martes, 27 de septiembre de 2016

ROPITA DE DOMINGO

Hace no tantos años atrás, escuchaba a mi mamá y abuela decir que “había que ponerse la ropita de domingo” pues íbamos a la misa y luego a almorzar a un buen restaurante y si teníamos suerte, visitaríamos a algún tío y nos divertiríamos con los primos.


¿Qué significaba ponerse la ropa de domingo? Usualmente, uno guardaba sus mejores prendas para lucirlas el domingo o los días de “fiestas”.

Hoy pareciera que estamos caminando exactamente hacia el otro extremo. Si bien es cierto siempre he creído que utilizar el saco y corbata durante el día y durante la semana, es una herencia extrapolada que no se compadece con el cálido y húmedo clima del que disfrutamos en Panamá, también es cierto que en la época de mis abuelos, era muy común vestirse con toda la ropa de blanco, excepto la corbata. Las damas se vestían elegantemente pero con trajes largos o por lo menos debajo de la rodilla.

Pinto todo este escenario, pues me llama la atención que cada vez se relaja mas la forma de vestir, de jóvenes y de los no tan jóvenes, hasta rayar en la falta de respeto por el lugar y/o las personas con quienes nos reunimos. Es común ver a personas de edad madura ir a misa en iglesias en las ciudades, en pantalones cortos (a veces rotos), camiseta sin cuello y sandalias, como cuando uno va a la playa o como si tuvieran 9 o 10 años.

Por otro lado, me ha tocado ver a jóvenes llegar en blue jeans rotos (o rasgados) con una camiseta manga corta y sin cuello a bodas, sepelios y quinceaños, eventos estos donde anteriormente, uno debía guardar algún tipo de recato.

Igualmente critico a las entidades o instituciones de carácter oficial donde prohíben el ingreso de personas vestidas de una manera u otra. Si estas instituciones deben servir a quienes les pagan su salario, ¿cómo se le podría prohibir el ingreso a alguien que va a demandar un servicio en especial?
Ojalá en Panamá la costumbre fuera el utilizar guayaberas o elegantes camisas manga corta en lugar del tan impopular saco y corbata o trajes sastres. Inclusive he visto escuelas secundarias que le exigen a sus estudiantes lucir una corbata y manga larga. Por favor, vivimos en un país tropical, donde predomina el calor y la humedad, donde nunca hace frío (excepto cuando uno se mete al cine o algunos restaurantes).

Si los banqueros quieren seguir usando la vestimenta que emula a sus pares de Europa y Estados Unidos de América, pues allá ellos, pero que estudiantes se vean obligados a ello, ¡hágame el favor!
Sintámonos orgullos de nuestras costumbres y tradiciones. Luzcamos ropa holgada, fresca y de manga corta, cuando sea posible y no encasillemos al grueso de la población a tratar de parecer lo que no somos.


Y los domingos, luzcamos con igual orgullo la ropita “de lujo” para visitar la iglesia, el restaurante, el cine o a divertirnos en casa de los tíos o abuelos.

jueves, 25 de agosto de 2016

PRESIDENTE: EL NOBEL ES PARA EL PAÍS…


El pasado 24 de agosto, quedará fijado en los anales de la historia como un hito a favor de la paz y el entendimiento. El gobierno colombiano y el grupo guerrillero FARC anunciaron desde La Habana, el fin de las negociaciones que por varios años se han venido dando, en búsqueda de la tan anhelada paz del hermano país.
Al igual que para tantos otros países, aunque muchos colombianos piensen que es una situación única, en un acuerdo de paz, que no sea producto de una rendición, ninguna de las partes en conflicto podrá reclamar una victoria completa, pues precisamente por eso se llama una negociación. Había que negociar…
Es una realidad que dicha guerrilla, que ha venido delinquiendo dentro y fuera del país por más de 50 años, ha logrado lo inimaginable en beneficios, pero es que también es una realidad que ni en sus peores momentos, el gobierno logró que éstos claudicaran ni se logró el total sometimiento de los miles de guerrilleros que aún hoy la componen. Ni siquiera en los 8 años que gobernó el ex presidente Uribe, que hizo de la aniquilación de éste movimiento insurgente, una de sus principales metas de gobierno.
Hoy, el pueblo colombiano se encuentra dividido entre los que están a favor o en contra, a pesar que los acuerdos apenas concluyeron su negociación el pasado miércoles 24 de agosto. Esto debido a la cantidad innumerable de especulaciones que, de lado y lado, circulan diariamente en las redes sociales y a través de los medios de comunicación.
Hay muchos a los que no importa lo que les digan, ni siquiera que les muestren el acuerdo pactado, ya ellos tienen en sus cabezas lo que escucharon de voz ya sea del ex presidente y de su partido o bien del presidente Santos y quienes lo apoyan. En los noticieros locales, el día siguiente al anuncio final, a una señora le preguntaron por qué no estaba de acuerdo con el pacto y respondió que ella no quería que a los guerrilleros les dieran una pensión equivalente a USD$600 mensuales, cuando en la realidad solo se pactó que recibirían cerca a USD$200.
Al igual que hice con la controversia suscitada ante la presentación en 2° debate del anteproyecto de Ley 61 en Panamá, es imprescindible que a quienes les toque votar el 2 de octubre, en el plebiscito convocado para ratificar lo actuado en La Habana, lean, lean y vuelvan a leer el acuerdo. No opinen sin haber leído, por favor.

Hay a quienes nos molesta (por decirlo decentemente), que se les aseguren 5 cupos al congreso colombiano por dos períodos y mas todavía, que no usen sus propios fondos para resarcir a quienes tanto sufrieron por razón de la guerra, así como  tantas otras cosas no perfectas en el acuerdo.
Cosas importantes es que habrá una verificación internacional, supervisada por las Naciones Unidas. Que habrá dejación de armar y suspensión permanente del conflicto. Pero lo más importantes es que habrá PAZ. Que hay otros grupos en armas, es cierto. Pero si tienen 2 dedos de frente se alinearán para negociar su propia paz.
Es imposible que el Papa, los líderes de las grandes naciones, la ONU, la OEA, los países vecinos y el resto del mundo vean con buenos ojos el proceso de paz y que una sola persona haya logrado convencer a tantos de lo contrario. No creo que pueda haber tanta gente equivocada, ¿verdad?
No hace mucho me comentaba un muy buen amigo que trabaja con las víctimas del conflicto armado, que es impresionante que en las zonas donde mayor se sintió los abates de la guerra y en las zonas rurales y mas pobres de Colombia, de donde salen la mayoría de los soldados y policías, casi la totalidad de las poblaciones apoyan los actos de paz. Irónicamente, es en las ciudades mas urbanas y donde están los que pagan por una “libreta militar” para no ir a prestar el anacrónico servicio militar obligatorio,  donde más se siente la división.
Yo estoy seguro que si mas colombianos conocieran Timbío, Montes de María, o Toribío, menos oposición habría al fin del conflicto armado que tantas vidas ha cobrado. Nada de lo que Yo escriba aquí convencerá a algunos excelentes amigos míos, personas pensantes, inteligentes y de gran trayectoria pública y de servicio comunitario, quienes a favor o en contra, siempre tendrán mi respeto y admiración, pero si mis frases sirven para cambiar la forma de pensar a un solo colombiano y que por ende vote a favor de la paz de Colombia, me sentiré complacido.
Los que hemos vivido la injusticia, las dictaduras y los abusos, sabemos lo impotentes que se sienten los que hoy se manifiestan en contra. No estoy en contra de ninguno de ustedes. Siempre estaré en contra de quienes utilizan una plataforma como la lucha por la paz, para su beneficio personal o político. ¡No importa de qué lado esté! Nunca estaré a favor de la sinvergüenzura.
Pero soy consciente que no existe la paz perfecta…

Hace algunos años escribí un artículo que intitulé: Me encanta este país, refiriéndome a ese bello país vecino, con el que tanta relación he tenido, tengo y seguiré teniendo. ¡Mi segunda patria! Pues, les cuento que me sigue encantando y estoy seguro que con la paz instituida me encantará aún más.
Ojalá el 2 de octubre salgan a votar todos los colombianos que lo puedan hacer y que le demuestren al mundo que son gente de bien, que no se dejan amedrentar y que quieren paz para ustedes y para sus vecinos. Una Colombia en paz significa progreso para muchos, incluyendo a quienes hemos sido testigos de lo buena que es su gente.
Paz para Colombia hoy, significa progreso para todos mañana. Ánimo hermanos colombianos, la paz se acerca; no vean el vaso medio vacío, como en los últimos 50 años, echémosle agua para terminar de llenarlo y ver a una Colombia grande, próspera y en paz.


jueves, 28 de julio de 2016

Escrito de Camila Adames (Recomiendo su lectura)!!!

Escrito por  la joven Camila Adames:    
                  
Creo que todos como sociedad debemos hacer un alto, respirar profundo y considerar nuestras posiciones en la vida.

Cada día veo más polarización y menos disposición de negociar o ceder un poco. Solo hay ganas para pararse absolutamente firme y descalificar a los que se oponen a tu idea.

Uno ve las redes y las conversaciones entre la gente y parece que:

Una persona es un inmoral promiscuo degenerado contra la familia si apoya la Ley 61 o un ignorante puritano fanático religioso si está en contra de la Ley 61.

Si dices un comentario a favor del gobierno eres un vendido que apoya al "dictador" Varela, pero si haces uno en contra eres un gladiador pagado por el "fugitivo" Martinelli.

Uno es Never Hillary, Never Trump o Bernie or Bust.

Esta tendencia debe acabar, ya que ninguna sociedad eficiente y pacífica es construida o mantenida entre facciones que se atacan entre sí y son incapaces de llegar a acuerdos.

Si uno quiere hacer grandes cambios en su entorno, debe empezar por uno mismo, por ende los invito a cambiar el paradigma agresivo de cada discusión, conversación o debate del que formen parte.

lunes, 13 de junio de 2016

“TIENES CÁNCER”


En octubre del año pasado escuché una de esas frases que uno nunca se podrá preparar para escuchar y menos aún nunca aprenderá a digerir: “Tienes cáncer”.

Desde julio se me había detectado un incremento poco usual del nivel de PSA (Antígeno Prostático Específico), el cual se me incrementó en exámenes posteriores de agosto y septiembre. Como se me había dicho que existía la posibilidad que éste incremento fuera una combinación de tener mas de 50 años o una posible caída o de hasta una inflamación de la próstata, nunca se me pasó por la cabeza, que el diagnóstico se inclinara hacia la peor opción.

Cualquiera de estos resultados hubiera sido mejor que el que realmente escuché del urólogo en esa mañana de sábado del mes de octubre, cuando después de un ultrasonido con biopsia, se me diagnosticó que tenía un cáncer en etapa incipiente.

Esos momentos iniciales no fueron fáciles… Compartir con mis hijas el resultado de la biopsia no fue tarea sencilla ni para mí ni para ellas. Pero doy gracias al Todopoderoso, quien nos concedió la fortaleza que el momento demandaba.

En ese momento inicié un “interesante” camino, el cual desde el primer momento, decidí recorrer de la mano de mi Divino Niño, con quien tengo una relación muy especial hace ya varios años. Es una realidad que sin mi querida compañera Lily, este empedrado camino nunca hubiera sido fácil de atravesar. Hoy, mirando hacia atrás, no sé qué hubiera pasado sin su compañía permanente.

Desde el mismo mes de octubre, cuando me dieron el fatídico resultado, inicié a leer todo lo que pudiera encontrar en la internet sobre el cáncer prostático. Igualmente me reuní con varios oncólogos amigos míos quienes me orientaron sobre las diferentes opciones de tratamiento que tenía. Es una realidad que estos consejos me ayudaron a apenas empezar a tener una mejor panorámica de estas opciones. Sin embargo sus comentarios fueron claves en mi decisión final.

Gracias a mi hermano Tito Ducruet y al profesionalismo del personal de su firma de corretaje de seguros, pude agregar opciones fuera de Panamá, las cuales igualmente ampliaron la visión y las opciones que iba a tener para el tratamiento. Es verdad que los seguros son necesarios y que bueno es tener a Unity Ducruet en la esquina de uno.

Me entrevisté con médicos y clínicas en Estados Unidos de América y Colombia, quienes me enviaron cotizaciones para el tratamiento que ya había escogido, que fue la cirugía prostática radical, asistida por robot. La principal razón de haber buscado otras alternativas fue el precio tan elevado que me solicitaron por hacérmela aquí en mi país. No hay sentido ni razón para los precios que quieren cobrar las clínicas o médicos aquí.

Gracias a Dios por haberme dado estas opciones que al final me sirvieron para escoger la Clínica de Marly y las manos del Doctor Camilo Giedelman, para que éste dirigiera el equipo que en el pasado mes de febrero me interviniera quirúrgicamente en Bogotá, en mi querida Colombia.

Es como que si el Divino Niño me llamaba y me quisiera tener por ahí cerca de el, ¿verdad?

La recuperación de esta cirugía no es fácil. Tiene un componente sicológico y otro físico, que si no lo controlamos de la mejor manera, le puede pegar a uno de una manera que no se espera. 

Afortunadamente, Yo tuve la suerte que no sólo tuve a mi “enfermera privada” 24 horas al día en la figura de Lily, sino que Andrea, mi bebé chiquita se iba para Barcelona a estudiar una maestría y adivinen qué: Su vuelo hacia una parada de un par de horas en Bogotá. Que rico fue compartir ese par de horas con mi piojito. Muchos le llamarán coincidencia, Yo lo sigo llamando Diosidencia…

Y para rematar, mi bebé grande, Nicole en complicidad con Lily, me sorprendió viajando en el mismo vuelo y quedándose unos días rellenando el tanque de fortaleza y esperanza que tanto necesitaba.

La incomodidad y el dolor fueron desapareciendo poco a poco y con el nuevo estado, pude empezar a socializar y a compartir con algunos buenos amigos que tengo en esa, mi segunda ciudad. Gracias a todos ustedes que de una manera u otra me apoyaron, soportaron y me dieron el ánimo que tanto se necesita.

De la misma manera, mis visitas a la parroquia del 20 julio, me daban aliento y me reconfortaban, tanto como los cuidados del Dr. Giedelman o de la jefa Luly quienes me hicieron sentir como si Yo fuera el único paciente que tenían.

Hacia finales de febrero regresé a Panamá, con el mismo espíritu y dedicación a mi familia y a mi trabajo que me ha caracterizado. Me he convertido en un vocero de quienes hemos luchado contra este flagelo y lo hemos superado. Le he dicho a cuanto amigo o conocido me encuentre, que por favor se hagan ambos exámenes el PSA y el tacto rectal.

A quienes no me he encontrado para llamarles su atención para que se lo hagan, les comento: Créanme que esto no afecta su hombría ni su actuación sexual. Son simples y rápidos exámenes que los puede ayudar a salvar su propia vida.

Hoy, 4 meses y medio después de haberme realizado la cirugía, les comparto que en dos ocasiones que me hecho el examen de PSA, hoy fue el segundo, los resultados han sido muy inferiores a los previstos.

Doy gracias a Dios, a Lily, a Nicole y Andrea, a mis hermanos, familiares, amigos, compañeros de lucha y a todos los que de una forma u otra me han ayudado a recorrer este ni muy corto ni fácil camino. Me siento curado y declaro que gracias a mi Divino Niño estoy libre de cáncer y exhortándolos a todos a que se examinen y se pongan en manos del Todopoderoso. 

No se arriesguen a que también tengan que escuchar esas fatídicas palabras: “Tienes cáncer”.




No abusen....

En política hay y se da de todo…. Desde ayer he percibido un muy pobre “oportunismo político” atado al vil ataque del que fue objeto un club nocturno en Orlando.
Es triste como ver como personas alineadas a favor o en contra de los virtuales candidatos en las elecciones de noviembre en ése país, tratan de aprovecharse de una triste situación.
Inclusive los que tenemos la oportunidad, hemos sido testigos de cómo otros medios no estadounidenses, le han dado un enfoque mucho mas imparcial y no se han atrevido a declararlo un acto amarrado al “terrorismo religioso” con el que se ha categorizado en algunos medios de Estados Unidos, sino mas bien lo han enfocado hacia la intolerancia dirigida hacia la comunidad gay.
Hasta los que han perpetrado ataques cobardes alrededor del mundo, solo han alcanzado a decir que el autor del ataque en Orlando, era un “soldado” mas no se han atrevido a reclamarlo como uno que hubiere sido organizado o perpetrado por ellos.
Ojalá en Estados Unidos de América y los otros países donde la política se ha convertido en la comidilla diaria, los candidatos y sus seguidores se enfoquen en los hechos y políticas que son las que pueden hacer que los países y su gente progresen. Ojalá la descalificación no sea el estandarte de las discusiones y que, como he dicho en otras ocasiones, hubiera candidatos que nos den la posibilidad de votar a favor de alguien y no en contra del otro.
Sobre el uso de armas, igualmente pienso que todos tenemos derecho a comprar un arma, pero se deben establecer requisitos bien estrictos para poder comprarla.
Al igual a tantas otras personas que así se han manifestado, Yo estoy en contra de la intolerancia, venga de quien venga. Pero tengo que hacer énfasis que soy un fiel creyente en el respeto, como la base imprescindible para el desarrollo y la convivencia. No hagas lo que no te gustaría que te hicieran, seas hombre, mujer o los que no se siente ni una cosa ni la otra.
Respetemos la forma de ser y vivir de los otros y exijamos que ellos nos respeten de la misma manera. No por darle mas derechos a un grupo en especial, se debe vulnerar el de los demás.
En otras palabras: No me impongan cosas ni formas de pensar a mi y Yo no le impondré mi forma de pensar a nadie.

viernes, 1 de abril de 2016

Problemas con Banistmo(algo nuevo?)

Acabo de terminar la 2a llamada que hago al call center de Banistmo. Las 2 veces que me respondieron las 3 personas que conversaron conmigo me contestaron desde Colombia.

Imagínense, trato de hacer una transferencia a otra persona desde mi cuenta en Banistmo (ambas cuentas están en Banistmo), pero como me dijo el supervisor que al final vino a hablar conmigo, el sistema sufrió un percance o se cometió un error, el dinero fue sustraído de mi cuenta, pero nunca fue depositado en la otra cuenta.

Me dicen que hubo un error en la transacción (2 veces)!!!!

Me dicen que en 24-48 horas se devuelve las cantidades deducidas a mi cuenta. Les pregunto que si Yo puedo ir al banco pedir prestado $50-$100 y devolvérselos al día siguiente a lo que me dicen que no y les pregunto Yo: Y ustedes por qué si lo pueden hacer?

Cuando les digo que los voy a denunciar ante la SuperIntendencia de Bancos, la segunda persona me responde que puedo hacerlo pues estoy en mi derecho, o sea, 0 derechos de clientes!!!

Ellos tienen un problema (tal cual fue confirmado por el supervisor) pero el cliente paga los platos rotos. Y encima el señor me dice que la SuperIntendencia en Panamá está al tanto de todos sus procedimientos, o sea que sugiere que nuestra SuperIntendencia esta anuente al préstamo "obligado" al que someten a sus clientes.

Exijo respeto para los clientes. Si Yo necesitara mi plata hoy, no la puedo usar. No puede ser que la ley del embudo funcione de esta manera para el beneficio del banco y no de los clientes. Y encima que no les importe...

martes, 15 de marzo de 2016

A la hora del almuerzo


Carlos Ozores Typaldos

Corría el año 2004, Martín Torrijos había tomado posesión como Presidente de la República y premiaba a Colombia con la designación de Carlos Ozores Typaldos como Embajador de Panamá ante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez.

Algunas semanas después me designaban como Agregado, encargado de los asuntos consulares de la Embajada de Panamá en Bogotá. Mi primera reacción fue llamar a mi amiga Diana Arosemena, reconocida periodista nacional, a quien había conocido y tratado en mi trabajo en los medios de comunicación, para solicitarle me sirviera de puente entre su esposo el Embajador Ozores y éste servidor.

Me citó para reunirnos en el Deli Gourmet de Calle 50, del cual ellos eran muy asiduos y debo confesar que como algo extraño, llegué como 15 minutos después de la hora convenida. Antes de presentarme a quien sería mi jefe, Diana me advirtió que Carlos no era amigo de la impuntualidad y que yo estaba atrasado. Nunca mas volvió a suceder…

Esa tarde inició un nuevo capítulo en mi vida que me ayudó a seguir forjándome como individuo y como profesional. Esa tarde conocí a una persona excepcional. Hijo de un Pro Hombre panameño y descendiente de distinguidos políticos y gobernantes, tenía ese porte de hombre distinguido y serio. Cuando empezamos a conversar, me percaté de su inteligencia, humor, experiencia y gran sabiduría.

No era para menos, estaba al frente de un ávido lector, político, diplomático y un hombre muy culto. Posteriormente le conocí otras facetas como su entrañable amistad y lealtad. Había sido sub director de unos de los principales diarios de la capital, Vicepresidente, Canciller y Vicecanciller de la República, Embajador ante 2 gobiernos y ante la ONU, donde le tocó el privilegio de ser el único panameño en haber ocupado la Presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en dos ocasiones diferentes.

Esa conversación marcó igualmente una relación que se mantuvo a través de los años hasta que el Todopoderoso decidió que necesitaba al mejor diplomático y lo mandó a llamar. Me exigió que no lo llamara ni Don Carlos ni Señor Ozores, el prefería el simple Carlos. 

Antes de irnos a cumplir nuestra misión como diplomáticos, lo acompañé a realizar visitas protocolarias a instituciones gubernamentales claves en nuestras labores, así como a nuestra aerolínea de bandera, la cual seguía en la búsqueda de ampliar sus rutas a nuestros vecinos y de lograr la eliminación de la doble tributación que tanto daño le hacía al turismo bilateral.

Una vez en Bogotá, el Embajador Ozores me ofreció el privilegio que lo acompañara a presentar las credenciales que lo acreditaban como Embajador Plenipotenciario de la República de Panamá ante el entonces Presidente Álvaro Uribe Vélez. ¡Que experiencia!

Presentación de Cartas Credenciales

El sabía exactamente lo que había que hacer y como se debía hacer en ese momento;  de hecho presentó sus credenciales en una ceremonia privada y no las compartidas como se suele darse en el mundo diplomático. Como que el gobierno de Colombia, reconocía su trayectoria y le presentó esta única oportunidad, solo ofrecida a grandes diplomáticos de grandes gobiernos.

Para mi, fueron años de enseñanza y aprendizaje intensivos. Todos los que laboramos en la Embajada en ese quinquenio, sin excepción, nunca dejamos de aprender. Carlos no era hombre de hacer reuniones de trabajo, mas bien, todos los mediodías nuestro almuerzo suplía las reuniones de trabajo y en ese escenario, se compartían todos los acontecimientos, sucesos y novedades que se hubieran dado en reuniones largas y estériles. Carlos era un hombre demasiado dinámico para ese tipo de reuniones.
Celebración del 3 de Noviembre en la Sede Diplomática 

Fue en esos almuerzos donde empecé a conocer al Carlos Ozores simpático, jocoso y lleno de anécdotas.  Y mira, que tenía historias y anécdotas… no era el tipo de personas que acaparaba una conversación, todo lo contrario. Lo que pasa es que, cuando el hablaba, los demás quedábamos en desventaja.

Uno viajaba por todo el mundo con sus cuentos; desde Washington hasta el lejano Oriente; de la Santa Sede y la Moncloa a los lugares mas recónditos del África y hasta una “cárcel” de la India. Sabía hablar y hablaba en el tono y de la forma correcta para la talla de diplomático que era. Sus pares en Bogotá siempre lo respetaron y me atrevería a decir que lo admiraban.


Entrevista con la periodista de CNN Claudia Palacios 

Gracias a Carlos aprendí el verdadero nombre del Tratado de Montería (que llevaba su propio apellido) y las negociaciones que se tuvieron para lograr que se firmara, conocí al Ex Presidente colombiano Alfonso Lopez Michelsen, al maestro Rafael Escalona y a hasta a Claudia de Colombia.
Carlos era un hombre con mucha humanidad y un don de gente excepcional. No era mezquino para compartir sus experiencias y cuando le tocaba hacer una recomendación, siempre pensaba en el bien común y de su querida Panamá, por sobre todas las cosas.

Su pasión siempre fue su familia. Vivía para su “Mondo” y para sus hijos a quienes adoraba. No puedo dejar por fuera a esos nietos que tanto amó. Tuvo otra pasión: la natación, deporte este que sirvió como marco de su último respiro terrenal.

Creo que sus lecciones y anécdotas, ya sea sobre un buen almuerzo o con un buen traguito, siempre permanecerán en mi memoria en ese lugar especial, donde solo reposan los de la gente buena e inteligente.

Hoy Panamá pierde a un buen hombre, gran diplomático, un buen esposo, gran padre y abuelo, un buen político y a un entrañable amigo. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo y trabajar hombro a hombro con el, sabemos del hueco que deja. Pero su legado vivirá en nuestras mentes y nuestros corazones, donde nunca habrá palabras suficientes para agradecer todo lo vivido y lo aprendido a su lado.

Buen viaje Carlos, estoy seguro que hasta el mismo Dios disfrutará con todas tus anécdotas y que sus almuerzos, a partir de hoy, serán mucho mas divertidos con tu presencia allá.






UN PAPA PARA TODOS

  La desaparición física del Papa Francisco logró que, los cerca de 1,600 millones de católicos en el mundo nos olvidáramos, aunque sea temp...