lunes, 18 de julio de 2022

¿Qué puede pasar en Panamá?

 

A raíz de la crítica situación que se vive en Panamá, han aparecido toda clase de propuestas o sugerencias de qué se debe o no se debe hacer, para buscar una solución a un problema que no inició hace 3 semanas, tiene aristas desde hace mas de 10 años.

Los que pensábamos que la pandemia iba a hacernos tomar un poquito de conciencia sobre la realidad nacional, nos equivocamos y hoy vemos nuevamente reflejados los diferentes Panamá, que existen y que son una realidad, pero que mucho se siguen negando a ver y a tratar de conjugar.

En Panamá no necesitamos una lucha de “clases” como a muchos les gustaría que hubiere. Los cierres de vías, manifestaciones y protestas de las cuales hemos sido testigos en las últimas semanas, nos han impactado a todos, así como afectó la inacción del gobierno central, durante toda la 1ª semana de la crisis.

Es mi opinión que el detonante de lo sucedido fue por un lado el vídeo de la fiesta de celebración de los diputados brindando y burlándose del mismo pueblo que los eligió y por el otro, la fiesta de cumpleaños de la rectora en Chiriquí, que le sacaba la lengua a todo el mundo mientras “tiraba besitos” a los que la apoyaron para hacerla.

La génesis inicia mucho mas allá, con un expresidente que se dedicó a debilitar todas las instituciones del país; no respetó ni siquiera el Canal, que es considerado como nuestro principal recurso. Esto ha permitido que las instituciones que deberían velar por los intereses de la mayoría, no lo hagan y cuando alguno resuella, lo hace tardíamente.

Otro gobernante que no hizo a lo que se había comprometido; recibió una economía agobiada en deudas y cuando terminó, dejó la economía supremamente magullada.

Y llegó el siguiente, que entre la pandemia y la corrupción lo que mas recordaremos fue el nivel de endeudamiento que deja y peor aún, que no se usó para proponer una recuperación mas rápida, sino que la malgastó en contratar amigos y allegados los cuales no aportan nada ni a la economía ni al país.

Con esta situación frente a todos, el interior del país detectó el talón de Aquiles del gobierno y se dio cuenta que los cierres de calles y avenidas era lo que se requería, para que el gobierno atendiera sus demandas. Y estilo pre-república, desde fuera de la capital hacia ella, inició una serie de manifestaciones que, a pesar de aún no haber finalizado, tienen a un segmento del país muy afectado y seriamente debilitado.

Los ciudadanos palpamos un desconcierto, no solo de parte del gobierno, sino de las mismas fuerzas vivas que están afectando la circulación a nivel nacional.

Hay un nivel de desconfianza tan grande, que hay sectores que desconfían hasta de la propia Iglesia Católica, otrora garante de la confianza ciudadana.

¿Qué se puede hacer?

Iniciar por el principio… Los manifestantes inician pidiendo ajustes en 3 rubros: Gasolina, Alimentos y medicamentos. A duras penas, se ha logrado un consenso en el primero.

Yo les propondría a las partes en conflicto lo siguiente:

1ª Etapa:

-         El gobierno central ordena el cese de los contratos de todas aquellas personas que hubieren sido recomendados por los diputados de la nación.

-         El gobierno central ordena la destitución (o renuncia para que no se vayan tan ofendidos) inmediata de los jefes de las carteras de salud, gobierno, desarrollo agropecuario, obras públicas, seguridad y turismo.

-         Las organizaciones que mantienen afectado el tránsito vehicular, se comprometen a abrir TODAS las vías afectadas en un horario especial, que podría ser de 6-8 a.m. y de 5-7 p.m. de manera que pueda transportarse alimentos de primera necesidad, combustible, medicamentos e insumos médicos de uso en clínicas y hospitales a nivel nacional.

2ª Etapa:

-         El gobierno central accede a sentar a sus mas calificados representantes para abrir una sola mesa de negociación nacional, en el lugar que sea determinado por las organizaciones en conflicto.

-         Las organizaciones involucradas, se comprometen a sentar en las mesas de negociación a sus dirigentes mas capaces y que cuenten con la capacidad de negociación y aprobación de acuerdos.

-         A la Asamblea Nacional se compromete a eliminar radicalmente sus planillas 172 y 080 dentro de los próximo 10 días.

-         Los empresarios que venden productos de alimentación se comprometen a, mientras dure la crisis mundial iniciada por el petróleo, a que su ganancia se vea reducida a la mitad, para que, de esta manera, el consumidor final solo le corresponda asumir la mitad del incremento producido.

-         Se garantice la libre movilización de la población a nivel nacional, sin retenes ni cierres de calles por un espacio mínimo de 60 días.

3ª Etapa:

-         Se debe establecer una mesa permanente de negociación que deberá reunirse no menos de 2 veces al mes por un espacio de 6 meses, de donde deberán salir propuestas para que el costo de la vida se pueda reestablecer a medida que la crisis mundial se vaya aliviando.

4ª Etapa:

-         El gobierno central deberá convocar a un gran plebiscito nacional para dentro de un máximo de 3 meses, donde se formule una sola pregunta: ¿“Quiere usted que se convoque a una Asamblea Constituyente”?

 

Todo lo demás se puede negociar y así promover las mejores cosas para nuestro Panamá.

Este país es de todos y todos tenemos la obligación de velar por él. Trabajemos en la conciliación y en la unión de nuestra gente, incluyéndonos a nosotros mismos.

¿QUÉ PASÓ EN COLOMBIA?

 



Lo sucedido en Colombia el domingo, debe llamarnos la atención a todos. Aún no “enciende las alarmas”, al menos todavía no

Lo que si es cierto es que Colombia sigue siendo un país dividido. Un gran destino turístico. Un país de gente ingeniosa y trabajadora. Un gran país.

Los que vimos la contienda desde fuera, nos dividimos en 2 bandos: Uno de desconfianza y el otro de esperanza. La realidad es que el martes muchos colombianos se tendrán que levantar, hacer largas filas para tomar un autobús, laborar las mas de 8 horas que se les exigen y regresar tarde a sus casas para tratar de compartir un corto tiempo en familia. Los otros, llegarán un poco mas tarde a sus trabajos y tratarán de desmeritar el triunfo de Petro, discutirán con sus amigos sobre lo que se hizo o no se hizo mal y darán recomendaciones (tal cual lo hacen cuando pierde su equipo de fútbol el domingo anterior).

¿Que hay dos Colombias? Claro que las hay. Y cuidado que un par más. ¿Qué Colombia es uno de los países más desiguales del continente? También es cierto. ¿Que los políticos tradicionales, no han querido darse cuenta? Cierto. ¿Qué lo van a aceptar? De esto, no estoy tan seguro.

Hasta una semana antes del día de las elecciones, Rodolfo Hernández iba a ser el próximo presidente. Las 3 semanas desde la 1ª vuelta fueron fatídicas para él. Por un lado, Petro concentró su campaña en dejarse ver como el anti uribista por excelencia, lo cual no le costaba mucho. La campaña del “ingeniero” no hizo gran cosa. Encima la salida de los “Petrovídeos” no tuvo el impacto que esperaban, no así la fiesta en el yate que pintó al candidato como un playboy (error de previsión). 

Todo esto fue caldo de cultivo para que los que le tienen miedo al expresidente Uribe y un segmento de los indecisos votaran por el riesgo que pudiera significar Petro, como el menos malo de los 2.

El viernes pasado, conversando con un muy buen amigo colombiano residente en “la costa” le comentaba que amigos me habían manifestado su intención de voto: Voto por Petro por convicción, otros votarían por miedo a otro gobierno uribista, otros votarían en blanco y otros votarían por “el ingeniero” por miedo a que Colombia se convirtiera en otra Venezuela. Lo interesante era que sólo uno de con quienes hablé votaría con Rodolfo por convicción. Eso me hizo llegar a la conclusión que Petro podría ganar, contrario a lo que Yo mismo había afirmado anteriormente. Pensé que sería mas apretado, pero mas de 700.000 votos es significativo.

¿Qué viene ahora? Dudo que haya una migración desmedida de población o de capitales. Al menos por ahora. Habrá que esperar a ver cuáles son las medidas que tome el nuevo gobierno.

Mientras tanto, la región y en especial Panamá, debemos mirarnos en ese espejo. El populismo de izquierda y de derecha son malos. Conducen a un autoritarismo, como el que vemos en otros países vecinos. Hay quienes dirán “Panamá no es Venezuela” y me imagino que ahora dirán que tampoco es Colombia. La realidad es que tenemos los mismos ingredientes para el mismo sancocho.

Si no lo queremos ver, “será nuestro problema”. Aquí tenemos diferencias sociales, que se “descubrieron” durante la pandemia, pero hay ciegos que aun así no las quieren ver. Los genios economistas del “Charro Mexicano” no tienen la menor idea de lo que hablan. El clientelismo es pan para hoy y hambre para mañana.

Nadie sabe lo que pasará en Colombia y mucho menos en Panamá, pero si las alternativas que nos ofrecen son uno que cree que la plata lo compra todo (que a lo mejor ni candidato será), otro que no sabe si va para adelante o para atrás, otro que habla y no propone y otro que muchos ni le creen ni respetan, cuidado “nos sale una bruja” y no necesariamente será de Monagrillo, como le gustaban al inolvidable Moyo Icaza.

 

 

 

sábado, 11 de junio de 2022

¿QUEREMOS UN MEJOR PANAMÁ?

Las últimas semanas han sido semanas que, debo confesar, me siento un tanto decepcionado. No importa desde o hacia donde se vea, hay falta de valores. Yo soy un optimista y siempre trato de ver el lado bueno de las cosas, pero el entorno en el que vivo me sigue empujando a dejar de ver la luz al final del camino.

A veces siento como que el mundo conspira contra la gente buena; aquellos que queremos ver un mejor país. Se tiene esa sensación de estar montado en un autobús del cual nos queremos bajar, pero entre la velocidad con la que maneja el chofer y la cantidad de gente subiendo, pareciera que no hay oportunidad de bajarse. Y peor aún, si lograra bajarme, ¿hacia dónde iría?

De solo pensarlo, termino agotado y frustrado, pues hay quienes hemos venido abogando por un país mas decente, donde se permita desempeñarme en la labor que así haya escogido y podamos escoger con quien hacerla; no como pasaba en la época de la dictadura con los militares, o más reciente de un expresidente, que, si no eras su socio, no sólo no te daban el permiso para desarrollar tu negocio, sino que te robaban la idea y te dejaban por fuera.

Yo no necesito que nadie me ponga dinero en mi bolsillo. ¿Por qué? Porque prefiero ganármelo de manera honrada y como dice la Biblia “con el sudor de tu frente”, en este caso con el de mi frente. Tal cual como me lo enseñaron mis procreadores, humildes educadores de Calle 13 y Calle 14 San Felipe, que estaban convencidos que en la educación está el futuro y así se lo enseñaron a sus hijos y Yo a las mías.

Muchos critican a quienes cada 5 años, no necesariamente eligen a los mejores, para los puestos de quienes están supuestos a dirigir esta nación, que a muchos ha visto nacer y a otros los ha acogido, cuando en sus naciones abusaron de la confianza que se les había concedido a sus dirigentes; ojo, que las migraciones no empezaron hace 10 años, sino mucho tiempo más atrás.

Los mismos que critican, no hacen nada por mejorar el intelecto de a quienes critican, pues a muchos les conviene mantenerlos sin educación y otros, están muy ocupados tratando ya de sea sobrevivir o enriquecerse. Y con esto no estoy planteando una lucha de clases, como los politiqueros acostumbran a hacer para pescar en río revuelto, sino que estoy apelando a la conciencia de todos y cada uno de quienes queremos volver a ver a un Panamá próspero, beligerante en la esfera mundial, educado y con ganas de servir al prójimo.

No es con leyes como la que fuera aprobada recientemente por nuestra Asamblea Nacional, donde se eliminan los valores cívicos como se va a salvar a este país. Es que estos son los valores que deberíamos rescatar, fortalecer y exhortar a practicar cada día en nuestro diario vivir. Por el contrario, es recurriendo a las aulas de las escuelas donde deberíamos tener educadores con mayor capacitación, para que puedan inculcarle, en la práctica aquellos valores, los cuales se inician en casa, pero que deben reforzarse en la vida cotidiana, fuera de esa casa.

No es con engaños, insultos, agresiones, persecuciones y acusaciones como se va a poder rescatar a Panamá. Tenemos una posibilidad de formular nuestra propia receta, donde se rescate la institucionalización de todos los poderes del estado y consecuentemente del país, la cual tiene ya un buen rato siendo mancillada a diestra y siniestra por quienes deberían estar trabajando por el engrandecimiento del país.

Todos tenemos algo que aportar. TODOS. Pero no es viendo para el otro lado, o confiando nuestra responsabilidad a un “líder salvador” o mesías que vendrá con una varita mágica a rescatar a la nación de las fauces de la izquierda o de la derecha o a través de un líder que promueva el populismo; esto les ha sucedido a varios de nuestros vecinos y hoy, por ejemplo, tiene a Colombia en la encrucijada de decidir entre candidatos que se asemejan hasta cierto punto a un Richard Morales y a Ricardo Martinelli.

Aún tenemos tiempo de invertir en educar a nuestra gente. Que sepan como funciona el gobierno, la estructura política del área donde reside o trabaja y la calidad de persona que deben ser los candidatos y eventualmente los elegidos.

Aún tenemos tiempo de demostrar el amor que sentimos por nuestra querida Panamá y enseñarle al mundo que, si queremos, podemos. Que somos esa amalgama de personas que juntos construimos un canal y luego lo recuperamos; que juntos vitoreamos a Durán y cantamos Patria de Rubén con un corazón henchido en orgullo patrio. Que la sangre de nuestras venas no es de un solo color, pues corre esa combinación de blanco, azul y rojo, que nos dio el coraje de librarnos de esa dictadura que tanto daño nos hizo, así como de las cadenas que nos castigaron antes.

No permitamos que la política nos divida. Demostremos que quedamos muchos de los buenos y que esos podemos más. Juntemos manos, corazones y deseos para rescatar a Panamá de las garras de los que hoy usurpan las voluntades clientelistas, que ningún bien le hace a ese pedacito de tierra que sigue uniendo el Pacífico y el Atlántico y que con mucho orgullo llamamos Panamá.

 

lunes, 23 de mayo de 2022

Me sostengo. Petro no será presidente de Colombia

 Hay muchos que dicen que la política tiende a dividir mas que a aglutinar y esto sucede “hasta en las mejores familias”. Mi perspectiva es más bien que familiares y amigos se han distanciado por discusiones sobre uno u otro candidato, que en algunos casos representan una u otra ideología. Esto ha llevado a que “los pueblos” se polaricen de tal manera que hay quienes han llegado a decir que, en muchas ocasiones, es de forma irreconciliable.

Como analista político, a veces es más fácil ver lo que sucede en el patio de al lado o de enfrente, mas que en nuestro propio patio, pero para ello hay que leer, conocer o experimentar en carne propia, lo que ese famoso pueblo vecino vive y sufre.

Dicho esto, expuse mi análisis y predicción sobre las elecciones en los Estados Unidos de América, donde dije que el expresidente Trump no se reelegía. En su momento el había promovido (y sigue promoviendo) una división de la sociedad estadounidense que ha perjudicado no sólo el mundo político, sino también el de la economía, lo cual redunda en la mayoría de los países de América Latina.

En nuestra vecina Colombia, he podido percibir una nueva división, quizás no tan radical como la que se experimentó en EEUU, pero si grave por la violencia a la que se ha visto expuesta ésta nación suramericana.

Colombia está a menos de una semana de la celebración de las elecciones, en las cuales se disputan la Casa de Nariño, según las últimas encuestas, el ex alcalde de Bogotá Gustavo Petro, el ex alcalde de Medellín Federico “Fico” Gutiérrez y el ex alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández. El inesperado ascenso de éste último ha incidido en los números que antes beneficiaban a Sergio Fajardo, así como a Petro y a Gutiérrez.

En Colombia, si no se obtiene un triunfo contundente el día de las elecciones (mitad más un voto), se deberá convocar a una segunda vuelta, la cual protagonizarán los dos candidatos que hubieren obtenido la mayor cantidad de votos en la 1ª vuelta.

Todo parece indicar que después de este domingo, se convocará a esa 2ª vuelta y que los dos protagonistas serán Gustavo Petro y Federico Gutiérrez. Esta opinión no será del agrado de los seguidores de Hernández, pero es mi percepción m uy personal.

Pero ¿de dónde ha salido este apoyo al ex alcalde de Bucaramanga? Yo siento que mucha gente, decepcionada precisamente por la polarización que perciben entre Petro y Gutiérrez, han optado por votar por una opción más hacia el centro, aunque siento que ese sentimiento ha llegado un poco muy tarde.

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿cómo votarían sus seguidores y los de Fajardo en una potencial segunda vuelta?

Pienso que habrá mucha gente que votará, como lo hicieron hace 4 años, en contra de la izquierda representada por Petro, a quien se le compara con el difunto dictador venezolano Hugo Chávez. Esto, a pesar de que él ha podido capitalizar en disidentes de varios partidos y movimientos tradicionales, que aún así, no han logrado que en la 1ª vuelta supere su techo tradicional, sin embargo, al igual que en las elecciones anteriores, volverá a capitalizar en el voto “anti uribista”, que a mi juicio ha crecido en Colombia.

En el caso de Fico, pienso que su principal ventaja, será la publicidad negativa que se le ha hecho al candidato de izquierda, sumada a la aprehensión que se ha transmitido desde la vecina Venezuela, a pesar de que no ha logrado despertar las pasiones que se necesitaba en los estratos mas bajos de la población.

Considero que el voto de Hernández y parte del de Fajardo se traducirá en un apoyo a Fico, aunque considero que una parte significativa sencillamente no acudirá a las urnas o votará en blanco.

Desde mi óptica, considero que si Fico se hubiera distanciado todavía más del expresidente Uribe Vélez hubiera podido proyectarse mas como un “outsider”, independiente y con una propuesta fresca, que es lo que necesita Colombia.

Este ha sido, quizás, el talón de Aquiles de Fico, quien debe recoger su manta, seguir proyectándose como la alternativa saludable, progresista y abierta que Colombia necesita.

Para ello deberá recordar que debe derrotar contundentemente a Petro tanto en la costa como en su nativa Medellín y Eje Cafetero, sin olvidarse de El Valle. Para lograr esto, debe promover que la gente salga a votar y convencerlos que él es la verdadera alternativa, no para ganarle a Petro, sino para rescatar a esa bella y querida Colombia.

Yo me sostengo en mi pronóstico de hace algunas semanas: Petro no será presidente de Colombia.

lunes, 14 de marzo de 2022

Y ahora, ¿para dónde va Colombia?

 

Hoy escuché a varios colegas comunicadores y a analistas políticos, hablar sobre el ejercicio electoral que se desarrolló en Colombia en el día de ayer. Coincido en análisis con algunos, con otros resulta extremadamente difícil cuando inician diciendo que Petro llegó de primero, Gutiérrez de segundo y Fajardo de tercero.

Dependiendo de con quien conversen, hubo varios ganadores. En lo que si hay una verdadera coincidencia es en el resultado de Francia Márquez Mina, del Polo Democrático Alternativo, quien a mi juicio se yergue como la primera gran ganadora. Mujer, negra, activista por el medioambiente, feminista, abogada y sin un significativo apoyo económico logra obtener el 2° puesto en la coalición que al final lideró Gustavo Petro, de la Colombia Humana.

Ahora le tocará a Petro cumplir su palabra para que “compañera de fórmula” en la candidatura del Pacto Histórico sea quien representa casi 1 millón de votos. Si no lo hace, se proyectará como alguien en quien, ni en eso, se puede confiar. Si efectivamente cumple, reduce sus posibilidades de poder acceder mayoritariamente a los votos más de izquierda que de centro, que lo más probable es que migren desde la Centro Esperanza, otra de las coaliciones que fueron a elecciones ayer.

La alianza Centro Esperanza, fue una de las grandes perdedoras de ayer. No solo obtuvieron menos de 3 millones de votos, todos juntos, si no que Sergio Fajardo, de la Alianza Social Independiente, no llegó ni siquiera a 1 millón de votos. Se aduce que este resultado fue producto de las peleas internas, la lucha de egos y el no proyectarse lo suficientemente sinceros, sumado a que, Fajardo no fue apoyado tan masivamente ni en su propia tierra, como se esperaba. Mi olfato me dice que, en vez de ganar, perderán gran parte del apoyo que recibieron.

La tercera de las consultas Inter partidarias fue la del Equipo Por Colombia quienes se destapan como una verdadera sorpresa electoral. Federico “Fico” Gutiérrez de Creemos Colombia, logró aglutinar a quienes se denominaban de centro y centro derecha; hizo una campaña inteligente, sin tantos sobresaltos y logró liderar el resultado de esta alianza, que dominó en un significativo número de las ciudades mas grandes de Colombia.

No nos llamemos a engaños… A diferencia de los que muchos han aseverado, esto no es un pre resultado de lo que sucederá en las elecciones de mayo y mucho menos en la proyectada segunda vuelta posterior.

Varios candidatos han manifestado su intención de aspirar al puesto que hoy ocupa Iván Duque, quien llegara originalmente de la mano de su mentor político Álvaro Uribe Vélez y que con su partido Centro Democrático, anunciaron que impulsarían la candidatura de Óscar I. Zuluaga, quien en las encuestas que se han hecho no termina de despegar y que, en los resultados de las elecciones en el Congreso, perdieron una gran cantidad de terreno también y fueron uno de los grandes derrotados.

 Han quienes dicen, sin embargo, que algo del respaldo de Fico, viene de las filas del Centro Democrático, sin embargo, como en el deporte, el “momentum” lo tiene Equipo Colombia. No veo al exministro Zuluaga, obtener un decidido apoyo que lo impulse a ser una fuerza real en las elecciones y no me extrañaría que el expresidente, se cambie y manifieste su apoyo a su coterráneo.

Por el otro lado están las candidaturas como la de Ingrid Bethancourt, que a mi juicio tiene las mismas posibilidades de ganar, que las que tengo Yo de ganarme la Lotto de Miami. La del exvicepresidente Germán Vargas Lleras, que podría alterar los resultados de los departamentos de “la costa” colombiana, pero allí se tendría que enfrentar a Álex Char, segundo lugar dentro de alianza y cuyos más de 700 mil votos, algún peso tiene.  

Sinceramente, no le veo mayores probabilidades a ninguno de los otros que se han postulado o manifestado su intención de aspirar a la presidencia.

Esto nos lleva a analizar, que pasarían con los votos de Centro Esperanza. A mí me enseñaron que las fidelidades en los partidos son efímeras y en muchas ocasiones dependen de ese péndulo electoral que inició a moverse ayer. Si Yo fuera Fajardo, cosa que no es así, Yo buscaría un acercamiento con Fico Gutiérrez para ver en los puntos en que hay coincidencias y trabajar una plataforma de consenso, que obviamente girará más hacia el centro derecha que hacia el centro izquierda. Lo cual, podría ser bueno, pues le permitiría a quienes le tienen pavor a un gobierno de izquierda radical apoyar a quien “tiene más posibilidades de ganar”. Ahora, una cosa, es lo que a mí me gustaría y otra lo que se permite hacer y decir en la 1ª vuelta.

No veo el techo de Petro elevarse considerablemente y veo la posibilidad de un fortalecimiento de la candidatura de Fico Gutiérrez, lo cual me lleva a vislumbrar una primera vuelta “interesante”, sin posibilidades de Petro de ganarla, como el preferiría, pues creo que sabe que tiene muchas mas probabilidades de perder que de ganar en la segunda vuelta. Sus niveles de “por quien no votaría” son muy altos, por lo que, desde mi balcón, “pondrá toda la carne en el asador” en 1ª vuelta.

Se que aún es muy temprano y no tengo la bolita de cristal, pero me atrevo a asegurar, que no veo a Petro como presidente de Colombia y que, en esta ocasión, le veo mas posibilidades al ex alcalde de Medellín para llegar al solio presidencial.

Lo que pase en el Congreso es otra historia y ahí si que habrá espacio para negociaciones. Al menos, así lo veo Yo.

domingo, 13 de febrero de 2022

¡LLegó la hora!

 

Como en Panamá últimamente hay que estar identificándose y sacando su “pedigrí” para poder opinar, me adelanto y advierto que soy un simple ciudadano, graduado de una de las 50 mejores universidades del mundo, nieto de un firmante del Acta de Independencia de 1903 y de una chola de las montañas de Chiriquí, hijo de un maestro de Calle 13 y de una profesora colonense. Uff, hasta que quedé cansado de tanta referencia.

Pero bueno, la verdad es que no entiendo por qué cada vez que alguien no está de acuerdo con otro o no tiene suficiente “cacumen” para debatirle, inicia una tanda de descalificación que mientras más lo hacen, peor quedan. Descalificar antes de debatir… ¡Que tristeza!

Las recientes cartas (y ahora vídeo) de Rubén Blades, han disparado una serie de “correas de bombitas de carnaval”, destapando la ignorancia de muchos de los que la escriben y otros sencillamente tratando de desviar la atención de quienes los leen y escuchan por las estupideces que defienden.

Hay que tener 2 dedos de frente para entender que uno de los 2 más grandes y exitosos cantautores de Latinoamérica no pueda vivir permanentemente en su propio país si quiere seguir siendo exitoso. Eso no le resta motivos ni razones para poder opinar sobre lo que aquí sucede (o se esconde). Erika, Olguita y Danilo tampoco residen permanentemente en Panamá y nadie puede decirnos que estos grandes artistas, que dejan el nombre de Panamá en lo más alto, no saben o no están pendientes de lo que sucede en Panamá. Me imagino que el día que lo opinen públicamente, también empezarán a ser personas “non grata” para quienes o repiten como papagayos o son parte de la misma corrupción que denuncia Rubén.

A algunos de lo que nos podemos dar el lujo de hacer análisis político, nos toca leer mucho y no sólo de nuestro patio sino de todo el mundo (aunque el maestro piense lo contrario). Con decirles que para poder opinar de las elecciones de EE. UU. me tocaba ver y leer medios como por ejemplo la cadena FOX, que evidentemente endiosaba al expresidente inmediato anterior. Aquí, de vez en cuando me siento a ver hasta 21 veces los criollos o leer los pasquines que nadie sabe a ciencia cierta como se adquirieron, para poder enterarme del otro punto de vista.

Dicho todo esto, coincido con Rubén en que en Panamá se necesita una transformación radical; lo que algunos han llamado una refundación del país. Lo que el candidato sonriente llamaba un “revolcón”. Necesitamos sacudirnos de encima la corrupción, la falta de valores cívicos, éticos y morales que nos carcome, la falta de transparencia en el desempeño de la cosa pública, la envidia, la desconfianza y las lenguas “viperinas”, unas a sueldo y las otras por querer seguir viviendo en esas miasmas en que nos han sumergido.

Nos hace falta aprender a escuchar y a demandar de nuestros líderes ideas sesudas, propuestas con soluciones a corto, mediano y largo plazo.

Para ello, los ciudadanos de bien, los que queremos un mejor país para nuestros hijos y nietos, los que luchamos para que hubiera libertad, justicia y democracia, los que promovemos y practicamos valores, los que quieren superarse a través de la educación, los que entendemos que no podemos regresar al autoritarismo, pero que no queremos vernos reflejados en otros países vecinos, tenemos la obligación moral de, al igual que lo hicimos hace 35 años, a participar, aunque sintamos algo de miedo porque sabemos que nos van a atacar; a hablar, aunque nos vilipendien; a escribir, aunque nos critiquen, porque este país es de nosotros.

No puede ser que nos sigamos vendiendo por una gorra, una bolsa de comida que se acaba en menos de 1 semana, por unos bloques que no sirven para edificar las bases de una familia sólida y con honor.

Necesitamos empoderarnos y ojalá no tengamos que llegar a lo que mi generación se tuvo que enfrentar para que todos podamos vivir con algo de tranquilidad. No podemos seguir siendo amenazados por la ineficiencia, el “juega vivo”, el “mientras no me cojan es legal” y el descaro por un lado y por el narcotráfico por el otro.

Al igual que muchos de ustedes, Yo quiero a este pedacito de tierra que me vio nacer. Quiero a mi familia y a mis amigos. Quiero a esas personas a las que por tantos años he servido de una manera u otra. Por estas es que vale la pena luchar.

¿Qué más tenemos que esperar los panameños para reaccionar? Nos están robando el país y muchos impávidos no dicen ni hacen nada y otros no permiten que los que queremos proponer y aportar lo hagamos por miedo a perder su “status quo” y sus prebendas.  Llegó la hora de no mirar para el otro lado. Llegó la hora de reaccionar y empezar a actuar.

Al menos, así lo veo Yo…

lunes, 16 de agosto de 2021

¿Crees que la corrupción no te afecta?

 La “caída” de Afganistán en manos del grupo terrorista Talibán, ha servido para varias cosas alrededor del mundo. Para los adoradores del ex presidente estadounidense Trump les ha dado un tanque de oxígeno para poder atacar la gestión del actual presidente Biden; infortunadamente para ellos, el pentágono aclaró que la decisión de retirar sus tropas había iniciado previamente a la toma de posesión del actual residente de la Casa Blanca.

Para los fundamentalistas criollos, incluyendo aquellos que no se ven como tal, los coloca en una encrucijada, pues sus pares extremistas acaban de tomar control del país, pero sus primeras acciones repercuten en la violación de derechos humanos, derechos de las mujeres y derechos de infantes. Bueno, la verdad es que estas medidas no antagonizan mucho con algunas de las de ellos, pero como la mayoría del mundo rechaza este tipo de acciones, no les gustaría que los compararan con aquellos.

Los políticos afganos, se comportaron iguales a los de casi todo el mundo. La diferencia es que ahora, el resto del mundo descubrió que vivían promoviendo la corrupción y de hecho varias cadenas internacionales, denotaban que estos sinvergüenzas habían huido con millones de “dólares” antes que los terroristas se tomaran la capital Kabul.

Los aliados bajo la batuta de los estadounidenses no comprendieron que no se le puede enseñar al perro a orinar como gato, pues no es un gato. Pretender que este país, empiece a pensar y, peor aún, a actuar como occidentales, solo porque manejan mucho dinero, está equivocado. Ese error lo hemos visto repetirse infinidad de veces en nuestra querida América Latina.

El mundo contempló “atónito” el despegue de los últimos “aviones de la libertad”, tal cual muchos fuimos testigos de las últimas horas de vida de Radio Caracas Televisión, algunos años atrás. Los países llamados “occidentales” cuya presencia en la capital afgana se trasladó hacia el aeropuerto, trataba, a veces en vano de evacuar no solo a sus connacionales sino a todos los afganos que les habían servido como intérpretes y guías durante los últimos 20 años y a sus familias inmediatas.

Las cárceles fueron vaciadas, la mayoría de los miembros de Al Qaeda, quienes casi de inmediato procedieron a buscar, perseguir y “eliminar” a sus carceleros y a quienes los habían traicionado. O sea, la famosísima “Convención de Viena”, quedó no solo bien guardada, sino que se sentaron en ella.

El mundo deberá prepararse y estar mas atentos que nunca, contra nuevos ataques, conspiraciones y atentados, de un grupo de fundamentalistas (no tengamos miedo de llamarlos por lo que son) musulmanes, que estoy casi seguro que ni en Alá creen. Que ahora gozan de privilegios, beneficios y compensaciones anteriormente inimaginables por ellos mismos.

El mundo debe unirse y empezar una negociación donde las cartas reflejen el interés para que se respeten los derechos fundamentales de todos, incluyendo mujeres y principalmente niñas; esto incluye el derecho a seguir educándose, a tener valor y a ser los seres pensantes que siempre han sido. Si el Talibán pretender integrarse y ser reconocido por el resto del mundo, deben estar dispuestos a integrarse a un mundo civilizado, donde todos tenemos los mismos derechos y privilegios.

El mundo debe nuevamente aprender de los errores cometidos en Afganistán, no en los últimos 7 u 8 meses, sino en los últimos 20 años. El ex presidente bocón se llena la boca diciendo que “si el hubiera sido el presidente” hubiera hecho tal o cual cosa y la pregunta del millón de dólares es: tuvo 4 años para hacerlo, por qué no lo hizo. Es el mismo disco de 78 rpm que escuchamos al otro expresidente de Panamá, que se la pasa prometiendo lo que el sabe que, no puede hacer, porque nunca promovió ni una sola ley ni una acción en beneficio del país. No tuvo la capacidad y no la tendrá, así pudiera aspirar 100 veces más. La lección por aprender por nosotros es muy simple: No se gobierna con la boca. Se gobierna con la cabeza y el corazón y para ellos se requiere de no solo inteligencia, sino de valores y estos se alejaron de este tipo de aprovechados populistas hace rato.

¿Todavía creen que la corrupción nunca los va a afectar? Ojalá nunca tengamos que correr detrás de un avión para poder huir del terror que surge de mantener parásitos en puestos de gobierno que no se merecen.

 

UN PAPA PARA TODOS

  La desaparición física del Papa Francisco logró que, los cerca de 1,600 millones de católicos en el mundo nos olvidáramos, aunque sea temp...