domingo, 18 de enero de 2026

UN PAPA PARA TODOS

 La desaparición física del Papa Francisco logró que, los cerca de 1,600 millones de católicos en el mundo nos olvidáramos, aunque sea temporalmente, de todos los problemas que se han estado viviendo y sufriendo alrededor del mundo.

El Papa de la Misericordia, como será recordado, al igual que el recordado Juan Pablo II, jugaron un rol vital en el devenir del mundo. Un Papa que llegó “del fin del mundo” como el mismo acotó el día de su presentación a la multitud que esperaban y lo aclamaron en la Plaza de San Pedro, poco tiempo después de ver el humo blanco que nos indicó al mundo que se había elegido un nuevo sucesor de Pedro.

No soy nadie para hablar del camino por el que nos llevó el único Papa americano, originario de Buenos Aires en la bella Argentina, pero me voy a atrever a destacar algunos temas que, ojalá me equivoque, jugarán un rol vital en la elección de su sucesor.

Inicio por la apertura que hizo de la iglesia acercándose a otras religiones, manifestando que no sólo a través de la iglesia católica se llegaba a Dios, sino que todas las religiones son caminos a Dios.

Regresando de una de las Jornadas Mundiales de la Juventud, periodistas le interrogaron sobre los homosexuales dentro de la iglesia católica y su respuesta estremeció los propios cimientos de esta cuando expresó: "Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?" En otra ocasión se dice que agregó: Según la fe católica, todos somos hijos de Dios, hecho a su imagen y semejanza. ¿Como podemos entonces discriminarlos? En este tema si advirtió que el homosexualismo sigue considerándose un pecado, mas no un delito. Que juzgar a estas personas no es función de los hombres, sino de Dios. Inclusive, en su momento permitió que sacerdotes bendijeran ceremonias entre dos personas del mismo sexo.

Se dice que habría hablado sobre el celibato, destacando que es una "prescripción temporal" y no una regla inmutable. Si bien es cierto que reconoció la importancia del celibato para la identidad del sacerdocio; ha sugerido que esto podría ser revisado y que dejaría este tema para su sucesor, aunque reconoció la existencia de sacerdotes casados en el rito oriental.

De igual manera se ha conversado sobre el tiempo de estudio y preparación que se les demanda a los sacerdotes, pues en muchas ocasiones algunos desisten de su vocación o prefieren irse a otras religiones que permiten el matrimonio o tienen una preparación mas corta.

Otro tema, que aparentemente no caló mucho entre la feligresía, fue el tema del cuidado del medio ambiente, a través de su llamado a preservar la “Casa común” en su encíclica “Laudato Si”, donde destacaba la crisis climática, la degradación ambiental y nos hablaba de una “relación saludable” entre la humanidad y el planeta.

Entre otros tantos apodos se le recordará como el Papa de los jóvenes, de los niños, de los pobres, de la inclusión y del cuidado del planeta. Por estas razones, al igual que tenía tantos admiradores, cultivó sentimientos dentro y fuera del Vaticano por sus posiciones consideradas “progresistas”; pero si lo vemos fríamente, la iglesia debe ser ese pilar de fe que necesitamos los católicos que al igual que todo lo demás, debe ir avanzando por los senderos del progreso. No puedo imaginarme que pasaría con tantos enfermos, presos y otras personas necesitadas de Dios que no puedan acudir a una iglesia a participar de la santa misa si no hubiera la televisión para poder, aunque sea de esa manera, participar de la eucaristía.

Hoy los mas jóvenes, ven con total naturalidad los preceptos establecidos por Francisco, pues estos jóvenes no discriminan como lo hacemos los de otras generaciones así como también utilizan los recursos encontrados en las redes sociales, páginas web y similares.

Al estar a punto de iniciar el cónclave con el que se escogerá a un nuevo sucesor de San Pedro, ruego al Todopoderoso que ilumine a los purpurados que tendrán la responsabilidad de escoger a quien se pondrá “las sandalias del pescador” y quien tendrá la responsabilidad de guiar a quienes nos consideramos cristianos a través de estos momentos tan difíciles y complicados que tenemos en frente.

Ojalá por la intolerancia no se produzca una división más marcada aún, entre los mas conservadores y los que consideran que la iglesia como cualquier otra institución, deben caminar hacia sus fieles y no encadenarnos a costumbres, como la misa en latín, por ejemplo. Hace mucho tiempo estas divisiones fueron la semilla de varias otras religiones cristianas, que en su momento se denominaron protestantes, por precisamente no estar de acuerdo con las acciones que en su momento tomaba la iglesia católica.

Continuemos en el camino que nos legó el Papa de la Misericordia, de los pobres y de esos por los que todos debemos velar, los niños y jóvenes y principalmente, de la inclusión.

¡Buen viaje Papa Francisco, un GRACIAS en mayúscula por todo!

¿De cuál país eres?

 La semana pasada viajé a Chiriquí para pasar unos días en la familia, en reflexión, oración y esparcimiento, por la semana santa que acaba de culminar. De todos es conocido el decir de nuestros hermanos chiricanos, de llamarse la República Federal de Chiriquí y somo varios los que, en un momento u otro, hemos hecho algún tipo de chanza con el referido término o sentimiento regional.

Una realidad que nos choca cuando llegamos a la tierra de mi abuela paterna, es la cantidad de coterráneos, gente buena, extranjeros que residen allí, principalmente en las tierras altas y de espectaculares paisajes como abundan en por ejemplo Boquete. De verdad que a veces uno se siente en otro país, por la calidez de su gente y su trato humilde y sincero.

Lo interesante y medular de este artículo, es lo que pude percibir al regreso. Decidimos que debíamos regresar el sábado en lugar del domingo, como teníamos planificado, previendo el tráfico de vehículos que, como efectivamente pasó, optaron por regresar a la ciudad capital el domingo de Pascua de Resurrección.  

Desde que uno sale de la ciudad de David, si bien es cierto hay intervención estatal en la reparación de las vías, había un tráfico fluido, con solo los policías necesarios para prevenir y no para perseguir o buscar a quien multar, excedan o no la velocidad límite autorizado en ese tramo de la carretera panamericana que, en la mayoría de los tramos, era de 100 km/h. El tráfico se movía bastante bien y me pareció que la mayoría de los conductores obedecían las señales de tránsito.

Que diferencia cuando pasamos el Tabasará y llegamos a Veraguas con escenas muy similares a las que se verían en Coclé. Los policías de tránsito, así como los de la ATTT, escondidos, todos (sin excepción) viendo celulares en una mano y algunos viendo los radares que tenían en la otra. Eso sí, cada x cantidad de autos, detenían alguno y debo asumir que le colocaban una multa por exceso de velocidad, 80 km/h en la mayoría de los lugares. Es curioso y fue en parte lo que me inspiró a escribir este artículo, que la diferencia en la velocidad permitida se dio una vez cruzamos la línea divisoria de esas dos provincias.

Esto me pone a elucubrar que, o es una forma de multar más #económica” (justificada o injustificadamente) o sencillamente los chiricanos saben manejar mejor y son más responsables que los veragüenses y coclesanos. Créanme que no me inclino mucho a la segunda opción. Durante el recorrido de esas dos bellas provincias hay unos paisajes dignos de postales turísticas y de obligada visita para cualquier nacional o extranjero, pero tengan la plena seguridad que, con la actitud agresiva, corrupta y de “todos son culpables hasta que demuestren lo contario” de los agentes del orden público operativos en esas provincias, lo que hacen es alejar a los turistas que no les gusta que abusen de ellos.

Se me hace ilógico que en áreas de poca población como entre Penonomé y Aguadulce y con vías como la autodenominada “recta de Coclé” por los propios policías, la velocidad sea diferente a la que se utiliza en las “rectas de Chiriquí”. Siento, y así creo que lo hacemos la mayoría de quienes tenemos que usar la vía interamericana, que de paso tiene unas regulaciones que la mayoría de las autoridades y los propios policías desconocen, que no hay una razón lógica para que haya diferencias tan notorias, a menos que, en su entrenamiento, se les este sugiriendo que hay que regresar a ese nefasto y negro capítulo de nuestra historia, como fue la dictadura militar que muchos estábamos seguro se había superado.

Es curioso, pues uno vuelve a sentir la diferencia, de manera notoria, al cruzar el puente del Río Caimito, que divide Coclé de Panamá Oeste, donde en esta última, a pesar de tener que lidiar con lo tranques que se producen por la cantidad de turistas a las playas, uno podía notar la diferencia donde el trato era completamente diferente.

Esta es la clase de policías y agentes de tránsito que muchos anhelamos y respetamos. Pero cuando se alejan de ese comportamiento criticamos y seguiremos criticando. No queremos que viajar por la Panamericana, se tenga que sentir que estamos viajando entre varios países. ¿Será que la presión del béisbol nacional ha afectado la capacidad y honestidad de estos agentes?

¿CUÁL ES EL PAÍS QUÉ QUEREMOS?

 Gran parte de la gente decente que residimos en este país no salimos de nuestro asombro por varias cosas de las tantas que sucedieron la semana pasada, muchas de ellas saliendo de la Asamblea Nacional de Diputados.

Por un lado, tenemos a un grupo de diputados que proponen una ley para decretar una amnistía a quienes hayan resultado o resulten culpables de delitos políticos. Referida como la ley pro-Martinelli, en referencia al expresidente de la república que ha sido hallado culpable de crímenes comunes, nada que ver con crímenes políticos. Este anteproyecto de ley no solo atenta contra la separación de poderes democráticos, sino que permitiría a un órgano del estado encargado de la confección de leyes y de supervisión del órgano ejecutivo, a calificar en qué clase se ubica algún tipo de delito.

No entiendo como este tipo de enajenamiento podría ser siquiera considerado para ser evaluado en primer debate, mucho menos pasar al pleno para su consideración.

Mientras tanto, se debería adelantar en las reformas necesarias para que el reglamento interno de la propia asamblea sea actualizado de la manera que se requiere y que ha sido sugerido en múltiples ocasiones por algunos buenos congresistas, sin mucho éxito, pues a los otros, no les conviene las referidas reformas.

Por otro lado, vemos como un ministro de seguridad de los Estados Unidos de América, viene a Panamá, suscribe “acuerdos” o “memorándum de entendimiento” o como los queramos llamar y sorprendentemente la versión en castellano tiene diferencias con la versión en inglés. Me recuerda a la famosa frase “como si fuera soberano” en cuya interpretación se basó por muchos años la posición de los estadounidenses, pues en la versión inglesa del tratado, que nunca fue firmado por panameño alguno, se interpretaba que efectivamente ellos eran soberanos en la Zona del Canal. O sea, en vez de caminar hacia adelante, ¿echamos para atrás?

¿De veras fue un error? ¿Cómo es posible que nadie se hubiera dado cuenta? Lo que nos lleva entonces a poner en tela de duda la buena voluntad que debe regir los acuerdos entre naciones. Ojo, no estoy entrando a calificar el contenido de los dos documentos firmados, pero si entro a levantar mi ceja derecha y repito la pregunta: ¿Por qué es diferente el contenido de los referidos acuerdos?

Otro tema que a muchos nos ha llamado la atención es la cantidad de panameños que se han manifestado en favor no solo de una presencia militar estadounidense en el país, sino en favor de una invasión. Muchos sustentan su posición en el hecho que el país “no puede con mas corrupción”. A ellos les hago una primera pregunta: Y ¿qué es lo que estamos viendo en la nación del norte? En mi forma de ver las cosas, lo que ha venido sucediendo allá en los últimos casi 3 meses no se diferencia mucho de lo que hemos estado viendo en varias de nuestras “banana republics” debajo del Río Grande.

Irónicamente muchos de los que claman por una invasión no la padecieron a finales de los años ochenta. Hablan inglés machucado y no me tienten, pero son los mismos que pareciera que compraron sus títulos universitarios.

Son los mismos que sugieren a sus hijos “que no se mezclen con niños de color extraño” y que hacen negocio con cualquier gobierno que gane las elecciones. Ah y para colmo de males, fueron los que financiaron y votaron por los diputados de siempre.

Estamos empezando la semana mayor para el mundo cristiano y las fiestas de Pesaj para el mundo judío. Ambas conmemoran eventos muy especiales y que han marcado el calendario de gran parte del mundo como lo conocemos hoy.

Exhorto a los políticos, activistas sociales, dirigentes gremiales y sindicales y en fin al público en general a adoptar una actitud fraternal hacia nuestro prójimo. Que el respeto, la tolerancia, la ética y la fraternidad prevalezcan por sobre cualquier otro sentimiento que pueda aflorar en nuestro corazón y en nuestra mente.

Miremos a nuestros hermanos con ojos bondadosos y que ese amor que nos enseñó nuestro Señor Jesucristo sea la guía que marque nuestros caminos, cualesquiera que estos sean. Si seguimos en la ruta que vamos, para el 2029 tendremos luchas en las calles (mas de las peleas que ya se ven), el narcotráfico tomándose barriadas y calles y cleptocracia a la orden del día.

La verdad es que ese no es el Panamá que Yo anhelo para mis hijas y nieto. Ejemplos en América Latina hay muchos. Veámoslos de lejitos, no los quiero en mi país.  

ES LA ECONOMÍA, ESTÚPIDO

 

“Es la economía, estúpido” fue un eslogan político muy popular en la campaña presidencial estadounidense de 1992, que enfatizaba la importancia de las cuestiones económicas para los votantes.

Pareciera que una vez más, esta frase cobrará un valor incalculable en la política de Estados Unidos de América y de paso del resto del mundo. Esto, porque al ser la economía mas grande y tener uno de los ejércitos más poderosos del planeta, lo que deciden en un par de oficinas, tiene un impacto incalculable para todos los demás.

Desde el pasado enero, con el ascenso al poder de una controversial figura en el “coloso del norte”, hemos visto que uno de los órganos del estado ha estado como de vacaciones y su accionar ha sido mayoritariamente para aprobar nombramientos hechos por el órgano ejecutivo. Lo que implica que no esta funcionando el balance entre poderes que sugiere una democracia plena.

Las políticas de aranceles anunciado por el presidente Trump, han tenido un impacto bastante predecible, excepto por el círculo que rodea al propio presidente, que pareciera estar compuesto principalmente por “yes man/woman”. Los mercados internacionales se han visto perjudicados al punto que muchos analistas se están preguntando si en algún momento en el futuro cercano, se podría regresar a como estaban antes del anuncio que puso en práctica el gobierno estadounidense.

La realidad es que tan pronto el jefe del ejecutivo anunció que ponía en pausa la medida arancelaria por 90 días el pasado miércoles, los mercados rebotaron de una manera tan significativa, que ha hecho que regrese la esperanza a los mercados.

Sin embargo, paralelo a lo que estamos analizando, la confrontación EEUU-China se mantiene y se incrementa prácticamente hora por hora. EEUU está llevando este enfrentamiento a un punto en del cual se hará muy difícil regresar sin tener que lamer heridas.

Si bien es cierto, el porcentaje no es balance 0, la realidad es que producir cualquier cosa en EEUU sale mas caro que hacerlo en China, por las razones que sea y no es un tema en el que me quiero meter en este momento. Hace años comenté que, el mundo cambió, los únicos que no se han querido dar cuenta de esto son los estadounidenses”. Hoy estamos “pagando el pato” de esa ignorancia.

Hay que poner los pies sobre la tierra, aunque resulte muy caro para los políticos aceptar cuando se equivocan. Desde el gobierno de George W. Bush, los Estados Unidos de América se desconectó de la región donde esta ubicada y se permitió que otros gigantes empezaran a llenar los espacios que se dejaban vacíos.

Esto provocó que el continente que conocemos como América, se viera forzado a buscar nuevas alianzas en Europa y Asia, como efectivamente hemos visto la forma como los productos chinos que antes no eran tan confiables, se han desarrollado ahora en el continente, incluyendo el propio EEUU.

La lucha por el reconocimiento de Taiwán como nación prácticamente se perdió en este sector del globo, lo que ha hecho que, política y diplomáticamente, la pisada china se haya profundizado. Sabemos de grandes extensiones de tierra en Sur américa y en África donde este coloso asiático cultiva, principalmente granos y vegetales, garantizando que, en caso de un desastre natural en su nación, no se vean afectados en la alimentación de sus 1,500 millones.

Lo que va a suceder en el futuro inmediato, no se sabe, pero es obvio que, ante los ojos del resto del mundo, el gobernante estadounidense tuvo que dar su brazo a torcer y los chinos se mantienen inmóviles. La realidad es que hay un juego de ajedrez de alto nivel desarrollándose que pudiera tornarse peligroso, pues no creo que haya nadie que pueda asegurar cuál será la próxima salida irracional del nuevo gobernante, que siento ha ido erosionando esa mínima ventaja y apoyo con la que ganó las elecciones a finales del año pasado.

Esta es una pelea entre “elefantes” y dice el dicho que cuando estos paquidermos se enfrentan, la primera en salir afectada es siempre la hierba. Por ende, como hierba que somos, es importante mantenernos lejos de esa disputa sin sentido y en la cual no estoy seguro podrá salir airoso ninguno de los dos.

Me reitero en mi predicción que, si la situación política estadounidense se mantiene como esta en este momento, no veo al secretario de estado manteniéndose en ese cargo por más de un año más y, veo al partido republicano perdiendo el control del congreso estadounidense que hoy disfrutan. Esto pudiera implicar que, a lo mejor, se conseguirían los votos necesarios para un posible “impeachment” al actual presidente.

Lo que si es una realidad es que lo que queda del 2025, será como estar montado en una montaña rusa sin tener un conocimiento claro de cuanto tiempo dura la vuelta y mucho menos si llegará a un punto final de satisfacción.

martes, 2 de septiembre de 2025

¿COLGAMOS LOS GUANTES?

 El mundo sigue enredándose más cada día. A veces me siento como que el expresidente panameño convicto y condenado, tuviera la influencia como para poder mantener cada día una locura más, tal cual como sucedía cuando gobernaba, donde las apuestas eran para ver con qué “ñamesura” se saldría al día siguiente.

El presidente de Estados Unidos ha anunciado nuevos aranceles los cuales, lo mas probable es que impacte el bolsillo de quienes votaron por él, así como los que no lo hicieron. Los mercados enseguida empezaron a, por lo menos, abrir los ojos para ver que pasaba.

Cuando escribíamos este artículo no se había anunciado una reducción de intereses en ellos depósitos en bancos del gran coloso del norte, pero se especulaba que esto podrían ser cuestión de tiempo, lo cual obviamente, impactarán significativamente la ya maltratada economía estadounidense.

Este incremento en los aranceles en los bienes que ingresan a EEUU seguramente impactará los diferentes mercados de esa nación y lo mas probable es que empuje a una inflación considerable para los consumidores locales. Tengo la impresión de que esto tendrá su incidencia en la política y solo en la noche anterior se veía como el candidato respaldado no solo por el presidente, sino por el dueño de la red X, perdía por alrededor de 10 puntos en puesto en la Corte Suprema de Wisconsin mientras que los dos escaños en la legislatura de la Florida se teñían de rojo, atendiendo al llamado de los dirigentes mencionados.

En Panamá, la saga del expresidente Martinelli, sigue acaparando un tiempo y espacio excesivamente grande e innecesario, al punto que el hecho que un pobre perrito sale a pasear de, se convierte noticia “de primera plana”; con el mayor respeto de mis amigos y colegas comunicadores, así fuera que “a la gente le gusta consumir este tipo de amarillismo” parte del rol de los medios de comunicación es educar y orientar.

Mientras tanto la guerra “que se iba a acabar el 21 de enero, sigue casi que, a la misma velocidad y acusaciones de bando y bando, como si nada hubiera pasado. La violencia en la Franja de Gaza regresó y creo nadie se atreve a predecir cómo va a acabar, es más, nadie sabe si puede haber un fin en el tiempo inmediato.

Regresando a nuestro país, no importa con quien se converse, todos coinciden en que estamos muy mal económicamente y no se siente que hay un piloto del área económica y esto está acarreando malos presagios para la micro y pequeña empresa.

Lo hemos mencionado en varias ocasiones y nos vemos forzados a volverlo a traer al tapete: Mientras no se ayude económicamente a los pequeños empresarios, estos no podrán contratar a colaboradores que son los que al final de cuenta empujan la economía nacional. Es ahí donde se debe invertir, no en seguir abultando planillas que todos sabemos no le funcionó al gobierno anterior y no le va a funcionar al actual.

Hay que hacer los cambios imprescindibles en el servicio exterior y hay que hacerlo de inmediato. No hay forma que nuestras relaciones en el mundo se vean afectada, por la incapacidad de ciertas personas que se habían convencido de que los diplomáticos solo paseaban y asistían a fiestas. Salvo pocas excepciones, tenemos deficiencias serias que debemos subsanar.

El ”chen chen” que tanto se prometió ni se ha cumplido ni se va a cumplir, pues no encontraron fondos en caja, como si le pasó al petardedador de la embajada que se encontró las arcas llenas y ahí empezó el derroche.

Reconozco que había tantos “zapatos desamarrados” que no se sabía por dónde empezar a atar los cordones, pero esos problemas no se van a solucionar por sí solos. El presidente no tiene vice, pero si tiene una gran cantidad de gente alrededor que le pueden ayudar. Y si siente que le hace falta, pues convoque a quienes usted considere lo pueden ayudar.

La asamblea no ha estado ayudando mucho, salvo contadas excepciones, lo cual nos confirma que no es un tema de partidos sino de capacidad. Mientras sigamos escogiendo a sinvergüenzas, maleantes y similares, seguiremos teniendo los mismos resultados, “pan pa´hoy y hambre pa´mañana”.

No podemos sencillamente colgar los guantes, hay que dar la pelea. Este es un combate a 5 años y no llevamos ni siquiera uno detrás de nosotros. Hay que hacer una campaña para que las personas a nivel nacional aprendan de cívica y de lecciones de gobierno, para que puedan saber como comportarse y a quien dirigirse para que se resuelva los problemas de la comunidad. Los noticieros matutinos no deben seguir siendo “corregidurías del aire”, sino fuente de información y capacitación para tener mejores ciudadanos.

Aún tenemos tiempo y la pregunta que suelto al aire es: Tenemos la voluntad para hacerlo o seguiremos con el juega vivo o peor todavía con el “mientras no me cojan es legal”. El país es de todos, ¿cuándo vamos a empezar a reclamarlo?

¿QUÉ ES UN MAESTRO?

 Se acabaron los carnavales e iniciamos la cuaresma, época del año cuando el mundo católico se prepara para la Semana Santa.

La verdad no se ni por donde empezar a hacer un balance de los días previos al carnaval hasta hoy cuando escribo este artículo de opinión, pues hubo tantos acontecimientos a nivel nacional como internacional, que uno no sabe si analizarlos o ponerse a llorar.

Si empezamos por las consecuencias de las medidas que esta tomando el nuevo inquilino de la Casa Blanca, éstas han producido un sismo de gran impacto no solo en su tradicional área de incidencia directa, léase el continente americano, en singular pues solo hay uno, sino que en sus tradicionales socios y aliados en la Europa occidental.

Los países europeos, muchos de los cuales lucharon juntos durante la II Guerra Mundial, hoy no están alineados con los estadounidenses y más bien, pareciera que constituyen en un nuevo bloque o grupo de naciones democráticas que no comulgan con la forma de hacer negocio y mucho menos cómo lidiar diplomáticamente con algunas naciones del oriente, África y el Medio Oriente.  Digo un nuevo bloque pues no solo quieren ampliar la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) sino que están dispuesto a que los Estados Unidos de América continúe por otro camino.

Suena irónico, pero es un camino totalmente distante del que tanto se alejaron grandes líderes estadounidenses como Eisenhower, Reagan, Kennedy, Obama y tantos otros a quienes el mundo los veía, no solo como al representante de la nación mas poderosa del mundo, sino como a una persona que gozaba de mucho respeto y dignidad.

Lo que se está viendo actualmente, es como si el “pelao malo” de la escuela, el mismo que trató varias veces de hacerse el mas notorio de la escuela y nunca lo lograba, hubiere regresado y, luego de haber acusado a todos de mal portados, abusadores y ladrones, quiere ahora demostrar que si puede llegar a ser el mas malo de la escuela.

Hace muchos años aprendí que el respeto es algo que no se puede comprar ni imponer. Uno tiene que ganárselo. Ese derecho no es fácil, pues muchas veces uno debe salirse del camino retorcido, por el que “todo el mundo pasa” y construir un nuevo camino, lo cual no es fácil ni libre de controversia.

El tema de la operación de los puertos, porque no se ha vendido ninguno, huele como a rancio y desde mi balcón me parece que es un “cuento chino” donde solo un grupo no estábamos enterados de lo que se venía. Hay que comprar pop corn y sodas, para ver si aplaudimos o nos preocupamos.

Mientras tanto en Panamá se sigue en el proceso de discusión y aprobación de la nueva ley que deberá regir una de las mas importantes instituciones de todo el país. No se como es tan difícil para algunos diputados, que aparte de ser desmemoriados, sufren de ese falso síndrome de popularidad, que se ha generalizado con el uso de las redes sociales. O al menos así lo piensan ellos.

Anteriormente se les había sugerido a esta nueva generación de diputados que, si emitían su voto para calmar las aguas turbulentas causadas por un par, repito unos cuantos seudo líderes alborotadores profesionales, que han venido perdiendo el poco poder de convocatoria real del cual gozaron en algún momento o por supuestos líderes políticos, los votantes les pasaremos la factura en el 2029.

La propuesta que entró a la Asamblea no es la mismo que salió del primer debate y menos saliendo del segundo debate. Esto, lo mas probable es que pudiera llevar al presidente de la república a vetarlo y ojalá haya el porcentaje necesario dentro de la Asamblea, para que tengan que regresarlo al primer debate y ser un poco más sensatos y aprobar una ley que le sirva al país. Esto no se trata de servir de árbitro y mucho menos de complacer a un grupo específico o al otro; esto es como salvar a las CSS de una catástrofe económica inimaginable.

No hemos hablado de los carnavales, pero si ya la situación económica de gran cantidad de panameños era precaria, con las fiestas de Momo antes del colegio, presagio unos “problemitas” adicionales que si no se manejan como debe ser, nos puede explotar el globo en la cara, aunque las calificadoras han reducido sus preocupaciones por Panamá, la recomendación sigue siendo que no bajemos la guardia. Esto es solo un comentario, pero no se necesita una bola de cristal para adivinar lo que se nos viene encima. A ponernos los pantalones largos, porque lo que viene, no es fácil.

LOOR AL MAESTRO

 Para hoy hay anunciada una huelga general para supuestamente protestar por la aprobación de la nueva ley de la Caja del Seguro Social. Digo supuestamente, pues si ustedes les preguntaran a los “huelguistas”, aparte de repetir como papagallos las arengas de unos supuestos líderes, ni siquiera han leído la ley aprobada.

Hacia finales del año pasado en un artículo escrito por mí, comenté que nos esperaba un año 2025 con un camino pedregoso en el área económica. Lo que nunca me imaginé es fuera a estar tan llenos de piedras como lo que se está viviendo. Un buen termómetro de la economía son las tiendas dentro de los centros comerciales y en su gran mayoría te comentan que octubre y noviembre fueron malitos y que diciembre no ayudó a recuperarse.

Ese arrastre ha hecho que enero y febrero, que también han sido bastante irregulares, por no repetir malos, está presentando una situación que no podrán seguir manteniendo por mucho tiempo más. Hay que reconocer que, a esta situación, no ha ayudado mucho las declaraciones y acciones de quien ocupa la presidencia de los Estados Unidos de América.

Si sumamos todo esto, no me hace sentido que grupos como los educadores, insistan en un paro de labores y más aún cuando ellos saben perfectamente que, al igual que los médicos, su trabajo es imprescindibles. Si no hay niños y jóvenes educados, nos estamos condenando a un futuro ya no gris, sino casi que negro. Y si hacemos la terrible comparación de los niños y jóvenes que asisten a los colegios privados frente a los que se ven afectados por estos paros, huelgas como las quieran llamar, esa brecha de la que tanto se habla, se ensancha tan rápido como se desperdicia el agua cuando se limpian las aceras a punta de manguera.

Todo el país sabe que organizaciones tan desprestigiadas como SUNTRACS, tienen tanto poder de convocatoria como son sus resultados en cada elección nacional en la que participan con algún candidato. Pareciera que esos dirigentes sirven solo para vivir bien y para anhelar hacer lo mismo que le critican a las autoridades del gobierno de turno, sea quien sea. Lo que no entiendo, como algunos buenos dirigentes de los gremios de educadores, prefieren contribuir en la ruina del país a erguirse por encima de hasta sus propios deseos personales, para contribuir al engrandecimiento del país.

Todo esto hace que varios analistas políticos con quienes he conversado, pensemos que hay algo mas detrás de todo lo que está sucediendo. Y como en Panamá los “bochinches” circulan primero en la “Vereda Tropical de la Desinformación” y se cumple el famoso dicho que “lo que circula como bola, termina siendo cierto”, tenemos que considerar que debe haber un hilo conductor entre lo que sucede en las calles y la desestabilización económica que esto conlleva, con lo que sucede en la embajada de una nación centroamericana, en la Corte Suprema de Justicia y en la Asamblea Nacional, cuando hasta un diputado de un partido no afín al partido gobernante, promueve la liberación del “líder de otro partido” y un dirigente de ese partido amenaza que no habrá paz social mientras no se haga lo que el dueño del partido desea.

¿Es que de verdad hay quien prefiere destruir al país para ejercer algún tipo de presión que lo lleve a salvarse de cumplir la ley? Eso no es ser un verdadero líder, ni siquiera de la juta directiva de un PH. Eso es ser un cobarde, misógino. que piensa que todo tiene un precio. Y volvemos a caer en mi tema favorito: La falta de valores cívicos, éticos y morales, tiene a nuestro querido Panamá en un proceso de decadencia, que se acelera con el pasar de los días.

La época de los grandes líderes que ha tenido el país como el Dr. Belisario Porras, Arnulfo Arias y Omar Torrijos, pasó. Pero todos, con sus aciertos y desaciertos, de una manera u otra, dejaron un legado al país. Me imagino que muchos me odiarán por destacar el liderazgo de los últimos dos pues a ellos, o los aman o los odian, no hay términos medios en ese renglón. Pero no me vengan a decir ahora que existe un cuarto que todo lo que ha hecho es comprar y destruir todo por donde camina. Eso no es liderazgo, eso es clientelismo.

Los educadores de nuestro país aún tienen la posibilidad de intervenir para salvar al país. Aún tienen la oportunidad de aportar e inclusive ser los verdaderos líderes que estos turbulentos momentos demandan. El país los llama, a como dice el himno al maestro:

En sus manos no luce y destella

ni la espada marcial ni el cañón

sino el libro, la bíblica estrella

que conduce hacia la redención

Hoy, los exhorto a erguirse por encima de hasta sus intereses personales y buscar el beneficio de sus queridos estudiantes quienes, al igual que sus propios hijos, buscan un mejor futuro para todos en esta gran nación. 

El error, enemigo siniestro

va borrando su denso capuz,

cuando pasa triunfante el maestro

esparciendo torrentes de luz

 

 

 

¿APRENDIMOS LA LECCIÓN?

 

Últimamente los panameños y pareciera que una gran cantidad de los pueblos del mundo, hemos regresado a la etapa del fanatismo, ya sea político o religioso. 

Así, vemos a “falsos profetas” que prometen sentarse a la derecha del señor, candidatos que prometen dinero, “facilitadores” que prometen resolver temas de migración o de reducción de penas, “influencers” que prometen miles de seguidores y así sucesivamente. En lo que coinciden todos es que tienen buena “labia” y saben que no podrán cumplir con lo prometido.

Hay una anécdota, que se le achaca desde hace mucho tiempo al Dr. Belisario Porras, aunque quienes saben del tema, aseguran que no fue él quien así se dirigía a las masas que lo aclamaban. Pero hubiera sido o no uno de los más grandes dirigentes que hemos tenido en este país quien lo dijo, todo parece indicar que tenía razón.

Sólo en las últimas elecciones, hubo un candidato “mesías”, ¿se imaginan si hubiera ganado? También hubo otro que prometió y prometió a sabiendas que no podría cumplir. También vimos al líder impoluto que todo lo puede y que estaba convencido que sus “seguidores” serían una especie de clones multiplicados y que se sentarían en el hemiciclo legislativo solo esperando instrucciones del “jefe”.

A ver, ¿quiénes se equivocaron ellos o nosotros, el pueblo?

Yo empezaría por señalar con mi índice a quienes sugirieron o directamente removieron del pensum escolar las “Lecciones de Gobierno” las de “Cívica” y los que, por culpa suya no se conocen las grandes enseñanzas de la Urbanidad de Carreño.

Hoy, les garantizo que, si se le preguntara a un ciudadano, sin importar si reside en la capital, en Pinogana o en Kankintú, a quien deben acudir para que se le repararen (o se les construyan) las calles a sus comunidades, la respuesta sería “al diputado”. De hecho, me cuentan quienes se han sentado en uno de los cubículos de la Asamblea Nacional, que hay quienes esperan 5 o 6 horas para solicitarle a su diputado respectivo, que le “patrocine” el quinceaños de su hija.

Por ello hay circuitos electorales que eligen y peor aún reeligen a ignorantes, abusadores sexuales, ladrones, estafadores, narcotraficantes y similares como sus representantes ante lo que debería ser el primero órgano del estado. ¿Qué podemos esperar entonces de las deliberaciones y pronunciamientos que de esa augusta cámara deberían salir?

Veamos, con lo sucedido en la Asamblea Nacional nos damos cuenta que “no estaba muero, estaba de parranda”. Los tentáculos de poder dentro del reciento legislativo, pareciera que siguen activos y efectivos. Varios compraron las falsedades e imprecisiones emitidas por las organizaciones de turno, porque efectivamente se turnan para que el país no prospere, y se montaron en ese patín para no votar en defensa de una institución que debería ser lo más noble que hay, porque debe atender la salud y la vejez de muchos compatriotas.

¿Será que podríamos decir que aprendimos la lección? No lo creo. Somos como el muñeco “porfiao”, no importa cuán duro le pegues, vuelva y regresa, sonreído y pidiendo más. Y ustedes, mis queridos lectores se preguntarán que cuál es la solución.

Yo empezaría por hacer las reformas en la constitución que se requieren para poder iniciar luego un proceso constituyente serio, bien pensado, profundo y con bases sólidas que nos permitan desarrollarnos como un país donde se respeta la ley y el orden. Con el mayor respeto para quienes abogan por un proceso no contemplado por la actual constitución, esto solo sería una terrible pérdida de tiempo y de pérdida de la poca confianza que aún le queda al electorado, pues saben perfectamente que no aguanta una demanda de inconstitucionalidad.

Hay que blindar el proceso constituyente, garantizando que no imitemos los resultados que estamos viendo en la Asamblea Nacional. Hay que elegir gente capaz, honrada y de los mas altos valores cívicos y morales para que, sin banderías políticas, podamos diseñar esa nueva ruta que nos guiará a lograr lo que tanto queremos. Un mejor Panamá.

Si no lo hacemos y empezamos a llamar a plebiscitos para tomar decisiones, interpretando la norma de que “el poder emana del pueblo” entonces ¿para qué necesitamos a los órganos ejecutivo o legislativo? Si queremos aprobar un convenio internacional, convoquemos un plebiscito. Si queremos aprobar el presupuesto de la nación, convoquemos a otro y así sucesivamente. Les suena ridículo, ¿verdad?

No con esto aseguro que el proceso existente en la actual carta magna es el ideal, pero es el que está ahí y se debe cumplir, sino se estaría violando la propia constitución. No empecemos mal a reconstruir ese Panamá que todos anhelamos y queremos, Invirtamos en educación, pues sin ella todo lo demás sobra.

Y APENAS ESTAMOS COMENZANDO

 

Se acabaron los carnavales e iniciamos la cuaresma, época del año cuando el mundo católico se prepara para la Semana Santa.

La verdad no se ni por donde empezar a hacer un balance de los días previos al carnaval hasta hoy cuando escribo este artículo de opinión, pues hubo tantos acontecimientos a nivel nacional como internacional, que uno no sabe si analizarlos o ponerse a llorar.

Si empezamos por las consecuencias de las medidas que esta tomando el nuevo inquilino de la Casa Blanca, éstas han producido un sismo de gran impacto no solo en su tradicional área de incidencia directa, léase el continente americano, en singular pues solo hay uno, sino que en sus tradicionales socios y aliados en la Europa occidental.

Los países europeos, muchos de los cuales lucharon juntos durante la II Guerra Mundial, hoy no están alineados con los estadounidenses y más bien, pareciera que constituyen en un nuevo bloque o grupo de naciones democráticas que no comulgan con la forma de hacer negocio y mucho menos cómo lidiar diplomáticamente con algunas naciones del oriente, África y el Medio Oriente.  Digo un nuevo bloque pues no solo quieren ampliar la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) sino que están dispuesto a que los Estados Unidos de América continúe por otro camino.

Suena irónico, pero es un camino totalmente distante del que tanto se alejaron grandes líderes estadounidenses como Eisenhower, Reagan, Kennedy, Obama y tantos otros a quienes el mundo los veía, no solo como al representante de la nación mas poderosa del mundo, sino como a una persona que gozaba de mucho respeto y dignidad.

Lo que se está viendo actualmente, es como si el “pelao malo” de la escuela, el mismo que trató varias veces de hacerse el mas notorio de la escuela y nunca lo lograba, hubiere regresado y, luego de haber acusado a todos de mal portados, abusadores y ladrones, quiere ahora demostrar que si puede llegar a ser el mas malo de la escuela.

Hace muchos años aprendí que el respeto es algo que no se puede comprar ni imponer. Uno tiene que ganárselo. Ese derecho no es fácil, pues muchas veces uno debe salirse del camino retorcido, por el que “todo el mundo pasa” y construir un nuevo camino, lo cual no es fácil ni libre de controversia.

El tema de la operación de los puertos, porque no se ha vendido ninguno, huele como a rancio y desde mi balcón me parece que es un “cuento chino” donde solo un grupo no estábamos enterados de lo que se venía. Hay que comprar pop corn y sodas, para ver si aplaudimos o nos preocupamos.

Mientras tanto en Panamá se sigue en el proceso de discusión y aprobación de la nueva ley que deberá regir una de las mas importantes instituciones de todo el país. No se como es tan difícil para algunos diputados, que aparte de ser desmemoriados, sufren de ese falso síndrome de popularidad, que se ha generalizado con el uso de las redes sociales. O al menos así lo piensan ellos.

Anteriormente se les había sugerido a esta nueva generación de diputados que, si emitían su voto para calmar las aguas turbulentas causadas por un par, repito unos cuantos seudo líderes alborotadores profesionales, que han venido perdiendo el poco poder de convocatoria real del cual gozaron en algún momento o por supuestos líderes políticos, los votantes les pasaremos la factura en el 2029.

La propuesta que entró a la Asamblea no es la mismo que salió del primer debate y menos saliendo del segundo debate. Esto, lo mas probable es que pudiera llevar al presidente de la república a vetarlo y ojalá haya el porcentaje necesario dentro de la Asamblea, para que tengan que regresarlo al primer debate y ser un poco más sensatos y aprobar una ley que le sirva al país. Esto no se trata de servir de árbitro y mucho menos de complacer a un grupo específico o al otro; esto es como salvar a las CSS de una catástrofe económica inimaginable.

No hemos hablado de los carnavales, pero si ya la situación económica de gran cantidad de panameños era precaria, con las fiestas de Momo antes del colegio, presagio unos “problemitas” adicionales que si no se manejan como debe ser, nos puede explotar el globo en la cara, aunque las calificadoras han reducido sus preocupaciones por Panamá, la recomendación sigue siendo que no bajemos la guardia. Esto es solo un comentario, pero no se necesita una bola de cristal para adivinar lo que se nos viene encima. A ponernos los pantalones largos, porque lo que viene, no es fácil.

 

 

CARNAVAL EN LA CENTRAL

 Hoy concluye el carnaval, la fiesta que antecede al inicio de la cuaresma católica. Varios países del mundo ofrecen un espectáculo con alegría, color y bullicio, los cuales, dependiendo del país, se combinan con peculiaridades de cada uno de estos países o regiones donde se celebran.

Quizás los más grandes y conocidos de los que se celebran en nuestro continente, son los Río de Janeiro en Brasil y cuyo rival directo es el Carnaval de Salvador, Bahía, también en Brasil. Muy reconocido también, aunque de un talante totalmente diferente, es el famoso Mardi Gras en New Orleans, Estados Unidos de América.

Mas parecido al de Brasil, el carnaval de Barranquilla ha sido hasta declarado “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”, por la UNESCO. Millones de personas se toman las calles de esta bella ciudad caribeña en Colombia, en una fiesta que a veces pareciera interminable. Otra cosa es el Carnaval de Veracruz, el mas grande y alegre de México, que se caracteriza por desfiles y mucha música que alegran hasta al mas triste.

En Europa, se celebra el Carnaval de una manera mas “europea” pero no por esto con menos alegría y vistosa, destacándose el de Colonia en Alemania, Cádiz en España, el famoso mundialmente carnaval de Venecia en Italia y el también famoso Tenerife en España. Hay uno un tanto diferente, en Notting Hill en el Reino Unido que hay quienes lo han calificado como el más grande de Europa.

Regresando a nuestra región, el Carnaval de la Habana, si bien es cierto se celebra en otras fechas, es alegre e igualmente colorido y contagiado de mucho sabor. Otro que nace como hijo de éste es el famoso carnaval de la Calle 8, en la “sawesera” de Miami, donde los nuevos y no tan nuevos cubanos rememoran esa tradición heredada de sus antepasados.

Ahora, después de este descriptivo viaje de carnavales alrededor del mundo, nos toca regresar al suelo patrio. El Carnaval de Panamá inicia en la época de la colonia, con “representaciones” de supuestas batallas entre conquistadores, esclavos e indios que se extendían desde lo que hoy se conoce como la Avenida Balboa, hasta el famoso Parque de Santa Ana. En realidad, el carnaval tradicional de Panamá nace luego que, el entonces alcalde la capital en 1910, José A. Arango, los oficializa y se invita a la Reina del Club Unión, considerada una mujer bellísima, Manuelita Vallarino, a que fuera la 1ª reina del carnaval.

Desde ese entonces, mucha agua ha pasado debajo del puente y el carnaval ha ido mutando a las fiestas populares en las que se han convertido. Hay muchos que recordamos aquellos famosos desfiles de carnaval por la central, donde las diferentes reinas de las etnias establecidas en Panamá, los Shriners, las cervecerías, los grandes almacenes y así muchos negocios, se lucían con el garbo que era esperado por todos. ¿Cuántos añoramos al inolvidable Lucho Azcárraga, montado, junto a su conjunto, en un carro alegórico interpretando las mas alegres tonadas típicas del país?

Eran carnavales donde no todo era carros alegóricos, sino donde por muchos meses se preparaban comparsas, tan diversas como nuestro pueblo y donde se derrochaba del ritmo y alegría característica. Años después, las mas grandes y famosas orquestas del caribe se disputaban el derecho de tocar en los toldos o en “cualquier esquina” como dice la canción. Eras fiestas carnestolendas, donde imperaba el respeto y la buena música.

La semana pasada escuché a Pedrito Altamiranda Jr. evocar lo que le inspiraba, a quien ha sido uno de los mas grandes exponentes del sentir del carnaval en la Ave. 7ª Central. Contaba como su papá, mi buen amigo el del bombín, se sentaba en chivas o autobuses en búsqueda de inspiración y, de la mano del Gran Tille, nos regalaron de la mejor música que podemos recordar sobre nuestro carnaval capitalino.

Siento y creo que el carnaval de nuestra ciudad capital no debe intentar competir con las fiestas del interior del país. En varias ciudades y pueblos hay Calle Arriba, Calle Abajo y hasta Calle del Medio. Hay reinas o princesas por días y por todo un año y así, desde las entrañas de nuestras costumbres y tradiciones, el lujo y el esplendor de esos carnavales no debe compararse con lo que debería ser el de la capital.

Aplaudo la decisión de la ATP en no patrocinar el carnaval este año, lo que permitió que la empresa privada, junto a la alcaldía retomase esta iniciativa de hace algunos años.

Esta es “la fiesta del pueblo” y como tal, debemos demostrar que tenemos buena música, buenas bebidas, la mejor alegría y la mejor gente del mundo para darle la bienvenida a nuestros visitantes y amigos para celebrar de la mejor forma lo que Pedrito nos cantó.

Y, VIENE EL LOBO

 Hasta no hace muchos años, los Yankees de Nueva York, el legendario equipo del beisbol profesional estadounidense, tenía una de las armas más temida en la figura del cerrador panameño Mariano Rivera. Mariano, no solo fue un jugador excepcional en cualquier diamante en el que jugara, sino que, entre sus grandes logros, en las Grandes Ligas, esta el de haberse convertido en el primero y único en la historia, de haber ingresado al Salón de la Fama del béisbol, con el 100% de los votos de quienes tienen derecho a votar.

Leyendo redes, artículos de diarios nacionales e internacionales y hasta en programas de opinión de la televisión, percibo que muchas personas han expresado su preocupación, indignación o impotencia, frente a lo que esta sucediendo, no solo en nuestra región, sino que en el mundo.

Esto nos lleva un estado de conmoción generalizado donde cualquier chispa podría encender una fogata, de aquellas que acostumbrábamos a disfrutar en nuestra juventud cuando íbamos a la playa o a la montaña con otros jóvenes que, al igual que nosotros vivíamos el momento y disfrutábamos de lo inesperado; es más, era lo que más hacíamos, como desafiando al futuro.

Cada generación ha tenido un momento, que marca un hito que hace que esa generación sea única. Así para los baby boomers, podría decirse que Woodstock fue la génesis o la cumbre de una generación, donde el amor libre, la ingesta de licor y drogas y la oposición a la guerra se combinaron con excelente música para marcar a esa generación. La misma que disfrutó a Los Beatles, quizás el mas emblemático grupo musical de la historia.

Esa fue una generación que creció sin preocupaciones personales y vivían para vivir y disfrutar el momento, sin preocuparse por el futuro.

Para sus padres, esa generación escuchaba música “diabólica” y no servía para nada. Que tan sorprendidos estarían hoy, al ver lo que aportó esa generación y las que le siguieron. Los géneros de música se sucedieron y podría asegurar que personajes como Juan Luis Guerra y Rubén Blades, por solo mencionar un par de los mas destacados, fueron quizás la cúspide desde donde, como es tradición, empezó el descenso de la calidad musical que tanto nos ha destacado como caribeños que somos.

Las actuales generaciones estamos siendo testigos de situaciones que muchos no logran entender. Muchos escuchan hablar de geopolítica y se preguntan para qué sirve o con qué se come. Escuchamos a amigos y vecinos sin paciencia, descalificar a los que no piensan igual que ellos. Vemos como llevamos a los puños discusiones insípidas, sin fundamento y lo que es peor, sin contenido, pues los argumentos muchas veces se basan en cápsulas o comentarios de imbéciles que publican en redes sociales, tratando de influir en la conciencia general.

 

Muchos gobiernos descubrieron que pueden incidir en las elecciones de otros países y la “indoctrinación” que antes se hacía en las universidades y plazas, ahora se hace en las redes. Los llamados “inluencers” se han convertido en líderes, magnates, expertos financieros y hasta dirigen países, seguidos por miles de borregos que no se toman el tiempo de por lo menos investigar, lo que leen o replican en redes.

El peligro que esto representa es que logran convencer a quienes se acostumbraron a que todo se lo dieran en las manos y bien masticadito, para no esforzarse.

Hoy tenemos a uno de esos grandes dirigentes que esta convencido que es el Mesías, no solo de su país, sino de todo el mundo. Su ego solo se compara al tamaño de su lengua, pues Pareciera que el cerebro no pareciera acompañarlo la mayoría de las veces.

Es un líder que, si bien es cierto ganó la elección con un muy pequeño margen, supo dividir por la mitad, una nación tan diversa que, desde mi balcón, no demorará mucho en dejar la línea hacia el matadero o la del flautista de Hamelin, en la que los han montado.

A finales del próximo año habrá elecciones “de medio término” y si llegan intactos a ese noviembre, los 435 escaños de la Cámara de Representantes y los 33 del Senado, se pudieran convertir en el gran fiel de la balanza de un gobierno que ha perdido el balance de poderes, base fundamental de cualquier democracia que se precie.

Ojalá y, como mundo, lleguemos en una sola pieza a ese noviembre, donde el curso del camino podría cambiar y ver una democracia funcionando, no como un auto eléctrico, sino como la máquina bien aceitada que debería ser.

Para quienes votaron por este mandatario, existen diferentes grupos, como lo hemos dicho; están sus fanáticos, que creo que representan un poco mas de un tercio del total. El segundo tercio son los decepcionados por las primeras acciones tomadas y el tercer tercio es el que votó en contra de “una comunista o socialista”. A este último tercio, lo único que les puedo decir es que bienvenidos a la “banana republic” que ustedes mismos propiciaron. 

Cada día que pasa me convenzo de que el resto del mundo esta a la espera que un “Mariano Rivera” se suba a la lomita para salvar el partido que estamos metidos, sin ni siquiera tener el uniforma puesto, porque sino será como decían los comentaristas “apaga y vámonos”.

¿Hasta cuándo con el mismo cuento?

 

A veces uno sabe por dónde empezar a expresar lo que siente. Hoy, por ejemplo, podríamos analizar el comportamiento y actitud de personas como el presidente estadounidense. No soy sicólogo, pero desde afuera podemos percibir que no es una persona racional y si lo fuera, está haciendo todo lo posible para que lo vean como lo contrario. Pero lo que hace esta fundamentado sobre una base, cuyo fundamento desarrollaremos mas abajo.

Podría decirse lo mismo de dictadores como Maduro, Ortega, Díaz Canel, Bukele y mandatarios electos como por ejemplo Milei. Para todos ellos hay una frase que se les podría aplicar por igual: “Si mis derechos no son iguales a los tuyos, entonces lo que tengo son privilegios”. Y aprovecho para recordar mi trillada frase: “Populismo de izquierda o derecha es igualmente malo”. Y sus comportamientos también tienen la misma base que la del coloso del norte.

Si seguimos haciendo un análisis de lo que hemos venido viviendo en los últimos días, no termino de entender cosas como que al alcalde capitalino le dicen que no puede multar a quienes se estacionen sobre las aceras, pero nadie hace nada al respecto y las aceras hoy, donde hay, no pueden ser usadas por sus supuestos usuarios, los transeúntes. Ahora, me pregunto yo si un puesto de comidas, con todos los permisos de operación que establece la ley, ¿puede ofrecer sus servicios estando sobre una acera? Si no puede, ¿quién lo multa? ¿La ATTT, el MINSA, la alcaldía o el MICI?

El sindicato que agrupa a los obreros de la construcción convoca a sus afiliados a una manifestación sobre la Ave. Balboa, porque, según ellos los diputados no les hicieron caso con respeto a sus absurdas propuestas para atender el problema del programa de IVM de la CSS; los protestantes se toman las calles, impidiendo el paso de quienes quieren ir a trabajar y ganarse su sustento. Llega la Policía Nacional tratan de despejar la vía y ante la violenta reacción de los manifestantes, los policías responden con gases lacrimógenos.

Los obreros se repliegan, irónicamente en el edificio que ellos mismos construyen, que albergará el nuevo Hospital del Niño y desde allí, tiran bombas molotov, que evidentemente no las hicieron en ese momento, o sea, venían “prefabricadas”, palos, bloques y varillas de acero contra los agentes antimotines, inclusive hiriendo a varios de ellos.

La policía se repliega para organizarse y en una operación digna de McGyver combinado con Hawaii 5-0, se toman el edificio y al rato lo desalojan, llevando  arrestados a varios de los integrantes de la confrontación. Lo interesante es que no se vio a ninguno de los altos dirigentes del sindicato. ¿Será que ellos sabían lo que iba a pasar después? Esa se los dejo de tarea.

¡Tremendo Éxito que se anotan los del sindicato! Son los mismos que en ninguna de las últimas elecciones han podido ni siquiera llegar al 10% y mucho menos al umbral de subsistencia con los candidatos que apoyan.

Presidente, son los mismos a quien usted autorizó que les descongelaran las cuentas. Los mismos que se quieren hacer del país, pero a punta de desestabilización. Los mismos que pretendieron tomarse el crédito de las protestas de finales del 2023, pero todos sabíamos que no tienen ni poder de convocatoria ni mucho menos apoyo de ese pueblo a quien dicen representar.

“Desde mi balcón” percibo que todos estos incidentes, tienen una misma base. La falta de valores cívicos, éticos y morales en todos los pueblos del continente. Mientras no enseñemos a los niños y jóvenes del país a ser buenos ciudadanos, seguiremos teniendo políticos sinvergüenzas; mientras los niños y jóvenes no aprecien el valor de la ética, seguirán apareciendo los seudo líderes, que en la realidad viven muy cómodos en comparación con sus supuestos seguidores.

Tenemos la obligación de volver a impartir las clases de urbanidad a muy temprana edad dentro de las escuelas y colegios del país. Tenemos que recuperar la posibilidad que a los jóvenes se les imparta las clases de lecciones de gobierno, para que conozcan sus derechos y obligaciones y aprendan a reconocer que los diputados no están para “resolverle” los problemas a nadie.

Enseñemos a nuestros niños a convertirse en hombres y mujeres en ciudadanos productivos, que quieran a su patria, que le juren lealtad a este pedazo de tierra que los vio nacer o crecer y que se sientan orgullosos de ver ondeando la majestuosa bandera panameña en la cima del Cerro Ancón o la del Volcán Barú. 

Todavía podemos rescatar este país. Metamos el hombro todos juntos para que podamos volver a ser ese Puente del Mundo y Corazón del Universo que nos legaron nuestros ancestros.

 

miércoles, 30 de abril de 2025

¿PRO MUNDI BENEFICIO?

 

¡Cuánta razón tenía Simón Bolívar cuando soñaba con una América unida y su capital en Panamá!

Infortunadamente su sueño no prosperó como él lo había concebido, pero su pensamiento trascendió y quizás se tradujo en la gestión de organizaciones como la Organización de Estados Americanos (OEA) y otros organismos regionales de nuestro continente.

Bolívar había visualizado que la conformación de ese estado en el que se convirtió la unión de las 13 antiguas colonias británicas, que en 1776 se denominaron Los Estados Unidos de América, podría ser una posible amenaza para el resto de las antiguas colonias españolas, francesas y portuguesas americanas. Igualmente, habiendo vivido y estudiado en Europa, podía prever que los países colonizadores, podrían tratar de recuperar sus antiguos territorios.

El resto de la historia es conocida; “desde mi balcón” puedo deducir que una nación atentó contra el éxito del Congreso Anfictiónico de Panamá, hicieron que algunos países invitados se ausentaran y no se logró esa gran nación de estados con la que soñaba el libertador.

Si bien es cierto, hoy tenemos un continente que se mueve de izquierda a derecha, tal péndulo de reloj sigue sin existir esa cohesión tan necesaria, que nos permitiría tener, no sólo un gran mercado, sino un brazo fuerte para protegernos de posible ataques, políticos, económicos y militares.

En artículos anteriores me he pronunciado sobre la necesidad de Panamá de conformar alianzas con otros países; por ejemplo, en momentos como los que vivimos sería ideal que Canadá, México y Panamá pudieran convertirse en un gran bloque que sería un amortiguador para los ataques a los que estamos siendo sometidos. A ese nuevo “bloque” se podría invitar a otras naciones amigas como por ejemplo Dinamarca, Francia, Alemania y España, por solo mencionar algunos.

En Panamá debemos aprender a ser y sentirnos orgullosamente panameños. Quizás por ser un país con orígenes tan variados, como color y forma de ojos tenemos, los que vivimos en esta amalgama de personas que han llegado a Panamá por razones tan distintas como distintos somos quienes vivimos aquí.

Que tristeza produce oír a abogados y otros compatriotas estudiados, hablar en contra de nuestro país. Panamá es un país que vive “Pro Mundi Beneficio”. Aunque quieran cambiar la frase, cuanto gobierno pasa por el Palacio de las Garzas, seguimos siendo “Puente del Mundo y Corazón del Universo”, quizás la mejor frase para describir gran parte de nuestra historia y destino en el mundo.

 

Panamá no ha faltado a los compromisos adquiridos desde 1977 en los tratados del canal. La mejor prueba es que la parte atacante ha cambiado su base de acusación en varias ocasiones; desde que una nación extranjera controla la administración del canal, pasando por el bloqueo de las entradas al mismo, la salinización de los lagos, hasta que se pudiera producir el derrumbe de un puente sobre el mismo. 

No es justo que ahora, nuestro mayor socio comercial nos acuse de tener relaciones con un país, que sigue siendo uno de los principales socios comerciales de ellos mismos. No es justo que se nos quiera imponer, desde la capital de una nación hermana, la línea de nuestras relaciones diplomáticas y comerciales y lo peor es que por no tener razones fundamentadas en hechos, se han basado en motivos baladíes que no pueden ser sustentadas por la razón y la justicia sino por el chantaje y la manipulación.

Por otro lado, debemos encender todas las luces de emergencia para prepararnos para ataques que seguirán produciéndose por los próximos 4 años. Esto incluye fortalecer nuestra democracia, la transparencia, los valores cívicos y morales y la lucha en contra de la corrupción, quizás el peor de los cánceres que nos tiene inundado no solamente por las malas prácticas, sino por el narcotráfico y todos los tentáculos que se derivan de este.

Esto involucra fortalecer la justicia y proteger a nuestros jueces y magistrados para que nunca mas volvamos a tener la amenaza que ha promovido un convicto que al igual que otros ha querido comprar absoluciones y fallos amañados.

Los panameños debemos estar unidos, para defender lo que tanto nos ha costado. Tenemos una joya en el Canal de Panamá, que no solo hemos operado con mayor eficiencia y menor accidentabilidad que cuando no estaba bajo control de otros, sino que invertimos varios miles de millones de dólares en su ampliación para seguir dándole a todos un servicio eficiente y de primer mundo.

Panamá es una nación libre. Somos libres del establecimiento de relaciones diplomáticas que sean de la mejor conveniencia política y comercial para nosotros. No por eso debemos afectar nuestra amistad con nuestros vecinos, pero siempre dejando claro que no es por la fuerza que se obtienen beneficios, mas bien promover la negociación y las reglas de la diplomacia. Esto nos confirma que el servicio exterior no se debe constituir por amiguismo, sino por profesionales que pongan los interese del país por encima de cualquier otro.

La dignidad de un país no se negocia. Eso lo hemos vivido los panameños de forma viva. Debemos ser agradecidos con nuestros amigos, pero siempre estar listos para salir a la defensa de los intereses de esta gran nación, si bien no con armas, si con el derecho, la diplomacia, siendo enérgicos y cumpliendo lo que prometemos.

¿BULLYING 2.0?

 

A pocos días que tome posesión un nuevo presidente en los Estados Unidos de América, éste tiene una parte significativa del mundo preocupada, por decir lo menos, por las primeras acciones que anunciará una vez tome posesión pueden tener serias repercusiones para muchos.

Algunas de estas eran de esperarse, pues han sido su caballito de batalla, no solo en su primer período sino durante la campaña. Su “voto fuerte” se ubica principalmente en los estados del sur y del centro de esta nación federada, siendo hombres, “blancos” y con poco o muy bajo nivel de educación. Sin embargo, hay una considerable cantidad que lo apoyó en las elecciones de noviembre, por estar en desacuerdo con algunas de las políticas establecidas por el partido en gobierno.

Considero que este segmento de la población que eventualmente se puede convertir en el fiel de la balanza entre, por un lado, los que aplauden el “matonaje” o “bullying” del presidente electo y que quisieran que “la tierra de los libres y hogar de los valientes” regrese a los años donde la esclavitud y la discriminación eran legales y por el otro, los que reconocen los derechos de todos los ciudadanos por igual.

Estados Unidos de América hoy tiene algunos frentes abiertos como lo son por un lado la guerra entre Rusia y Ucrania y por el otro, a menos que se implemente el acuerdo de paz anunciado por el actual presidente, la situación entre Israel y el Grupo Hamás, entre otros. Ambos tienen implicaciones que impactan significativamente a la gran nación del norte.

Desde hace algunas administraciones, el gobierno estadounidense pareciera que se olvidó de su mal llamado “patio trasero” y se concentró en otras regiones. El resultado fue que dejó abierta la puerta y por ella se han metido no solo gobiernos de izquierda, sino la propia China. Hoy, hay alrededor de 9 países de la América continental son gobiernos dirigidos por líderes que se alinean con la izquierda, unos más democráticos y otros más dictatoriales, pero en la izquierda al fin.

Por otro lado, han surgido líderes de derecha o extrema derecha que, nuevamente unos mas democráticamente que otros, han llegado al poder y han sabido manejar la opinión pública de manera tal, que se venden como los únicos “salvadores” de su tierra y dueños de la verdad, sin cuestionamientos. Los colombianos saben bastante de este tipo de personas. Aprovecho para repetir algo que he mencionado en muchas ocasiones: Todo extremo, de izquierda o de derecha es malo. Todo fanatismo sea religioso o de cualquier otra índole es igual de malo.

Por su parte China ha adquirido propiedades de tierras de cultivo en grandes magnitudes en varios países de la región y ha mostrado interés haciendo grandes inversiones en la región, siendo la más reciente un nuevo puerto ubicado en el Perú. Esto ha despertado un marcado “interés” en el hermano del norte.

El nuevo presidente, en lugar de pelear con sus vecinos y aliados, debería conformar un bloque de naciones que le permita enfrentar, no sólo lo que le prometió a su base MAGA, que en ocasiones se convierte más en un sueño que en una realidad, sino para liderar un continente unido en temas económicos, geopolíticos y de ayuda mutua. Lo que veo muy difícil es que pueda reconocer que el mundo cambió, que la guerra fría no existe y que hoy por hoy, es mejor no echarle basura a tu vecino, porque no tienes forma de controlarlo y eventualmente esa basura regresará a tu propio patio.

Es que, si no lo hace, a quienes ha estado agrediendo, como por ejemplo Canadá, México, Dinamarca y Panamá pudieran, como se ha propuesto, formar un nuevo frente de naciones, como aquel de “los no alineados” que tanto nos ayudó para que el Canal llegara a manos de Panamá.

Es una realidad que, dentro de sus filas, hay un cierto nivel de fanatismo, en algunos casos basado en temas religiosos, otros por convicciones supremacistas y así tiene varias alas de la población que están convencidos que les cumplirá todo lo prometido en campaña. El nuevo presidente es, desde la perspectiva de muchos, un misógino, loco, mentiroso y varios otros adjetivos, pero creo que en realidad es una persona inestable, que tiene su propia visión de los que el estado debe ser y que pareciera que cuenta con el respaldo de los otros dos órganos del estado y medios informativos digitales.

Esta acostumbrado a tomar decisiones y a no ser cuestionado por ellas y creo que está convencido que la Casa Blanca funciona como si estuviera dentro de la Torre de oficinas que lleva su apellido.

Nos esperan unos 4 largos años, con altibajos pronunciados y manteniéndonos sostenidos con las uñas de los pies, a la espera de qué puede suceder al día siguiente; ¿nos suena conocido esto? Los panameños ya lo vivimos y no fue agradable. Por lo menos los medios de comunicación tendrán noticias y caricaturas para compartir, todos los días. 

Y tú, ¿también te quieres bajar?

 

Hace mucho tiempo surgió una frase, mal atribuida a la genial Mafalda, que decía “paren al mundo que me quiero bajar”; su creador Quino, al preguntársele respondió cándidamente que Mafalda nunca hubiera dicho esa clase de expresión, pues ella era muy emprendedora, según afirmó en una entrevista que dio allá por el año 2007.

Hoy, tantos años después, hay muchos que podríamos alinearnos con esa frase, al ver como este mundo pareciera “descoserse”, tal pelota de béisbol. Por un lado tenemos una guerra en Europa, totalmente innecesaria, sino fuera por el capricho expansionista de un solo hombre. De esos que cuando trata de explicar las razones que lo llevaron a invadir a su vecino, va cambiando de razones a medida que habla.

Por esos mismos lares, tenemos a varios países con excesiva cantidad de inmigrantes, de esos que no se integran a la sociedad a la cual migran, sino que quieren imponer las costumbres que traen en sus espaldas, quizás las mismas que llevaron al deterioro de esos mismos países de donde escapan.

Cruzando el mar que los divide, nos han hablado de un supuesto “alto al fuego” a cambio de intercambio de prisioneros en una guerra que tiene casi tantos años como la humanidad en sí. Lo peor de este confrontamiento es que “desde mi balcón” no hay una salida real, pues la anhelada paz de la región depende del aniquilamiento de una de las partes, que es militarmente mas poderosa y con mejores relaciones internacionales. La supuesta convivencia armoniosa que se pretende, dura lo mismo que el pañal de un bebé sin ensuciarse.

En el lejano oriente, tienes a una de las superpotencias amenazando con “recuperar” a la provincia rebelde lo cual, si se diera, pudiera enfrentarla a otra de esas potencias. Mientras tanto el gordito simpático del norte, sigue jugando a equivocarse, retando a su hermana del sur a jugar la ruleta rusa, para ver quien tiene la pistola cargada; el problema es que quien mas tira del gatillo, mas corre el riesgo de salir quemado.

Y así, llegamos al otro lado del mundo… Al nuestro.

Somos un continente variado, porque es uno sólo, aunque haya quienes digan lo contrario. Y para quienes no dieron esa clase en la escuela, América fue nombrada en honor al explorador florentino, nacionalizado castellano Américo Vespucio (Amerigo Vespucci), quien visitó el nuevo mundo en dos ocasiones “descubriendo” para la corona española, un pasaje por lo mas sur del continente. Fue Martín Waldseemüller, un cartógrafo alemán, quien en 1507 publicó un planisferio (mapa) con el nuevo continente denominándolo como “América”, en honor al renombrado explorador.

Dentro del continente hay varias regiones, algunas mas distintas que otras. Un cono sur, con mucha influencia europea, donde de los 5 países que lo confirman, hay corrientes de izquierda y de derecha de todos los colores. Si seguimos hacia arriba, tenemos países que cambian de presidente casi que como el bebé de arriba y otros que a pesar que votan por un candidato, el premio se lo lleva otro. Y nuestro vecino inmediato, presidido por un exguerrillero, que trata de ser de izquierda, pero no ha logrado nada concreto ni por el desarrollo ni por el pueblo a quien dice representar.

Una región central que está pintada de tantos colores como arco iris. Dos presidentes, que pasaron por encima de la propia constitución, pues el país los necesita y no hay nadie mas que puede “salvar” a su país. Otros menos radicales que tratan de superar las herencias que les dejaron sus antecesores, algunos con mas capacidad que los otros, pero bueno. En el nuestro, uno que llegó sin relevo, abrumado desde adentro y desde afuera. Con un convicto asilado que aún no se ha convencido que no es el presidente. De hecho, soy de los que luego de mucho analizar, llego a la conclusión que de haber podido correr, el enfermo, no hubiera ganado. Pero eso es harina para otro costal.

Seguimos hacia el norte y nos encontramos con 3 países diferentes. Uno latino, con gran influencia indígena (quizás de los grupos indígenas mas inteligentes que ha habido), pero que esta cooptado por la narco mafia y gobernado por personas que no necesariamente son las más capaces. Hay sus excepciones y aclaro esto, pues no me gusta generalizar.

Su vecino del norte acaba de cambiar de rumbo y, quien se vendió como el salvador de una población frustrada y sin muchas opciones, ha empezado a sacar las uñas y, si lo calificamos por los primeros decretos emitidos, puedo aseverar que no nos equivocamos. Ya parte de su base, la mas religiosa, esta empezando a despertar. Recientemente leí un mensaje en la red X donde hasta una de sus mayores y fervientes fanáticas, de las que aplaudía todas las locuras del agente naranja, pedía excepciones para cubanos, venezolanos y nicas.

Lo que es verdad es que iniciamos cuatro años montados en una montaña rusa. A amarrarse bien los cinturones pues al igual que nos pasó con el loco, habrá que adivinar con qué se sale el día siguiente y cuidado pues, también termina “bajo otra bandera”.

¿Y dónde está la policía?

 

Desde mediados del año pasado, los que vivimos en la ciudad capital y en varias otras ciudades del país, hemos venido sufriendo de un tráfico de vehículos inusual, por denominarlo de una manera benigna. Recuerdo que en agosto y septiembre se escuchaba comentar “cuando llegue diciembre no se va a poder transitar”; sin embargo, llegó diciembre y todos “participamos” de la locura decembrina de salir en carro a comprar, comer o a cualquier otra cosa.

Los panameños (y lo más triste que es que quienes se mudan a Panamá nos copian) tenemos la mala costumbre de no planificar. Si vamos a salir de compras no nos trazamos una ruta y no nos damos cuenta de que, si nos organizáramos, aunque fuera mentalmente, nos ahorraríamos tiempo y gasolina para hacer lo que tenemos que hacer.

Por otro lado, no soy el único que ha comentado, cuando llega alguna fecha de grandes celebraciones en el interior de la república, “así de vacías deberían estar las calles de la capital”, sin darnos cuenta de que si estuvieran así de vacías no habría los negocios y el comercio que afortunadamente disfrutamos, de alguna manera u otra.

Si a eso le suman la partida de locos que, dicen manejar, por las calles de la capital o de las grandes urbes del país. Varios de estos manejan autos pintados de como 6 diferentes tonos de amarillo (y hasta de dorado últimamente) así como los conductores de motocicletas que llevan encargos, comidas, etc. de un lado a otro.

A este grupo se les suma quienes, porque conducen un automóvil más grande que los de la mayoría y por ello se sienten seres superiores y que gozan de privilegios especiales, que no aparecen en ningún manual ni reglamento de tránsito. Son los mismos que a menudo se estacionan en los espacios reservados para personas con capacidades especiales o de mujeres en evidente estado de embarazo.

No se me pueden olvidar los cientos de autos que creen poder pueden usar los carriles reservados para autobuses, taxis recogiendo o dejando pasajeros, autos de la policía y bomberos y ambulancias. El tener luces de emergencia dentro o fuera del vehículo no es autorización para usar ese carril que cumple una función que permite un paso expedito. Y como estos irresponsables lo hacen, ahora otros sin línea alguna lo han imitado.

Soy un convencido que el presidente de la república puede y debe poder utilizar ese carril y cualquier otro que tenga a bien, pero ese, no es un privilegio que pueda “prestarse” a funcionarios de cualquier institución pública, por el simple hecho de tener las famosas líneas amarillas o las referidas luces de emergencia.

Lo mas triste de esto es que ante la cantidad de violaciones al reglamento de tránsito que se producen a diario, pocas veces se ven agentes de tránsito (de la policía o de la ATTT), haciendo cumplir la ley. Pero los días cerca de las quincenas, sobran en las esquinas e intersecciones que ellos saben que es donde mas infracciones se cometen. En otras palabras, aquel adagio que habla de “certeza del castigo” aquí no se implementa.

De allí el título de este artículo de opinión, que quizás nos trae de vuelta a la mente el título de aquella película “Y dónde está el piloto” de los años ochenta, donde lo que menos tenía ese avión era un piloto responsable.

Es cierto que muchas de las personas que conducen vehículo en las metrópolis de Panamá, tienen un conocimiento precario del reglamento que rige la forma de movilizarnos en las calles del país; también es cierto que muchos se sienten con privilegios y muchos otros conductores son unos irresponsables a la hora de manejar.

A veces siento que el “juega vivo” es la verdadera ley de la avenida, los que se sienten “privilegiados” los dueños de esa avenida y quienes deben hacer cumplir las leyes, los grandes ausentes en esa avenida.

Con la cantidad de vehículos nuevos que entran al mercado mensualmente y sin la construcción de nuevas o la ampliación de las existentes calles, poco podemos hacer; pero si podemos poner de nuestra parte quienes conducimos y quienes deben regular sin abusar y así podríamos empezar a mitigar el sufrimiento de conducir.

Los agentes de tránsito saben perfectamente donde se practica el juega vivo (varios que están leyendo este artículo les podemos dar algunas sugerencias) solo resta hacer el trabajo por el que se les paga. Estar cuidando camiones repartidores y encima cobrar por eso, no es una de esas funciones. Y este es solo un ejemplo.

Los ciudadanos debemos empoderarnos y hacer las cosas como se deben hacer. Aquello de “mientras no me vean esta ok” no debería estar, ni en nuestra mente y menos en el vocabulario.   

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