materia internacional. Eso le sirvió para que, en los años posteriores a su mandato, fuera contratado para hacer consultoría en varios países llegando a participar de la reconstrucción de algunos de los países mas pobres de la región.

Sus detractores hoy lo “insultan” diciendo que es PRD. Se chocan con una pared, pues si bien es cierto hizo su carrera política dentro del partido que fundó su padre, se vio forzado a renunciar, frustrado por el actual liderazgo de ese partido. Él se siente “torrijista”. Y ha explicado hasta la saciedad lo que quiere decir este término, que no se hereda por el simple hecho de pertenecer a un partido, sino por el tipo de políticas que se desempeña. Irónicamente pregunto: Si Omar Torrijos estuviera vivo, ¿por quién creen ustedes que haría campaña y votaría? Así mismo es, no hay más discusión, ¿verdad?

Sus contrincantes, al no encontrar mucho material para adversarlo en la contienda, sugieren que “gobernará con PRDs”. Yo puedo dar fe que alrededor de Martín, hay mucha gente buena y capaz que estamos dispuestos a sacrificar mucho por llevar al país a ese puesto entre las naciones que pareciera que hemos estado perdiendo.

Amigos todos, estoy convencido que el país necesita de sus mejores hombres y mujeres, liderados por un hombre de familia, con valores, con la capacidad que se requiere para trabajar desde el día uno, para recuperar el país. Ojalá, Martín reciba ese respaldo mayoritario y decisivo no solo para llegar a la presidencia, sino que pueda contar con capacidad de manejo en el órgano legislativo, alcaldías y corregimientos de todo el país.

Estamos en una encrucijada en la que Panamá debe escoger entre los que malversaron los fondos del país y quien los produjo; entre los que solo critican y no tienen mucho que proponer; entre los que anteponen sus compromisos económicos y alguien que de verdad ame nuestro bello terruño y que, a través de la educación, la capacitación, las relaciones internacionales, el apoyo a la industria y de quienes todos los días se levantan para echar este país para adelante, con ánimo y fe en el Todopoderoso, llevemos a Panamá por ese cambio seguro al Panamá Posible que todos anhelamos y que colocará a Panamá A Otro Nivel.

Amigos, este domingo 5 de mayo, si ya te definiste, cumple con tu conciencia y si aún tienes duda, frente a la papeleta dale GANCHO AL 2 y súmate a los miles que apoyamos a Martín para ayudarlo a recuperar al país y que regrese ese bienestar que tanto extrañamos para nuestras familias.

viernes, 29 de marzo de 2024

En el mundo de la política

 

Inicio advirtiendo que este artículo no pretende convencer a nadie sobre como debe ejercer el voto para las próximas elecciones.

Todos pensamos que Panamá es un país único. Evidentemente a veces el amor patrio enceguece la razón, por eso, siempre debemos tener los pies sobre la tierra y ver las cosas como son y no como nos gustaría que fueran.

Los ganadores siempre tienen una explicación sobre el por qué ganaron y los que no ganaron, siempre buscarán la forma de “justificar” el no haber ganado (nunca una derrota).

De la misma manera, cuando conversaba de joven con quienes fueron protagonistas de nuestra historia política, siempre había dos versiones de la misma historia. Inclusive, de los golpes de estado y hasta del asesinato del presidente Remón. En fin, como entre quienes protagonizaban siempre había abogados, abundaban las versiones sobre el mismo hecho.

Hasta 1968, hubo un reducido grupo de familias que se “alternaban” en el poder y con ello la riqueza, recursos y tantas cosas que desde el nacimiento de la república ha tenido este pedacito de tierra. Los golpes de estado no eran por ideología, sino que se convertían en un quítate tú, para ponerme Yo.

Este año se han producido muchas situaciones inéditas que han cambiado mucho el posible devenir de las elecciones de mayo y del país en sí. No solo por la cantidad de candidatos, sino por la diversidad o similitud entre ellos.

Así las cosas, tenemos candidatos que, a juicio de muchos, no tienen mucha oportunidad de ganar, sin embargo, obtendrán una cantidad de votos que, bajo otra situación, a lo mejor no se hubieran producido. La desproporción en los recursos que reciben los candidatos por la libre postulación produce un gran desbalance en las oportunidades que tienen estos candidatos de ganar. Cada uno de ellos, está aspirando por razones muy diferentes, desde mi perspectiva. ¿Cuántos votos obtendrán? no se sabe, pero desde mi balcón, me atrevería a asegurar que ninguno superará entre el 2 y 5% de los votos emitidos.

Entre los postulados por partidos no se debe descartar a ninguno, pues en el papel todos tienen una oportunidad de sentarse en el Palacio de las Garzas el 1 de julio próximo. De estos hay algunos que quizás por su estructura y/o tamaño tienen una fuente de financiamiento muchísimo mayor que los demás. He aquí otra injusticia. Alianzas que reciben mas de 20 o 30 millones, mientras otras no llegan a los 3 millones.

Aun así, cada campaña hace lo mejor con lo que tiene, pero el desbalance se verá el día de las elecciones pues ese día se requiere una logística muy peculiar.

Entre los otros candidatos restantes, hay uno que aparte que recibe mucho dinero cuenta con el respaldo de varios medios amarillistas o guerrilleros, como se les conoce y en pasillos se menciona que es el candidato del bloque empresarial. Considero que pesa sobre su espalda el haber desmeritado a quienes protestaban en contra de la mina o del contrato minero. Aún así cuenta con un significativo respaldo.

El candidato oficialista que busca lograr una continuidad para su partido, inédita en la historia electoral moderna, se percibe con un deterioro paulatino en su imagen y en su campaña. Cuenta con un presupuesto casi inagotable gracias al subsidio y al aporte de donantes que buscan seguir en el “negocio”; esto le ha permitido un gran despliegue publicitario y de material promocional, sin embargo no se le percibe como uno de los contendientes con oportunidad real.

Luego viene otro que “heredó” la candidatura. Su caudal político se limita a lo que le dejaron ya casi hecho, sin embargo, pareciera que empezó a distanciarse de algunas de las figuras que no le aportan mucho. Tiene una posibilidad real, aunque aún no se sabe si ésta le durará hasta las elecciones de mayo.

También hay otro que se estrena como candidato partidista, que pareciera que ha orientado su campaña, al estilo estadounidense, que se basa en la descalificación de sus contrincantes. Sin embargo, no estoy tan seguro de que le esté dando el resultado esperado, ni siquiera entre la juventud que es la que más rechaza la confrontación irrespetuosa.

El último de los candidatos, postulado por un partido que no ha tenido un candidato propio en las últimas contiendas electorales, se proyecta apoyado por grupos que han migrado de otros partidos donde no se sienten representados o de grupos independientes que se han ido consolidado. Hijo de uno de los líderes tradicionales del país, goza de la solvencia que le da su apellido, de su previa experiencia y de prestigiosos nombres que lo apoyan.

Con esto en mente, aún no hay un claro ganador, a pesar de que, según los encuestadores, vivimos en 3 o 4 diferentes países. Ojalá los votantes no se dejen influenciar por estas y voten a conciencia, pensando en el futuro de sus hijos y de Panamá.

 

GANÓ PANAMÁ

 

Al final de la noche del pasado lunes 4 de marzo, se marcó un antes y un después en la historia política de nuestro querido país. Quedó demostrado que por mas dinero que uno pueda tener (o decir tener), la justicia por mas que la hagan demorar, puede y debe llegarles a todos.

Después de muchos meses o años de lucha por la justicia y por le honor del sistema judicial en Panamá, muchos panameños vemos con beneplácito, el que haya quedado en firme la condena contra un expresidente de la República, el cual ya había sido encontrado culpable de delitos tan graves como lavado de dinero para, con recursos del estado, haber adquirido bienes que posteriormente sirvieron para atacar contrincantes políticos.

En el camino queda atrás los ataques personales proferidos contra, quienes, actuando dentro del marco de la legislación panameña, nos atrevimos a poner al país por delante del dinero o de intereses personales. Por coincidencia, fueron dos distinguidas damas quienes fueron víctimas de esas afrentas que provenían de un ser que ha demostrado poco o nulo aprecio y respeto por el sexo femenino.

Estoy seguro de que, la gran mayoría de los panameños vemos con buenos ojos que se inicie recuperación de la credibilidad en la justicia y en sus principales actores. Digo la mayoría de los panameños, pues no podemos seguir montados en ese barco en el que muchos quisieran montar a los que por muchos años hemos venido luchando por la decencia y la promoción de los valores cívicos, éticos y morales.

Habrá quienes ahora querrán iniciar campañas de descalificación contra todos los que levantamos la bandera de la democracia, libertad y justicia que tanto nos costó recuperar. Estoy convencido que los ataques arreciarán y empezarán a sugerir epítetos, falsedades y medias verdades disfrazadas de mentiras y descalificaciones, para desvalorar no solo a quienes, impartiendo justicia, han procurado adecentar no la política sino la sociedad panameña.

Hoy, los panameños de bien, en especial quienes hemos venido trabajando en favor de la democracia y de los valores, recibimos un espaldarazo a esa labor que no pocas veces hemos dudado si valía la pena seguir, arriesgando familia, negocios y hasta su propia credibilidad.

La transparencia con la que se ha actuado en este caso debe marcar una nueva forma de actuar. Cónsona con los nuevos métodos de anunciar justicia. Si para ello deben actualizarse normas y leyes, pues que se haga. Pero creo que debemos arropar a esas magistradas que, desde la Corte Suprema de Justicia, se atrevieron y emitieron “en nombre la república y por autoridad de la ley” a confirmar que lo actuado por dos cortes inferiores.

Ojalá todos los funcionarios fueran como por ejemplo la Magistrada Maribel Cornejo B., quien ha compartido un resumen de su actuación en el año anterior anualmente desde su designación. El pueblo tiene el derecho a saber como actúan sus funcionarios, sin importar lo alto de su cargo.

Este triunfo de la justicia debe atribuirse no solo a las cortes, pues vale la pena mencionar la lucha incansable de varios medios de comunicación como éste, que ha sido vilipendiado y atacado, por el simple hecho de defender lo que había que defender y hacer público lo que muchos sabían y no se atrevían a decir.

A finales del año 2022 y en enero de 2023, este servidor previó que el lavador de activos, hoy condenado, no sería candidato a la presidencia de la República. Así quedó plasmado en artículos de opinión publicados en este medio y en intervenciones que, como analista político, expresé. En su momento se me formularon descalificaciones como a las que me refiero más arriba, fui comparado con la famosa canción de Rubén Blades que habla de “Madame Kalalú” o donde se cuestionaba el lugar donde había adquirido la “bola de cristal”.

Cuando se hace análisis político de forma desapasionada y sin remuneración económica, uno estudia, lee y hace las evaluaciones que se requieren para formular los comentarios y evaluaciones que se ofrecen. En lo personal me alegro de haber acertado y poder así demostrar que estamos en el camino correcto.

Hoy en Panamá la mayoría celebra, no una descalificación, sino a la justicia, a la razón y por ende a la democracia. ¡Gracias Panamá!

 

 

 

 

 

 

UN PAPA PARA TODOS

  La desaparición física del Papa Francisco logró que, los cerca de 1,600 millones de católicos en el mundo nos olvidáramos, aunque sea temp...