sábado, 26 de marzo de 2011

En nombre de la patria

Tomado de HORACERO.COM.PA

Editorial

Si el cónsul de Panamá en Canarias, Italo Afú Quiel, estuviese representando a otro país, su desliz de vestirse de mujer y pasearse con encajes blancos y rosados no tendría importancia. Ni siquiera su opción sexual o inclinación al disfraz femenino serían imporantes, sin ocupara el cargo.

No se está juzgado al cónsul por lo que quiera hacer con su vida personal o en el Carnaval, pero desde que fue nombrado en tan imporante cargo, representa al país las veinticuatro horas del día.

Preocupante la respuesta del Vicepresidente y Ministro de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Varela, quien resta importancia a un hecho grave que ha causado indignación nacional, inclusive en sus propias filas.

La reacción de Varela pareció más la respuesta de un jefe cubriendo los "pecadillos" de un viejo empleado leal, que las de un jefe de la diplomacia.

La actitud de Varela y la actuación del cónsul afectan la imagen del país, pero también al Presidente Ricardo Martinelli, el principal responsable de las relaciones internacionales del país.

Al Mandatario, en su sano juicio, le corresponderá evaluar lo acontecido y aplicar lo que dice la ley y los decretos correspondientes.

lunes, 21 de marzo de 2011

!Esta vaina se acabó!

Excelente artículo escrito por mi amigo, el ex embajador Ricardo Alemán, sobre un gran hombre que éste país pierde...

http://www.laestrella.com.pa/online/impreso/2011/03/21/esta_vaina_se_acabo.asp

prensa.com Panamá - opinion

Excelente artículo de mi amigo Alejandro Fernández!!!prensa.com Panamá - opinion

viernes, 29 de octubre de 2010

A corregirlos "en vivo" - L A ESTRELLA DE PANAMÁ

A corregirlos ‘en vivo’

JUAN B. MCKAY A.*

Realmente es una verdadera vergüenza, si así le pudiéramos llamar, a lo que se ve todos los días en los medios de comunicación social. No me refiero a la programación (eso requeriría todo un libro y no solo un artículo), sino a cómo hablan los presentadores de programas, invitados a programas, autoridades del gobierno y, lo más triste, maestros que diariamente deben enseñarles a nuestros hijos la forma correcta de expresarse.

Cada mañana nos vemos sometidos a ‘hunos’ del lenguaje que se paran frente a una cámara a supuestamente informar, comentar u opinar sobre noticias o sucesos que nos interesan a todos y masacran nuestro lenguaje con lo que dicen.

Es común escuchar los ‘hubieron’, ‘mas sin embargo’ o el funesto ‘dequeísmo’ que nos agobia. Pero no paran ahí, la semana pasada escuché a un diputado de la provincia de Bocas del Toro hacer referencia a que ‘nos trayieron’ tal y cual cosa. Se me revuelve el estómago cuando leo los ‘atravez’ o cuando se comen las ‘eses’, o cuando cambian ‘a ver’ por un ‘haber’ que no cabe.

Recientemente una presentadora del noticiario estelar de un canal de TV, comentaba que ‘estaría al pendiente’ de un resultado; ¿y qué decir si hay un reportero hablando en algún lugar donde hay ruido o música a su alrededor? Empieza entonces la animación de baile y la consecuente gritería. Lastimosamente nunca les enseñaron que no importa el ruido de ambiente, debe imperar el control y nunca gritarle al micrófono, éste debe recoger la voz de quien habla correctamente, de lo contrario debe exigir uno que sirva.

Y no sé cómo describir cuando los reporteros se refieren a ‘ciudadanos asiáticos’, como si ésta fuera una nacionalidad. Pregunto: ¿por qué no referirse a ciudadanos chinos, si eso es lo que son?

¿Qué podemos decir de aquellos comentaristas o presentadores de programas que invitan a una personalidad para hablar sobre un tema específico, pero no se toman el trabajo de leer información de referencia sobre el tema y, por considerarse ‘eminencias’ en todos los temas, improvisan tal cantidad de barrabasadas que dan pena.

Lastimosamente les pasa lo mismo a altas autoridades de todos los gobiernos; hasta ministros de Estado y presidentas se escuchan lanzando dardos a nuestro maltrecho lenguaje, a pesar del séquito de relacionistas públicos y asesores de imagen que contratan. Otro problema que tenemos los panameños, es que, por querer ser ‘diferentes’ o quizás más sofisticados, hemos creado un nuevo sonido y letra en el idioma. Hemos decidido cambiar la ch por las dos letras s y h juntas. O sea, decimos osho y leshe, en lugar de ocho y leche.

Más recientemente, como la nueva moda es transcribir al pie de la pantalla con el generador de caracteres lo que los invitados dicen en cámara en noticiarios y programas matutinos (lo cual de hecho me parece práctico), las ‘horrores’ ortográficos que se ven son tan grandes o a veces mayores que los que se oyen.

Ahora, me hago la pregunta: ¿qué pasaría si los presentadores de programas corrigieran in situ a los invitados que cometan estas aberraciones gramaticales? O viceversa, que los invitados corrijan a sus anfitriones. ¡Que les dé vergüenza y se preparen mejor!

No es justo que las nuevas generaciones sigan acostumbrándose a hablar y escribir de la manera que, quienes estamos llamados a servirles de ejemplo, abusamos de la rica lengua de Cervantes.

*COMUNICADOR SOCIAL.


http://www.laestrella.com.pa/mensual/2010/10/29/contenido/294406.asp

domingo, 8 de agosto de 2010

Hay que tener orgullo (La Estrella de Panamá - Viernes 6 de agosto de 2010)


Por regla general trato de ser amplio, quizás un tanto conservador, pero abierto a nuevas y mejores ideas; pero hay algunas cosas que no entiendo, no por bruto o ignorante, sino porque no me hacen sentido. Por ejemplo, no entiendo cómo alguien puede pensar que un organismo deportivo ubicado fuera de Panamá, pueda dictar reglas sobre cómo debemos gobernarnos los panameños. No entiendo cómo ese mismo organismo deportivo puede amenazarnos y los borregos debemos quedarnos callados.

Me refiero, obviamente, al reciente pronunciamiento de la organización que organiza los Juegos Bolivarianos y/o la organización deportiva regional, la cual sugeriría que por el Gobierno Nacional acatar los fallos de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) podríamos, no solo perder la sede de los Juegos Bolivarianos del año 2014, sino que podría suspenderse la participación de Panamá en competencias deportivas en general. O sea, ¡éste organismo pretende mandar más en Panamá que La CSJ!

Debo suponer que éstos ‘distinguidos’ dirigentes deportivos no vieron la transmisión o el video del abucheo (más grande que el que se le ha dado a cualquier presidente de la República en función) que le dieron al ex presidente del Comité Olímpico de Panamá (COP), quien se vio forzado a reducir el discurso que traía preparado para inaugurar los Juegos Centroamericanos, que tan exitosamente fueron organizados en Panamá. Esa misma persona es, junto a otros sinvergüenzas, a quienes los panameños rechazamos categóricamente, pues han tenido al deporte nacional sumido en la peor ‘era negra’ que recuerdo. Solo florecen atletas, muy individuales, que no requieren del respaldo de ésta viciada dirigencia.

Lastimosamente el último presidente del COP, representando a ése grupo, pese a ser una persona honesta y trabajadora, se ha visto envuelto en ésa vorágine deprimente, que no ha hecho otra cosa que provocar la decepción a quienes nos gusta y hemos practicado el deporte. Ojalá y los buenos dirigentes recapaciten y depongan sus intereses personales, para que, bajo una dirigencia justa, honesta y capaz de soportar cualquier áudito, empiecen a reconstruir los caminos que llevaron a nuestros deportistas a ocupar posiciones cimeras en nuestras justas regionales y a fomentar la formación de nuevos Irvings, Edgars, Eileens y tantos otros que buena gloria dieron a nuestro país.

Ojalá el gobierno no ceda ante el chantaje al que están acostumbrados esos viejos dirigentes, que se valen de sus igualmente viejas amistades para amenazarnos. Si nos tenemos que quedar fuera de éstas competencias por dos, cuatro o siete años, pues nos quedamos afuera, pero guardamos nuestro honor y orgullo como nación y pueblo luchador. No hay dos comités olímpicos, solo dos grupos disputándose su dirigencia y mientras tanto los atletas son los que sufren. Pensemos en éstos deportistas, en nuestra juventud y en nuestro querido Panamá.

UN PAPA PARA TODOS

  La desaparición física del Papa Francisco logró que, los cerca de 1,600 millones de católicos en el mundo nos olvidáramos, aunque sea temp...