martes, 14 de marzo de 2023

Todos deberíamos querer tener ‘Sangre Azul’

 


La Prensa forma parte de

The Trust Project


Mow Player
Escuchar Articulo
00:00
00:00
00:00

Inicio confesando que soy fanático del programa de la televisión estadounidense “Blue Bloods” que se traduciría literalmente como Sangres Azules al español, el cual trata sobre una familia de ascendencia irlandesa en Nueva York, en la que la gran mayoría de sus integrantes son o han sido parte de la policía o de la Fiscalía General de la ciudad.

Más que ser un programa de policías, de bomberos o de médicos, como los que se han popularizado últimamente, es un programa que combina magistralmente valores religiosos, cívicos y morales. Por encima de la violencia que pudiera percibirse en algunos capítulos de la serie, se destaca el valor de la familia que funciona, al igual que en la tradición escocesa, como clanes. O sea, familia extendida.

Dentro del programa, que se transmite desde la temporada de 2010, se detectan personajes como un abuelo viudo, un padre que es el actual comisionado de la policía y varios hijos con caracteres diferentes, así como sus respectivas parejas e hijos.

Si me preguntaran, tendría que resaltar el valor de la ética que imprimen todos los personajes. A diferencia de algunos de los criollos que detienen injustamente a conductores aduciendo exceso de velocidad, o los que improvisan retenes o “controles” o como los quieran llamar y donde la violación de la ley es un negativo tan grande, como el deseado por los que hemos sufrido del covid-19 en algún momento.

Varios de los capítulos del programa que he visto, muestran casos de narcotráfico, migración, abuso familiar, tráfico de personas y otros que hacen de la serie una divertida y relajante oportunidad de ver un programa sin abusos. A pesar de que las protagonistas mujeres son espectacularmente bellas, no se abusa del tema sexo ni se menosprecia a la mujer.

La verdad es que refleja una realidad de la ciudad que ha sido reconocida por ser la “capital del mundo”, donde residen personas provenientes de casi todos los rincones de un mundo “complicado”, pero una ciudad que siempre ha tenido ese encanto que hace que uno quiera regresar.

Si estos habitantes del mundo han logrado convivir en la “gran manzana” que también tiene sus altas y bajas, ¿por qué será que no logramos superar las barreras, el extremismo, la intolerancia, la falta de respeto y la deshonestidad que nos agobian en muchos de nuestros países, pero cuando vamos a estas exuberantes metrópolis nos ajustamos a sus reglas y condiciones?

Si hacemos un paralelismo con cosas que suceden en algunos países, en el programa vemos a un alcalde que le pide “favores” al comisionado, políticos locales que quieren abusar de la condición de su posición para darle la vuelta a un sistema que a veces permite que la sinvergüenzura prevalezca sobre la verdad y la integridad de funcionarios.

Sin embargo, vemos a los miembros de la familia Reagan que levantan la cara, afrontan sus responsabilidades con honor. No sucumben ante pandillas, políticos, amigos o vecinos, a veces pagando las consecuencias de esta rectitud. Me imagino que habrá quienes dirán que “igualito que en mi país”. Y eso me recuerda esa valiosa frase que reza: Integridad es hacer lo correcto cuando nadie nos está viendo.

A mí me gustaría ver un cuerpo de policía en Panamá que respete al ciudadano, que valore la vida, que proteja los derechos de los panameños y extranjeros que residen aquí; que valore a la comunidad que paga sus grandísimos salarios y que sobre todo practique esos valores cívicos, éticos y morales que deben regirnos a todos, pero mas a ellos que como “agentes del orden público”, porque no son autoridad competente (salvo ciertas excepciones en momentos específicos), deberían comportarse de manera ejemplar.

Los panameños no queremos regresar a la nefasta época de la dictadura militar que desgobernó a Panamá por tantos años. Queremos una fuerza policial con valores. Que pueda combinar la ética, el respeto y la honestidad, con la mano firme para luchar contra el crimen, no sumarse a él. Queremos tener el derecho de poder caminar en una ciudad segura y donde, los empresarios, no tengan que pagar una “cuota de seguridad”, ni regalar comidas, ni pagar adicional (como sucede en partidos de fútbol o conciertos), para que ellos y sus clientes se sientan seguros y podamos retomar el estilo de vida que se tuvo otrora en este bello país.

Casi todos los programas finalizan con la familia, cualquiera sea su composición, sentados, agradeciendo por los alimentos que van a recibir, mientras se felicitan o reprochan, con el respeto que todo “buen padre de familia” debería tener. Ojalá también, como buenos ciudadanos pudiéramos recuperar algunas de esas buenas costumbres que, como comer todos juntos, aprendimos de nuestros abuelos. Así también hacemos grande a Panamá.

¡Me quiero bajar ya!

 


La Prensa forma parte de

The Trust Project


Mow Player
Escuchar Articulo
00:00
00:00
00:00

En casi todas las reuniones donde he coincidido con amigos, los tema del día son la política y el futuro de Panamá. En pocas ocasiones escucho a alguien hablando con optimismo del futuro del país. 

Esto es peligroso, pues de tanto decir que la cosa está mal, nos lo vamos a creer; así como se ha creído que puede repetir, el que decía que “tendría más plata que Stanley”, que pedía que logolpearan a él y que ojalá se encontrara con su “cuco” enfrente para “sacarle la ….” y adivinen qué: terminó lejísimo de la fortuna del patrón, cuando apenas lo “tocaron” corrió a esconderse y luego a “cubrirse” con cuanto certificado médico pudo encontrar y cuando tuvo a su “rival” enfrente, le salió huyendo, como el cobarde y charlatán que es.

En carnavales vimos a quienes no les importó las restricciones que había impuesto el Tribunal Electoral y vimos sus fotos y nombres hasta en los carros alegóricos de las reinas. Quiero confiar que el Tribunal Electoral (TE) y la Fiscalía Electoral, harán su trabajo y multarán ejemplarmente a quienes no respetaron las reglas del juego.

En otras esferas se habla de la economía en Panamá y la clase de finanzas que encontrará quien resulte electo en las elecciones de mayo de 2024. Hay preguntas sobre si perderemos el grado de inversión. ¿Qué va a pasar con el programa de IVM de la Caja de Seguro Social? y, si los pensionados seguirán cobrando o no. ¿Habrá que emitir más deuda y si esta nos costará más cara que antes?

También hay quienes preguntan que si no pudieron controlar la “inversión” de los políticos en los carnavales, que nos garantiza que lo podrán hacer para las elecciones y que se cumpla el código electoral.

Todo esto se suma a la incertidumbre que se ha sembrado sobre quienes serían los elegidos para convertirse en posibles candidatos presidenciales. Y digo posibles, pues los partidos tendrán luego de electos, unos 2 o 3 meses más para “negociar” alianzas, lo que pudiera significar que la oferta de candidatos pudiera verse reducida a un puñado de nombres.

Creo que en este momento nadie tiene nada seguro. Hay un candidato que, a pesar de que su partido le ha “garantizado” la candidatura, pudiera verse sorprendido, pues muchos de sus miembros han manifestado desconfianza en su capacidad de liderazgo real y pudieran considerar otro candidato, inclusive fuera del partido.

Otro de los partidos, pareciera que, como decía mi hermano Justo Fidel Palacios, debe superar una pelea inicial de 10 rounds, para luego ir a pelear otra de 12 rounds y finalmente buscar el campeonato en una de 15 rounds (ya sé que no existen más). Lo bueno es que todo parece indicar que una vez con el título en la cintura, se le sumarían un excandidato con un partido debilitado y posiblemente un par de las “bisagras”. La diferencia en esta ocasión sería que, una de esas bisagras pudiera estar más aceitada que las demás.

Entre los mal llamados independientes, lo más probable es que los 3 ganadores de la lotería a la que los ha forzado el TE, vengan de partidos políticos; un 4° podría ser sorpresa. La libre postulación se ha convertido en un calvario para quienes aspiran a una candidatura por esa vía, pero aún así, la cantidad de personas que han firmado, superó lo que muchos predecían; esto reafirma el hartazgo que existe hacia los partidos tradicionales de parte de un segmento importante de la población votante.

Tengo el “presentimiento” que de estos 3, lo más probable es que por lo menos uno o dos no terminen la carrera del 5 de mayo; en la forma como fue diseñado el sistema, llegar será casi como ganarse el “Megamillions” de la lotería de Estados Unidos. Paralelamente hay otro candidato que no lo veo haciendo alianzas y por ende con problemas para ganar.

Aún así, el año electoral llegó con el año nuevo y con incertidumbre por el futuro de nuestra querida Panamá. Y, la pregunta que tendríamos que hacernos es: ¿De verdad es necesario este desgaste?

No sabemos a ciencia cierta ni siquiera cuantos somos, gracias al que quiere meternos la mano en el bolsillo, pero les garantizo que la mayoría de los panameños en los 4 días de desenfreno previos a la cuaresma de los católicos, ni pensaron en quienes serán los próximos presidente, diputados, alcaldes o representantes, y que recibirán un país lleno de problemas y que estos deben regirnos en búsqueda de una mejor educación, una mejor salud y mejores oportunidades de empleo.

Panamá está como uno de los carruseles en que nos montábamos de chicos, con los caballitos dando vuelta velozmente y, sinceramente, como varios, ya me quiero bajar

jueves, 15 de diciembre de 2022

De nuevo ¡Teletón!


 

Este viernes como es tradición, se da inicio al evento que une a todos los panameños, la Teletón 20-30. Evento que organiza una organización cívica y de servicio que, desde su fundación, se ha identificado con las necesidades de las clases mas necesitadas del pueblo panameño.

Las diferentes generaciones de jóvenes que hemos formado parte de este club cívico igualmente hemos sido parte de acciones de civismo que van desde los eventos del 9 de enero, la lucha por la libertad y la democracia de los años ochenta, así como la promoción de los valores cívicos y morales.

Hoy una nueva generación presenta un proyecto que incide directamente en el que, en su momento, fuera descalificado (como nos encanta hacer a los panameños) y denominado un “Elefante Blanco” en la administración del Dr. Belisario Porras. Hoy, los panameños tenemos la suerte de poder disfrutar de variados servicios, varios de ellos se brindan gracias a la generosa donación de todo un del pueblo que se une en una causa común, como pocas veces se logra unir a los panameños y a los que han escogido este pedacito de tierra como su hogar, a través de la Teletón 20-30.

Estas inversiones incluyen la maternidad, la sala de urgencias, la sala de tratamiento de pacientes con epilepsia, así como la sala de urgencias y el edificio de clínicas del vecino Hospital del Niño, entre tantas otras.

Hoy el Hospital Santo Tomás, quizás el mejor equipado para el tratamiento de traumas, requiere de un “quirófano mixto” que pueda ser utilizado para tantas cirugías que se necesitan hacer y no se da abasto en el actual nosocomio y que además acelere el proceso para que todos los pacientes que así lo requieran no tengan que esperar tanto para ser operados.

Hace muchos años, en una conversación con nuestro querido Monseñor Rómulo Emiliani, me compartió una frase que hoy sigue redundando en mi cabeza: “Algún día no serán necesarias las organizaciones sin fines de lucro que brindan asistencia al pueblo, mientras tanto sigamos trabajando en ellas”.

El trabajo de ese grupo de jóvenes que sacrifica, familia y trabajo, para poder organizar un evento de calidad, que sirve como marco para que en esas “27 horas de amor” todos nos unamos por esa causa común, es inmensurable y se hace con todo desprendimiento y la mejor buena voluntad hacia un pueblo necesitado.

Hoy, comparto mi granito de arena y les solicito que sean parte de estos logros, que no son de Activo 20-30, sino de esa gran masa que se logra unir como un haz de esperanzas para ricos y pobres, grandes y chicos, sin importar su género, edad u origen, puedan tener la oportunidad a una vida más digna, más justa y confortable.

 

domingo, 27 de noviembre de 2022

Lecciones del Mundial

 


El campeonato mundial de fútbol, que se desarrolla en Catar, lleva apenas una semana de iniciado, pero ya nos está dejando algunas lecciones que todos debemos tomar en cuenta y aprender.

1.     Para la FIFA, la primera lección: “La plata no lo es todo”. No importa cuanto “ofrezca” un país, se debe evaluar lo que le conviene al deporte y a su afición a la hora de escoger la(s) sede(s) de los próximos mundiales. Entre otras cosas, no es justo que se vean estadios con muy poca asistencia de público.

2.     Recordar que el fútbol, es un deporte que se juega con balón “redondo” y que no importa que tan “grande” sea una selección o que tanta trayectoria tenga en mundiales, las mas chicas los pueden sorprender. La humildad es el mejor valor para practicar entre los grandes.

3.     Que llegar a un mundial de fútbol es un gran logro para los jugadores y para el país a quienes representan. Desmeritar el esfuerzo que se hace para que podamos ver el mejor fútbol del mundo, es ser mezquinos, egoístas y hasta envidiosos.

4.     Que no importa de cual continente venga una selección, los resultados nos están demostrando que no se debe menospreciar a ningún equipo representativo de países que tradicionalmente no han alzado la copa del mundo.

5.     Que gritarle o insultar a la televisión, no va a cambiar un fallo de parte de los árbitros que, como humanos pueden equivocarse.

6.     Lo que no se debe tolerar es cuando estos mismos árbitros pitan decisiones alejadas de la realidad o del reglamento, por el simple hecho que sea mas conveniente para la taquilla o el rating.

7.     Que ver los partidos, sin importar a qué hora se presenten, debería ser un compromiso obligatorio para todos los jugadores de los países que no clasificaron.

8.     Que cambiar de época la celebración de los mundiales no es muy conveniente, especialmente para los jugadores que llegan mas cansados, por haber estado participando más recientemente, de las respectivas ligas donde juegan regularmente.

9.     Que hay que aplaudir la introducción de la tecnología en los fallos que anuncian los árbitros y oficiales de los partidos.

10.Que pensar que jugar al nivel que se disputa un mundial, participando de “birreas” del barrio, sin una instrucción correcta, es tener sueños de opio.

11.Que la empresa privada y los gobiernos podrían combinarse para fomentar la creación de escuelas de fútbol, que eventualmente se conviertan en la cuna de mejores jugadores para, por ejemplo, nuestro país.

12.Que hay algunos narradores de partidos que eran y siguen siendo insoportables. Especialmente en países que están convencidos que son “potencia mundial” y si no fuera por la “ayuda” de los árbitros, no podrían estar en estos encuentro mundialistas.

13.Que la FIFA podría, en lugar de aspirar a recortar el intervalo entre mundiales del cual se ha conversado, podría promover un “mundialito” en el cual, por invitación, participen exclusivamente los países que no lograron clasificar al mundial.

Estas son algunas de las lecciones que he podido percibir que nos está dejando el mundial de Catar.


lunes, 18 de julio de 2022

¿Qué puede pasar en Panamá?

 

A raíz de la crítica situación que se vive en Panamá, han aparecido toda clase de propuestas o sugerencias de qué se debe o no se debe hacer, para buscar una solución a un problema que no inició hace 3 semanas, tiene aristas desde hace mas de 10 años.

Los que pensábamos que la pandemia iba a hacernos tomar un poquito de conciencia sobre la realidad nacional, nos equivocamos y hoy vemos nuevamente reflejados los diferentes Panamá, que existen y que son una realidad, pero que mucho se siguen negando a ver y a tratar de conjugar.

En Panamá no necesitamos una lucha de “clases” como a muchos les gustaría que hubiere. Los cierres de vías, manifestaciones y protestas de las cuales hemos sido testigos en las últimas semanas, nos han impactado a todos, así como afectó la inacción del gobierno central, durante toda la 1ª semana de la crisis.

Es mi opinión que el detonante de lo sucedido fue por un lado el vídeo de la fiesta de celebración de los diputados brindando y burlándose del mismo pueblo que los eligió y por el otro, la fiesta de cumpleaños de la rectora en Chiriquí, que le sacaba la lengua a todo el mundo mientras “tiraba besitos” a los que la apoyaron para hacerla.

La génesis inicia mucho mas allá, con un expresidente que se dedicó a debilitar todas las instituciones del país; no respetó ni siquiera el Canal, que es considerado como nuestro principal recurso. Esto ha permitido que las instituciones que deberían velar por los intereses de la mayoría, no lo hagan y cuando alguno resuella, lo hace tardíamente.

Otro gobernante que no hizo a lo que se había comprometido; recibió una economía agobiada en deudas y cuando terminó, dejó la economía supremamente magullada.

Y llegó el siguiente, que entre la pandemia y la corrupción lo que mas recordaremos fue el nivel de endeudamiento que deja y peor aún, que no se usó para proponer una recuperación mas rápida, sino que la malgastó en contratar amigos y allegados los cuales no aportan nada ni a la economía ni al país.

Con esta situación frente a todos, el interior del país detectó el talón de Aquiles del gobierno y se dio cuenta que los cierres de calles y avenidas era lo que se requería, para que el gobierno atendiera sus demandas. Y estilo pre-república, desde fuera de la capital hacia ella, inició una serie de manifestaciones que, a pesar de aún no haber finalizado, tienen a un segmento del país muy afectado y seriamente debilitado.

Los ciudadanos palpamos un desconcierto, no solo de parte del gobierno, sino de las mismas fuerzas vivas que están afectando la circulación a nivel nacional.

Hay un nivel de desconfianza tan grande, que hay sectores que desconfían hasta de la propia Iglesia Católica, otrora garante de la confianza ciudadana.

¿Qué se puede hacer?

Iniciar por el principio… Los manifestantes inician pidiendo ajustes en 3 rubros: Gasolina, Alimentos y medicamentos. A duras penas, se ha logrado un consenso en el primero.

Yo les propondría a las partes en conflicto lo siguiente:

1ª Etapa:

-         El gobierno central ordena el cese de los contratos de todas aquellas personas que hubieren sido recomendados por los diputados de la nación.

-         El gobierno central ordena la destitución (o renuncia para que no se vayan tan ofendidos) inmediata de los jefes de las carteras de salud, gobierno, desarrollo agropecuario, obras públicas, seguridad y turismo.

-         Las organizaciones que mantienen afectado el tránsito vehicular, se comprometen a abrir TODAS las vías afectadas en un horario especial, que podría ser de 6-8 a.m. y de 5-7 p.m. de manera que pueda transportarse alimentos de primera necesidad, combustible, medicamentos e insumos médicos de uso en clínicas y hospitales a nivel nacional.

2ª Etapa:

-         El gobierno central accede a sentar a sus mas calificados representantes para abrir una sola mesa de negociación nacional, en el lugar que sea determinado por las organizaciones en conflicto.

-         Las organizaciones involucradas, se comprometen a sentar en las mesas de negociación a sus dirigentes mas capaces y que cuenten con la capacidad de negociación y aprobación de acuerdos.

-         A la Asamblea Nacional se compromete a eliminar radicalmente sus planillas 172 y 080 dentro de los próximo 10 días.

-         Los empresarios que venden productos de alimentación se comprometen a, mientras dure la crisis mundial iniciada por el petróleo, a que su ganancia se vea reducida a la mitad, para que, de esta manera, el consumidor final solo le corresponda asumir la mitad del incremento producido.

-         Se garantice la libre movilización de la población a nivel nacional, sin retenes ni cierres de calles por un espacio mínimo de 60 días.

3ª Etapa:

-         Se debe establecer una mesa permanente de negociación que deberá reunirse no menos de 2 veces al mes por un espacio de 6 meses, de donde deberán salir propuestas para que el costo de la vida se pueda reestablecer a medida que la crisis mundial se vaya aliviando.

4ª Etapa:

-         El gobierno central deberá convocar a un gran plebiscito nacional para dentro de un máximo de 3 meses, donde se formule una sola pregunta: ¿“Quiere usted que se convoque a una Asamblea Constituyente”?

 

Todo lo demás se puede negociar y así promover las mejores cosas para nuestro Panamá.

Este país es de todos y todos tenemos la obligación de velar por él. Trabajemos en la conciliación y en la unión de nuestra gente, incluyéndonos a nosotros mismos.

¿QUÉ PASÓ EN COLOMBIA?

 



Lo sucedido en Colombia el domingo, debe llamarnos la atención a todos. Aún no “enciende las alarmas”, al menos todavía no

Lo que si es cierto es que Colombia sigue siendo un país dividido. Un gran destino turístico. Un país de gente ingeniosa y trabajadora. Un gran país.

Los que vimos la contienda desde fuera, nos dividimos en 2 bandos: Uno de desconfianza y el otro de esperanza. La realidad es que el martes muchos colombianos se tendrán que levantar, hacer largas filas para tomar un autobús, laborar las mas de 8 horas que se les exigen y regresar tarde a sus casas para tratar de compartir un corto tiempo en familia. Los otros, llegarán un poco mas tarde a sus trabajos y tratarán de desmeritar el triunfo de Petro, discutirán con sus amigos sobre lo que se hizo o no se hizo mal y darán recomendaciones (tal cual lo hacen cuando pierde su equipo de fútbol el domingo anterior).

¿Que hay dos Colombias? Claro que las hay. Y cuidado que un par más. ¿Qué Colombia es uno de los países más desiguales del continente? También es cierto. ¿Que los políticos tradicionales, no han querido darse cuenta? Cierto. ¿Qué lo van a aceptar? De esto, no estoy tan seguro.

Hasta una semana antes del día de las elecciones, Rodolfo Hernández iba a ser el próximo presidente. Las 3 semanas desde la 1ª vuelta fueron fatídicas para él. Por un lado, Petro concentró su campaña en dejarse ver como el anti uribista por excelencia, lo cual no le costaba mucho. La campaña del “ingeniero” no hizo gran cosa. Encima la salida de los “Petrovídeos” no tuvo el impacto que esperaban, no así la fiesta en el yate que pintó al candidato como un playboy (error de previsión). 

Todo esto fue caldo de cultivo para que los que le tienen miedo al expresidente Uribe y un segmento de los indecisos votaran por el riesgo que pudiera significar Petro, como el menos malo de los 2.

El viernes pasado, conversando con un muy buen amigo colombiano residente en “la costa” le comentaba que amigos me habían manifestado su intención de voto: Voto por Petro por convicción, otros votarían por miedo a otro gobierno uribista, otros votarían en blanco y otros votarían por “el ingeniero” por miedo a que Colombia se convirtiera en otra Venezuela. Lo interesante era que sólo uno de con quienes hablé votaría con Rodolfo por convicción. Eso me hizo llegar a la conclusión que Petro podría ganar, contrario a lo que Yo mismo había afirmado anteriormente. Pensé que sería mas apretado, pero mas de 700.000 votos es significativo.

¿Qué viene ahora? Dudo que haya una migración desmedida de población o de capitales. Al menos por ahora. Habrá que esperar a ver cuáles son las medidas que tome el nuevo gobierno.

Mientras tanto, la región y en especial Panamá, debemos mirarnos en ese espejo. El populismo de izquierda y de derecha son malos. Conducen a un autoritarismo, como el que vemos en otros países vecinos. Hay quienes dirán “Panamá no es Venezuela” y me imagino que ahora dirán que tampoco es Colombia. La realidad es que tenemos los mismos ingredientes para el mismo sancocho.

Si no lo queremos ver, “será nuestro problema”. Aquí tenemos diferencias sociales, que se “descubrieron” durante la pandemia, pero hay ciegos que aun así no las quieren ver. Los genios economistas del “Charro Mexicano” no tienen la menor idea de lo que hablan. El clientelismo es pan para hoy y hambre para mañana.

Nadie sabe lo que pasará en Colombia y mucho menos en Panamá, pero si las alternativas que nos ofrecen son uno que cree que la plata lo compra todo (que a lo mejor ni candidato será), otro que no sabe si va para adelante o para atrás, otro que habla y no propone y otro que muchos ni le creen ni respetan, cuidado “nos sale una bruja” y no necesariamente será de Monagrillo, como le gustaban al inolvidable Moyo Icaza.

 

 

 

sábado, 11 de junio de 2022

¿QUEREMOS UN MEJOR PANAMÁ?

Las últimas semanas han sido semanas que, debo confesar, me siento un tanto decepcionado. No importa desde o hacia donde se vea, hay falta de valores. Yo soy un optimista y siempre trato de ver el lado bueno de las cosas, pero el entorno en el que vivo me sigue empujando a dejar de ver la luz al final del camino.

A veces siento como que el mundo conspira contra la gente buena; aquellos que queremos ver un mejor país. Se tiene esa sensación de estar montado en un autobús del cual nos queremos bajar, pero entre la velocidad con la que maneja el chofer y la cantidad de gente subiendo, pareciera que no hay oportunidad de bajarse. Y peor aún, si lograra bajarme, ¿hacia dónde iría?

De solo pensarlo, termino agotado y frustrado, pues hay quienes hemos venido abogando por un país mas decente, donde se permita desempeñarme en la labor que así haya escogido y podamos escoger con quien hacerla; no como pasaba en la época de la dictadura con los militares, o más reciente de un expresidente, que, si no eras su socio, no sólo no te daban el permiso para desarrollar tu negocio, sino que te robaban la idea y te dejaban por fuera.

Yo no necesito que nadie me ponga dinero en mi bolsillo. ¿Por qué? Porque prefiero ganármelo de manera honrada y como dice la Biblia “con el sudor de tu frente”, en este caso con el de mi frente. Tal cual como me lo enseñaron mis procreadores, humildes educadores de Calle 13 y Calle 14 San Felipe, que estaban convencidos que en la educación está el futuro y así se lo enseñaron a sus hijos y Yo a las mías.

Muchos critican a quienes cada 5 años, no necesariamente eligen a los mejores, para los puestos de quienes están supuestos a dirigir esta nación, que a muchos ha visto nacer y a otros los ha acogido, cuando en sus naciones abusaron de la confianza que se les había concedido a sus dirigentes; ojo, que las migraciones no empezaron hace 10 años, sino mucho tiempo más atrás.

Los mismos que critican, no hacen nada por mejorar el intelecto de a quienes critican, pues a muchos les conviene mantenerlos sin educación y otros, están muy ocupados tratando ya de sea sobrevivir o enriquecerse. Y con esto no estoy planteando una lucha de clases, como los politiqueros acostumbran a hacer para pescar en río revuelto, sino que estoy apelando a la conciencia de todos y cada uno de quienes queremos volver a ver a un Panamá próspero, beligerante en la esfera mundial, educado y con ganas de servir al prójimo.

No es con leyes como la que fuera aprobada recientemente por nuestra Asamblea Nacional, donde se eliminan los valores cívicos como se va a salvar a este país. Es que estos son los valores que deberíamos rescatar, fortalecer y exhortar a practicar cada día en nuestro diario vivir. Por el contrario, es recurriendo a las aulas de las escuelas donde deberíamos tener educadores con mayor capacitación, para que puedan inculcarle, en la práctica aquellos valores, los cuales se inician en casa, pero que deben reforzarse en la vida cotidiana, fuera de esa casa.

No es con engaños, insultos, agresiones, persecuciones y acusaciones como se va a poder rescatar a Panamá. Tenemos una posibilidad de formular nuestra propia receta, donde se rescate la institucionalización de todos los poderes del estado y consecuentemente del país, la cual tiene ya un buen rato siendo mancillada a diestra y siniestra por quienes deberían estar trabajando por el engrandecimiento del país.

Todos tenemos algo que aportar. TODOS. Pero no es viendo para el otro lado, o confiando nuestra responsabilidad a un “líder salvador” o mesías que vendrá con una varita mágica a rescatar a la nación de las fauces de la izquierda o de la derecha o a través de un líder que promueva el populismo; esto les ha sucedido a varios de nuestros vecinos y hoy, por ejemplo, tiene a Colombia en la encrucijada de decidir entre candidatos que se asemejan hasta cierto punto a un Richard Morales y a Ricardo Martinelli.

Aún tenemos tiempo de invertir en educar a nuestra gente. Que sepan como funciona el gobierno, la estructura política del área donde reside o trabaja y la calidad de persona que deben ser los candidatos y eventualmente los elegidos.

Aún tenemos tiempo de demostrar el amor que sentimos por nuestra querida Panamá y enseñarle al mundo que, si queremos, podemos. Que somos esa amalgama de personas que juntos construimos un canal y luego lo recuperamos; que juntos vitoreamos a Durán y cantamos Patria de Rubén con un corazón henchido en orgullo patrio. Que la sangre de nuestras venas no es de un solo color, pues corre esa combinación de blanco, azul y rojo, que nos dio el coraje de librarnos de esa dictadura que tanto daño nos hizo, así como de las cadenas que nos castigaron antes.

No permitamos que la política nos divida. Demostremos que quedamos muchos de los buenos y que esos podemos más. Juntemos manos, corazones y deseos para rescatar a Panamá de las garras de los que hoy usurpan las voluntades clientelistas, que ningún bien le hace a ese pedacito de tierra que sigue uniendo el Pacífico y el Atlántico y que con mucho orgullo llamamos Panamá.

 

UN PAPA PARA TODOS

  La desaparición física del Papa Francisco logró que, los cerca de 1,600 millones de católicos en el mundo nos olvidáramos, aunque sea temp...